Los Increíbles: la mejor película de animación sobre la crisis de los 40

⚠️ Aviso: este artículo contiene spoilers, daños materiales multimillonarios, bebés demoníacos, superhéroes depresivos y un villano con exceso de gomina y rencor

Hay algo genial en Los Increíbles: consigue ser una película de superhéroes espectacular, una comedia familiar y un tratado sobre la depresión en la mediana edad al mismo tiempo. Y todo ello mientras plantea un universo donde existen personas con poderes increíbles… pero la sociedad decide ilegalizarlos porque generan demasiadas demandas judiciales.

Y sinceramente, viendo lo colgados que están algunos de estos héroes, no faltaban motivos.

Mr. Increíble no descansa ni el día de su boda

La película empieza presentándonos a Bob Parr, alias Mr. Increíble, conduciendo por la ciudad cuando de repente escucha en la radio que hay problemas, así que se cambia de ropa y transforma el vehiculo en supercoche en medio de la carretera. Y aquí surge la primera duda de la película: ¿Nadie ve esto? ¿Nadie se queda con su cara o apunta la matrícula? Es que es un canteo importante.

El caso es que va recorriendo la ciudad y haciendo sus movidas de superhéroe, como salvar a un gato arrancando un árbol entero y zarandeándolo como un loco, que ya ves tu que necesidad había. Luego recibe una llamada sobre un ladrón, al cual encuentra casualmente en una azotea, pero, ¿cómo sabía que estaba allí? Entonces, aparece Buddy, un niño ultra fan de Mr. Increíble, y el futuro villano de la película, intentando ayudarlo, pero acaba liándola pardísima. Y sinceramente, viendo cómo trata Mr. Increíble al pobre chaval, normal que termine convirtiéndose en un sociópata multimillonario obsesionado con asesinar superhéroes. Después Bob va a su boda con Helen, alias Elastigirl. Los dos protagonistas van sin disfraz, pero el resto de invitados van vestidos con trajes de superhéroes, así que no es difícil deducir que estos dos también lo son. Se supone que quieren proteger sus identidades secretas y aun así su boda parece la Comic-Con, ¿por qué la gente no va con trajes de fiesta? ¿O es que el cura conoce las identidades de los protagonistas?

Poco después nos cuentan que el gobierno decide ilegalizar a los superhéroes debido a los daños colaterales, demandas judiciales y gente descontenta tras sus intervenciones. Pero viendo la alarmantemente alta tasa de criminalidad y de accidentes de esa ciudad, ¿era esto buena idea? Vale que haya daños materiales, pero esta gente es bastante competente salvando vidas y atrapando supervillanos, ¿quién se va a encargar de la seguridad a partir de ahora? Porque villanos muy peligrosos como Bomb Voyage han quedado libres.

La genética en Pixar funciona de forma raruna

Quince años después Bob sigue casado con Helen y tienen tres hijos: Violeta, que puede hacerse invisible y crear campos de fuerza, Dash, que corre más rápido que el Correcaminos y Jack-Jack, que luego descubriremos que es una ruleta de poderes aleatorios. Y aquí surge otra duda importante: ¿POR QUÉ TIENEN PODERES COMPLETAMENTE DIFERENTES A LOS DE SUS PROGENITORES? Además, los niños no son muy discretos y suelen usar los poderes delante de medio colegio y nadie parece darle demasiada importancia.

Bob trabaja ahora en una aseguradora, está deprimido y echa muchísimo de menos sus tiempos de héroe. Y aquí uno piensa: ¿por qué demonios no trabaja en algo relacionado con sus habilidades? Podría ser luchador profesional, bombero, portero de discoteca, guardajurado, abrir un gimnasio o descargar frigoríficos en el MediaMarkt. Pero no. Además, en ocasiones se escapa con su colega Frozono, un super que manipula el hielo, para combatir el crimen por la noche, y en una de estas, intentando salvar a la gente atrapada en un edifico en llamas, acaban los dos en una joyería, y la policía que piensa que son ladrones, envía a un solo oficial a que los detenga. Supongo que sería el pesado que no cae bien a nadie porque si no, no tiene sentido. El hombre está tan frustrado por trabajar en una oficina minúscula que un día acaba hostiando a su jefe en un ataque de rabia. Y lo más impresionante es que el jefe SOBREVIVE. Porque, después de atravesar una pared de hormigón a esa velocidad debería haber terminado convertido en yogurt de macedonia. Igual el contable también tenía superpoderes y nunca nos enteramos. El caso es que le despiden y aparecen los del Programa de Reubicación de Superhéroes, que se dedican a darles identidades nuevas, y borrar memorias cuando los superhéroes hacen ostentación de sus poderes. ¿PARA QUÉ COJONES LOS REUBICAN SI YA HAN BORRADO LAS MEMORIAS DE LOS TESTIGOS? Le echan la bronca a Bob, pero después de esto sigue viviendo en la misma casa, ¿qué pasa con la reubicación?

Síndrome: el villano más rencoroso y paciente de la historia

Poco después Bob es reclutado por una mujer rubia para que vuelva a ser un superhéroe y luche contra un robot asesino en una isla misteriosa. Supuestamente, lo han localizado siguiendo a Frozono, quién apenas se veía con él. Vaya casualidad más casual. Bob pelea entonces contra el robot, el cual ha salido de la lava de un volcán. Y aquí vienen más preguntas divertidas: ¿Por qué el robot no se funde si es de metal? ¿De qué está hecho, de vibranium? ¿Y por qué Bob no se quema cuando toca al robot que está al rojo vivo? Misterio. El caso es que finalmente logra destruir al robot haciendo que se ataque a sí mismo. Así que empieza a trabajar como superhéroe y a recuperar su forma física entrenando en secreto mientras le pide a Edna Moda, su costurera de confianza un nuevo traje.

Helen descubre entonces un pelo rubio sospechoso y escucha una conversación telefónica entre su marido y la mujer que lo ha contratado. Y aquí otra vez: ¿Por qué hablan de operaciones secretas por teléfono?  ¿No se suponía que todo esto era ultraconfidencial? Además: ¿cómo demonios han conseguido el número de la casa de Bob?

Bob vuelve entonces a enfrentarse a otro robot gigante, pero entonces hace su aparición Síndrome, que no es otro que Buddy, el niño tocapelotas que estaba obsesionado con él hace quince años.  Este controla al robot, que ahora está más chetado y consigue derrotar a Mr. Increíble. El cual cae al agua y el villano le lanza un bombazo y después se larga sin molestarse en comprobar si realmente ha muerto. El típico error de supervillano, no verificar que el héroe ha muerto ni rematarlo cuando está herido. Joder, ¿qué te cuesta coserlo a balazos y así te ahorras futuros disgustos?

Bob se refugia en una cueva, donde se topa con el esqueleto de un antiguo amigo superhéroe, y descubre que este dejó gravado un mensaje en la pared. Más tarde, nuestro prota se cuela en la base del villano, aprovechando que la seguridad es más bien mediocre y accede al ordenador de Síndrome usando la contraseña escrita por el cadáver. Y aquí surgen nuevas preguntas: ¿Cómo sabía la contraseña el muerto? ¿Y por qué vainas no la cambiaron en todo ese tiempo? Joder que han pasado varios años desde que murió, ya hay que ser dejado. Bob descubre además que Síndrome lleva años asesinando superhéroes, testeándolos para mejorar sus robots. Y nadie se había enterado de esto. Han desaparecido superhéroes archiconocidos y el gobierno no investiga una mierda. Vaya panda de incompetentes.

Helen se cuela en una instalación militar sin cámaras y los niños desarrollan traumas de guerra

Mientras tanto, Helen que piensa que Bob le está siendo infiel, decide ir a ver a Edna para saber que vainas está pasando, y descubre que la diseñadora ha creado trajes para toda la familia. Trajes indestructibles. Eso sí: NO PROTEGEN LA CABEZA. Muy inteligente todo. Se entera de que su marido está en peligro y decide pedir prestado un jet a un conocido que casualmente le debía un favor, y cuando está en pleno vuelo descubre que los niños se han escondido dentro del avión.

Pero, ¿cómo sabían los chicos lo que estaba pasando? ¿Cómo descubrieron donde estaba el avión? ¿Y cómo es posible que la mujer no se haya dado cuenta si sólo Violeta es invisible? ¿Dónde estaba oculto Dash, en la taza del váter?  El avión termina explotando por culpa de un misil de Síndrome y milagrosamente sobreviven todos.

Mientras los niños huyen por la selva perseguidos por unos pájaros-cámara rarísimos, Helen se infiltra en la base secreta. Y aquí llega otra maravilla: En la jungla hay vigilancia futurista total… pero dentro de la base no. ¿Qué sentido tiene todo esto? ¿Para que necesitaban cámaras en una jungla supuestamente despoblada? Además, Helen se queda atrapada en una puerta y el guardia, intentando dispararle, le da accidentalmente a los controles, lo cual hace que se abra al instante. Mientras tanto Dash podría perfectamente coger a Violeta en brazos y correr a velocidad supersónica para despistar a sus perseguidores, pero decide no hacerlo porque patatas.

Finalmente, Helen rescata a Bob y toda la familia se reúne mágicamente a pesar de que la isla es gigantesca y empiezan a cargarse a decenas de guardias armados. Que algunos serían mala gente seguro, pero otros probablemente no tendrían ni idea de lo que se estaba cociendo allí y sólo querían pagar su hipoteca. Que Dash tiene diez años y Violeta catorce. Esos niños van a necesitar terapia urgente. Síndrome captura entonces a toda la familia y se sorprende al descubrir que Bob está casado con Elasticgirl y tiene hijos. Lo cual es un poco raro si tenemos en cuenta que lleva quince putos años investigándolo obsesivamente.

Entonces el villano mata a los superhéroes pegándoles cinco tiros preventivos en la cabeza a cada uno y consigue conquistar el mundo. Es broma eso no se lo cree nadie. En vez de eso los captura, les cuenta su malvado plan y luego se va dejándolos solos y sin vigilancia.

Jack-Jack resulta ser el ser más roto del universo Pixar

Síndrome libera finalmente al robot gigante más top de todos en la ciudad y finge ser un héroe para derrotarlo y hacerse famoso. Pero claro, el robot se descontrola y acaba mandándolo a la mierda. ¿Tanto le costaba poner un botoncito de apagado? Entonces llegan los Increíbles, que se han escapado gracias a las habilidades de Violeta, y consiguen destruirlo trabajando en equipo mientras la ciudad queda completamente arrasada. Entonces Síndrome escapa, va a la casa de los increíbles y secuestra a Jack-Jack. Pero si el tipo no sabía ni siquiera que Bob estaba casado y tenía hijos, ¿cómo descubre la existencia del bebe? El caso es que sale volando hacia su nave con el crío en brazos, y aquí descubrimos que el bebé tiene TODOS LOS PODERES DEL UNIVERSO.

Se convierte en fuego, en metal pesado, en demonio… dándole una somanta de hostias al villano que no veas. Finalmente Mr. Increíble lanza un coche contra la nave de Síndrome y lo mata. Fin. O no, porque entonces aparece un villano topo gigantesco en un aparcamiento y toda la familia, que casualmente pasaba por allí, se pone los trajes delante de todo el mundo, para enfrentarlo. Aquí ya parece que les da igual mantener identidades secretas, la verdad. Y ahora sí, fin.

Y a pesar de todo… qué película tan jodidamente buena

Pese a todas las casualidades, agujeros de guion y decisiones absurdas, Los Increibles sigue siendo probablemente una de las mejores películas de superhéroes jamás hechas.

Porque detrás de toda la acción y el humor hay una historia muy humana sobre frustración, trastornos mentales, miedo al fracaso y gente intentando encontrar su lugar en el mundo después de sentirse inútil durante años.

Además, envejece increíblemente bien. La animación sigue siendo espectacular, los personajes tienen muchísimo carisma y Síndrome continúa siendo uno de los mejores villanos de Pixar: un fan resentido que se convirtió en una especie de Elon Musk diabólico, después de sufrir rechazo siendo niño. Chapó.

Y si después de salvar el mundo te has quedado con ganas de más superpoderes, caos familiar y trajes imposibles, no te pierdas nuestro artículo sobre Los Increíbles 2, porque esta familia todavía tenía mucha guerra que dar.

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