⚠️ Aviso: este artículo contiene spoilers, pociones sospechosamente turbias, adolescentes hormonados y más planes absurdamente rebuscados.
Hay algo maravilloso en Harry Potter y el Misterio del Príncipe: se avecina una guerra brutal, hay desapariciones, asesinatos, ataques terroristas y Voldemort ya controla medio mundo mágico… y aun así la película dedica el 90% del tiempo a romances adolescentes incómodos, gente drogándose accidentalmente con pócimas de amor y Harry estudiando pociones con más entusiasmo que el que le dedica al quidditch.
Probablemente esta sea la película más lenta y aburrida de toda la saga. La trama principal apenas avanza durante gran parte de la misma, el misterio del Príncipe Mestizo importa muchísimo menos de lo que parece y la amenaza de Voldemort queda constantemente en segundo plano mientras vemos a adolescentes drogados o dándose el lote. Pero también tiene cosas muy buenas: una ambientación increíblemente oscura, escenas potentísimas con Dumbledore, más información sobre el pasado de Voldemort y uno de los finales más impactantes de toda la franquicia. Porque esta es probablemente la película más rara de toda la saga. Una mezcla entre thriller mágico, drama adolescente y comedia romántica incómoda. Y aun así funciona.
Voldemort destruye media Inglaterra y el Ministerio sigue llegando tarde
La película empieza con los mortífagos liándola pardísima en Londres. Destruyen un puente gigante, atacan el Callejón Diagon y secuestran a Ollivander, el fabricante de varitas más importante del mundo mágico. Y mientras tanto el Ministerio ni está ni se le espera.
Por otro lado, Dumbledore aparece para recoger a Harry y llevárselo a visitar a Horace Slughorn, un antiguo profesor escondido en una casa completamente destrozada donde se hace pasar por un sillón porque los mortífagos lo buscan por algún motivo. Lo gracioso es que el hombre quiere ocultarse, pero tiene fotos mágicas de sí mismo por toda la casa. Una casa que acaba de allanar de unos muggles random que están de vacaciones. Dumbledore logra convencerlo para que vuelva a dar clases en Hogwarts y después se lleva a Harry a la Madriguera.
Mientras tanto Bellatrix Lestrange y su hermana Narcissa Malfoy, la madre de Draco, visitan a Snape y le revelan que Voldemort ha encargado al chaval una misión secreta que luego descubriremos que consiste en matar a Dumbledore. Por lo visto Snape trabaja para los malos pasándoles información de la Orden del Fénix, pero, ¿cómo es posible que Voldemort se fíe de él, si durante la primera película fue testigo de cómo el profesor intentaba detener a Quirrell para que no consiguiera la piedra filosofal? Bah, a quién le importa. Narcissa obliga entonces a Snape a realizar un Juramento Inquebrantable, una especie de contrato mágico vinculante que lo obliga a proteger a Draco y a completar la misión él mismo si el otro fracasa. Básicamente una promesa mágica donde, si incumples lo pactado, la espichas.
Y claro, uno se pregunta inmediatamente: ¿POR QUÉ ESTA MIERDA NO SE USA MÁS A MENUDO? ¿No serviría para evitar traiciones, garantizar alianzas, cerrar acuerdos políticos o asegurarte de que alguien cumple su palabra? El mundo mágico tiene literalmente contratos infalibles y aun así prefieren seguir resolviendo problemas confiando en gente sospechosa y cruzando los dedos.

Hogwarts descubre por fin el concepto de seguridad
Más adelantes, Harry ve a Draco merodeando por el Callejón Diagon y tras seguirlo lo ve entrando en una tienda oscura donde inspecciona un armario sospechoso. Siempre igual, la trama se mueve a base de casualidades imposibles, es que el puto Harry siempre está en medio de todos los fregados. Después, en el tren a Hogwarts, Harry decide espiar el vagón de los Slytherin escondido bajo la capa de invisibilidad. Draco, que se huele la tostada espera a quedarse solo para lanzarle un hechizo petrificus y darle una patada voladora en la cara antes de dejarlo tirado en el suelo. Menos mal que Luna aparece casualmente para salvarlo porque si no Harry se hubiera quedado ahí abandonado hasta el siguiente curso. Y lo más raro es que el chaval no denuncia esta agresión, joder que podía haber muerto.
Al llegar descubren que Hogwarts ha implantado una barrera mágica gigante alrededor del castillo y que todo está lleno de vigilantes. YA ERA HORA, JODER.
Sólo han tenido que morir alumnos, infiltrarse asesinos, colarse trolls, escaparse presos peligrosos y resucitar Voldemort para que alguien piense: “Oye, igual deberíamos poner algo de seguridad.”
Una vez en Hogwarts nos enteramos que Snape se ha convertido finalmente en profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras mientras Slughorn pasa a enseñar Pociones. Durante la primera clase Harry, como no tiene el libro, termina usando uno viejo que encuentra en un armario y que está lleno de anotaciones hechas por un tal “Príncipe Mestizo”. Y resulta que el libro está tan roto que básicamente convierte a Harry en el mejor alumno de la clase. ¿Pero nadie se ha dado cuenta en todos estos años que los libros oficiales están llenos de errores? Además, Slughorn ofrece como premio una botella de Felix Felicis, una poción de suerte líquida, al alumno que haga mejor la tarea. Y aquí viene otra pregunta interesante: ¿Por qué no fabrica esto todo el mundo constantemente? ¿Por qué Voldemort no se bebe tres litros antes de cada plan maligno? ¿Por qué la Orden del Fénix no va dopada permanentemente con esta mierda? Porque sinceramente parece más útil que cualquier otro hechizo o poción de la saga. Harry consigue llevarse el premio con ayuda de los consejos del libro, y es que si el chaval no es el centro de atención revienta.

Otro plan absurdamente complicado para la colección
Mientras tanto Dumbledore empieza a enseñarle a Harry recuerdos sobre el joven Voldemort y le explica que Slughorn oculta información importantísima relacionada con el villano. Le dice que el profesor suele organizar cenas con sus alumnos predilectos, que seguramente intentará reclutarle, y que debe ganarse su confianza. Así que el gran plan del director consiste en que Harry se gane emocionalmente al profesor durante todo el curso para sonsacarle un recuerdo oculto. Y aquí es donde uno empieza a pensar seriamente que Dumbledore tiene demasiado tiempo libre. Porque hablamos del mago más poderoso del planeta intentando derrotar al mayor asesino mágico de la historia… y su estrategia consiste básicamente en manipular socialmente a un profesor viejo usando cenas elegantes y halagos adolescentes.
Más adelante, se realizan unas pruebas para encontrar nuevo buscador para el equipo de Quidditch de Gryffindor, y Ron que de repente es super fan de este deporte se presenta. A pesar de que el muchacho es un poco torpe, termina ganando porque Hermione sabotea descaradamente a los otros aspirantes. Y a nadie parece importarle que la chavala haga trampas de forma cantosisima delante de medio colegio. Y entre tanto Harry le ha echado el ojo a Ginny.
Un día, mientras están de cervezas en Hogsmeade, aparece Slughorn e invita a Harry y a Hermione a una de sus famosas cenas, pero, ¿qué demonios hace Harry en Hosmeade, si se supone que no tenía permiso para ir a esa peligrosísima aldea? Más tarde mientras los tres amigos están regresando al castillo, son testigos de cómo una alumna empieza a levitar y a sufrir convulsiones y casi termina muriendo tras tocar un collar supuestamente maldito. Una amiga les cuenta que la chica fue al baño y al volver tenía un misterioso paquete que quería darle a Dumbledore, vamos que todo ha sido un plan de mierda de Draco para intentar cargarse al director. ¿Pero, de verdad pensaba que el director iba a caer en una trampa tan cutre?
Drogas mágicas, adolescentes salidos y cenas clasistas
Durante una de las famosas cenas de Slughorn, Harry, Hermione, Ginny y otros alumnos privilegiados se reúnen para cotillear y criticar a los alumnos menos favorecidos. Allí ya empieza a notarse claramente que entre Harry y Ginny hay mandanga. Al terminar la cena, Harry intenta preguntarle a Slughorn sobre Voldemort, pero el profesor se pone nervioso y esquiva el tema rápidamente.
Más tarde, antes de un partido de Quidditch, Harry le hace creer a Ron que ha echado Felix Felicis en su bebida para darle confianza. Y lo mejor es que funciona. Ron juega increíblemente bien porque piensa que tiene suerte mágica cuando en realidad todo era puro efecto placebo. O sea, el chaval mejora simplemente porque por primera vez en su vida alguien le hace creer que no es un inútil. Bastante triste si lo piensas.

El problema llega después del partido, cuando Ron se lía con Lavender Brown, otra alumna de Gryffindor, delante de Hermione y esta reacciona lanzándole pájaros mágicos asesinos completamente fuera de sí. Pero vamos a ver Hermione, tronca, si te gusta Ron háblalo con él como una persona normal, que ya sabemos que el chico muy espabilado no es, que se supone que tú eres la madura del grupo. tiempo después, Harry invita a Luna a otra cena de Slughorn mientras Hermione lleva a Cormac McLaggen, únicamente para darle celos a Ron, porque aquí todos gestionan sus emociones como concursantes de Jersey Shore. Mientras tanto Draco intenta colarse en la fiesta, pero Snape lo intercepta y se lo lleva aparte. Harry que se cosca de lo que ha pasado, los sigue para espiarlos y escucha mencionar algo sobre un Juramento Inquebrantable, y cuando se lo cuenta a Ron, este le explica que romper uno significa morir automáticamente.
Mortífagos incendiarios y la Orden del Fénix haciéndose la longuis
Y aquí llega otra de esas situaciones donde la Orden del Fénix demuestra su legendaria inutilidad. Durante las vacaciones de Navidad, Harry va a contarles sus sospechas sobre Snape y el Juramento Inquebrantable, pero todos pasan bastante del tema y le dicen que no sea paranoico. Más tarde, en la Madriguera, mientras Harry y Ginny están a punto de darse el lote, aparecen repentinamente Bellatrix Lestrange y el hombre lobo Fenrir Greyback para atacar la casa.
Y aquí surge otra duda bastante lógica: ¿por qué nunca atacaban a Harry durante las vacaciones anteriores? El chaval llevaba años pasando los veranos completamente indefenso en casa de los Dursley. Pero bueno, ahora sí, toca escena intensa con fuego y carreras dramáticas por el campo. El caso es que los mortífagos queman la Madriguera y se dan el piro mientras la familia Weasley se queda mirando las llamas con cara de pena sin intentar hacer absolutamente nada. Que sois magos, joder. Igual un hechizo ayudaba un poco antes de dejar que arda vuestra casa entera.
De vuelta en Hogwarts, Dumbledore le enseña a Harry otro recuerdo manipulado de Slughorn hablando con el joven Voldemort sobre magia prohibida. El problema es que el recuerdo tiene interferencias rarísimas porque el profesor lo modificó para ocultar información. Y aquí surge una pregunta bastante razonable: si el recuerdo pertenece a Slughorn… ¿cómo demonios lo consiguió Dumbledore?
Finalmente llega uno de los momentos más oscuros de toda la saga. Harry encuentra a Ron completamente drogado declarando amor eterno a Romilda Vane, una alumna random, tras comer unos bombones con poción de amor destinados originalmente a Harry. Y sinceramente esto da muchísimo más miedo que cualquier Señor Tenebroso, Maldición Imperdonable o basilisco asesino. Las pociones de amor en Harry Potter son básicamente burundanga mágica que anula tu voluntad y te convierte en un zombi babeante incapaz de pensar por ti mismo. Pero la película las trata poco menos que como una broma inocente entre adolescentes. ¿Nadie va a iniciar una investigación? ¿No están literalmente drogando estudiantes dentro del colegio? ¿Qué habría pasado si Harry llega a comerse esos bombones, la psicópata esta le habría violado? Porque, cuanto más piensas las implicaciones reales de esto, más turbio se vuelve todo el universo mágico.
Harry lleva a Ron hasta Slughorn para que lo cure y el profesor, ya que está, decide abrir una botella de anís del Mono para celebrarlo. El problema es que la bebida estaba envenenada y Ron casi muere delante de todos. Slughorn explica entonces que la botella era un regalo destinado originalmente a Dumbledore. Es decir, otro fallido intento de asesinato de Draco Malfoy. ¿De verdad Voldemort pensaba que este puto inútil podía cargarse al mago más poderoso del planeta?
Duelos sangrientos, armarios mágicos y profesores alcohólicos
Mientras tanto Draco está colándose en la Sala de los Menesteres para hacer experimentos con un Armario Evanescente, que hay allí y que se supone que está vinculado con el de la tienda que visitó en el Callejón Diagon. Quiere crear una conexión secreta entre ambos, pero los pajaros que mete en el interior para que se teletransporten acaban muertos.
Un día, harto del pasotismo de la Orden del Fénix y la indiferencia de Dumbledore Harry decide confrontar a Draco en un baño para intentar averiguar qué vainas está pasando. Pero la cosa se va de madre y ambos empiezan un duelo a muerte con varitas. Entonces Harry usa un hechizo del libro del Príncipe Mestizo sin saber qué hace… y prácticamente destripa vivo a Draco. La escena es salvajísima. El baño acaba destrozado y lleno de sangre. Menos mal que aparece Snape y consigue salvar al chaval antes de que se desangre. Y aun así no expulsan a Harry. Es que ni siquiera le echan la bronca, no me jodas. Que casi se carga a un alumno. ¿Pero que esperaban estos incompetentes dándole armas mágicas peligrosísimas a chavales con las hormonas revolucionadas? Raro es que no haya tres o cuatro asesinatos cada trimestre. Como a Harry le ha dado regomello, decide esconder el libro en la Sala de los Menesteres y aprovecha para hacerse el atromentado y morrearse con Ginny.

Ya que las cenas con Slughorn no están sirviendo para nada, Harry decide tomarse la Felix Felicis para intentar sonsacarle por fin el recuerdo al profesor. Entonces, por algún motivo decide ir a visitar a Hagrid y por el camino se encuentra casualmente con Slughorn, al que convence para acompañarlo. Cuando llegan descubren que Hagrid está celebrando el funeral de Aragog, la araña gigante asesina que años atrás intentó comerse vivos a Harry y Ron. Slughorn y Hagrid acaban completamente borrachos en la cabaña de este, y el profesor finalmente le revela a Harry el famoso secreto: años atrás el joven Voldemort le preguntó sobre los horrocruxes, objetos mágicos donde puedes guardar fragmentos de tu alma para volverte inmortal. Y lo peor es que Voldemort quería hacer siete.
Dumbledore ya sabía lo de los horrocruxes pero decidió montar una gymkana
Más tarde Dumbledore le cuenta que dos de los horrocruxes ya fueron destruidos: El diario de Tom Riddle y el anillo de la madre de Voldemort. Este último se supone que se lo cargó Dumbledore durante el verano y que por lo visto le dejó la mano pocha. Pero entonces Dumbledore YA SABÍA lo de los horrocruxes. Porque si no, ¿cómo conocía el anillo y por qué que decidió destruirlo? ¿Por qué guardaba estos dos objetos en su despacho? ¿Y para qué necesitaba exactamente el recuerdo de Slughorn si al final lo único que confirma es que Voldemort preguntó por los horrocruxes cuando era joven? Y sinceramente, que un adolescente rarito pregunte por magia oscura prohibida tampoco demuestra automáticamente que vaya a dividir su alma en siete pedazos.
Además, está claro que Dumbledore ya sospechaba esta posibilidad, al fin y al cabo, era la única manera de que Voldemort hubiera podido resucitar. ¿Por qué no habló directamente con Slughorn si eran amigos? ¿Por qué hacer que Harry pierda un curso entero intentando ganarse su confianza para ver si el viejo bajaba la guardia? Qué se supone que hay prisa joder, que Voldemort está reclutando un ejército con intenciones malignas. Si Slughorn al principio de la peli se estaba escondiendo to acojonao porque lo buscaban los mortífagos, ¿por qué Dumbledore no lo coge del pescuezo y lo infla a hostias hasta que cuente lo que sabe? ¿Y que ganaba el puto Slughorm callándose una información tan relevante?
El director le cuenta que para matar a Voldemort primero hay que cargarse los horrocruxes, sino este podrá resucitar de nuevo, y le pide que lo acompañe a buscar otro que ya tiene localizado. Es que el puto viejo ya tenía dos localizados y decidió perder un año entero haciéndose el misterioso y enseñándole recuerdos al chaval poco a poco. Además, luego sabremos que al destruir el anillo, este le envenenó la mano y le quedan dos telediarios. Joder, buen momento para ponerse a peder el tiempo. ¿Y por qué cuando Harry hizo lo propio con el diario salió indemne? ¡Porque si joder!
Dumbledore y Harry se teletransportan desde Hogwarts —algo que supuestamente no puede hacerse, pero al parecer el director tiene privilegios premium— y viajan hasta una cueva marina donde se esconde el horrocrux. Pero, ¿POR QUÉ SE LLEVA AL CRÍO A UNA MISIÓN POTENCIALMENTE MORTAL? Joder, si necesitas ayuda pídesela a algún profesor competente que… perdón no he dicho nada. Está claro que de eso no hay en Hogwarts. Llegan a la cueva y dentro encuentran un lago con una isla en medio con una especie de pila llena de un líquido mágico. Dumbledore dice que debe bebérselo entero, y mientras lo hace, sufre visiones horribles y dolores terribles. ¿Cómo sabía exactamente que debía bebérselo? ¿Por qué le pareció una buena idea ingerir una sustancia desconocida creada por Voldemort? ¿Y cómo descubrió siquiera que el horrocrux estaba escondido allí? Finalmente, cuando se ha bebido todo el líquido aparece un guardapelo en el fondo de la pila. Este es supuestamente el horrocrux. Pero entonces salen del agua cientos de inferi, una especie de zombis desnutridos, y casi los matan, pero Dumbledore que estaba hecho mierda, se toma un Red Bull y lanza un super hechizo de fuego cargándose a todos los monstruos de la cueva y no matando al pobre Harry de milagro. El profe del año.
Snape mata a Dumbledore mientras Voldemort se toma un año sabático
Mientras están de excursión, Draco usa el Armario Evanescente para meter a los mortífagos dentro de Hogwarts. Pero si el armario este mataba a los pájaros que el chaval metía dentro durante sus experimentos, ¿cómo es que ahora funciona perfectamente? No se sabe. Y cuando Dumbledore y Harry se vuelven a teletransportar a una de las torres del castillo, el director que está en la mierda, le pide al chico que busque a Snape y lo traiga. Cuando Harry se va, aparece Draco dispuesto a matar a Dumbledore, pero el chico se apichona y no puede hacerlo. Entonces llegan los mortífagos, pero, ¿cómo sabían Draco y el resto dónde estaba Dumbledore? Mientras, Harry espía la escena escondido, hasta que aparece Snape a su lado y le dice que se quede calladito. Y entonces ocurre el momento histórico: Snape llega a donde están los otros y mata a Dumbledore a sangre fría. Y claro, aquí empiezan otra vez las preguntas: ¿Por qué Dumbledore no intenta defenderse o se teletransporta? ¿Y dónde diablos está el puto Voldemort? Es que se supone que es el villano principal pero no aparece en toda la película. ¿Por qué no va el en persona a matar al mago más poderoso del mundo en vez de encargárselo a un crío imberbe?
Y otra duda que me surge: ¿Por qué demonios Dumbledore no vuelve como fantasma? ¿Por qué ninguno de los personajes que mueren a lo largo de la saga retornan como espíritus, cómo el caso de Sirius o Cedric? Porque en Hogwarts hay espíritus de gente random flotando por los pasillos desde hace siglos, pero justo los personajes importantes que van muriendo deciden pasar olímpicamente del tema.

Entonces Harry persigue a los mortífagos por todo el castillo, pero Snape lo desarma fácilmente y cuando Bellatrix está a punto de cargárselo, Snape la detiene y le dice tranquilamente que “Harry pertenece al Señor Tenebroso” y todos aceptan irse. ¿Pero por qué no se llevan al chaval con ellos, para que Voldemort pueda matarlo con calma y alevosía? Además, antes de irse Snape le revela la respuesta al misterio más misterioso de todos los misterios: «Yo soy el Príncipe Mestizo… WAJAJAJAJAJA». Vale. ¿Y qué? ¿Qué tiene esto que ver con nada? ¿Qué impacto real tiene está revelación en la trama? El supuesto gran misterio de la película resulta ser simplemente que Snape tenía un mote to guapo cuando era adolescente y que se le daba muy bien la química. Soberbio.
El horrocrux era falso y la misión no sirvió para nada
Al final Harry y Hermione abren el guardapelo y descubren que es falso. Dentro hay una nota firmada por un tal R.A.B. diciendo que robó el verdadero horrocrux y que ya lo destruirá si eso cuando le venga bien. Y aquí vuelven las dudas: ¿Por qué dejar una copia del guardapelo? ¿Por qué las defensas de la cueva seguían activas? ¿Cómo sabía el tal R.A.B. todo el tema de los Horrocruxes y dónde encontrarlos? Supongo que se lo dijo un mago.
La película termina con los chicos decidiendo iniciar una búsqueda del tesoro oscura. Hartos de estar en constante peligro de muerte, Harry, Ron y Hermione deciden abandonar Hogwarts para buscar el resto de horrocruxes y destruirlos.
Pese a todos los agujeros y decisiones absurdas, la película funciona bastante bien. Tiene muy buena ambientación, momentos muy potentes con Dumbledore y probablemente el final más dramático de toda la saga. El problema es que también es una de las entregas más lentas y aburridas. Durante gran parte del metraje da la sensación de que no pasa nada demasiado importante porque el conflicto principal queda constantemente tapado por romances infantiloides, clases de pociones y gente mirándose raro por los pasillos.
Y lo más gracioso es que este acaba siendo el único año relativamente tranquilo en Hogwarts… justo después de que Voldemort haya vuelto oficialmente y esté conquistando el mundo mágico. Porque salvo un par de ataques aislados y el final trágico, el curso entero parece más un capítulo de Euphoria que una épica aventura de fantasía.