Unmatched: el juego donde Sherlock Holmes puede darle una paliza a un velociraptor

Hay preguntas que llevan décadas atormentando a la humanidad. ¿Existe vida extraterrestre? ¿Qué había antes del Big Bang? ¿La tortilla con cebolla o sin cebolla? Y luego están las verdaderamente importantes: ¿podría Sherlock Holmes derrotar a Bruce Lee? ¿Sería capaz un velociraptor de cazar a Robin Hood? ¿Qué pasaría si Caperucita se enfrentara a Drácula? Resulta que alguien decidió dejar de discutirlo en un bar y convertirlo en un juego de mesa. Así nació Unmatched, una colección de duelos imposibles donde la lógica se toma vacaciones y la estrategia decide quién sale vivo.

Lo sorprendente es que toda esa locura funciona de maravilla. Con unas reglas fáciles de aprender, partidas que rara vez se alargan más de media hora y una enorme variedad de estrategias, Unmatched consigue que cada duelo resulte diferente. Da igual quién gane: la gracia está en ver cómo un combate completamente disparatado parece tener todo el sentido del mundo. Y si disfrutas de este tipo de enfrentamientos rápidos e intensos, no te pierdas tampoco nuestro artículo sobre los mejores juegos de mesa para dos jugadores, donde encontrarás otras joyas imprescindibles para sacar a la mesa cuando solo sois dos.

Un crossover que funciona como un reloj suizo

A simple vista, la premisa de Unmatched parece una de esas ideas que surgen durante una conversación entre amigos borrachos a las tres de la mañana. ¿Qué tienen en común el Rey Arturo, Medusa, Alicia en el País de las Maravillas y Simbad? Absolutamente nada. Proceden de historias diferentes, viven en épocas distintas y jamás deberían coincidir en una misma aventura. Sin embargo, alguien pensó que enfrentarlos en un juego de mesa podía ser buena idea. Contra todo pronóstico, acertó de pleno.

Lo mejor de Unmatched es que no intenta justificar ese disparate. No hay una historia que explique por qué todos estos personajes acaban compartiendo tablero ni una amenaza común que los obligue a luchar. Simplemente los coloca frente a frente y deja que las cartas hagan el resto. Es una premisa tan sencilla como efectiva, porque al jugador no le hace falta ninguna excusa para disfrutar viendo cómo una heroína de un cuento infantil intenta derrotar a una criatura de la mitología griega.

Además, el juego consigue algo muy difícil: que todos esos personajes mantengan su identidad. No parecen simples miniaturas intercambiables con nombres distintos, sino versiones fieles de las leyendas y relatos de los que proceden. Eso hace que cada combate tenga personalidad propia y que cada partida parezca una de esas peleas imposibles que durante años solo habían existido en la imaginación de los aficionados.

Reglas sencillas, decisiones complicadas de cojones

Una de las mayores virtudes de Unmatched es que puedes empezar a jugar pocos minutos después de abrir la caja. El reglamento apenas ocupa unas páginas y las acciones disponibles son muy fáciles de entender. Moverse por el tablero, atacar, defenderse o utilizar una habilidad especial resulta completamente intuitivo, por lo que incluso alguien que apenas haya jugado a juegos de mesa puede aprender sin demasiados problemas.

Sin embargo, esa sencillez esconde bastante más profundidad de la que parece. La gestión de la mano de cartas se convierte rápidamente en el aspecto más importante de la partida. Cada ataque obliga a pensar si merece la pena gastar una carta poderosa o reservarla para más adelante. Del mismo modo, defenderse demasiado pronto puede dejarte sin recursos justo cuando el rival prepara su mejor combinación.

El tablero también tiene mucha más importancia de la que aparenta. La posición, las zonas elevadas, las líneas de visión o la presencia de los ayudantes hacen que cada movimiento cuente. Muchas partidas no se deciden porque un personaje pegue más fuerte que otro, sino porque uno de los jugadores ha sabido colocarse mejor y ha administrado sus cartas con más inteligencia. Esa mezcla entre reglas accesibles y decisiones constantes explica buena parte del éxito del juego.

Cuatro personajes, cuatro formas de jugar

La caja básica deja claro desde el primer momento que aquí no existen personajes clónicos. El Rey Arturo representa la fuerza bruta. Gran parte de su estrategia consiste en potenciar sus ataques para convertir un golpe normal en un auténtico mazazo. Es un luchador agresivo que recompensa a quienes disfrutan presionando continuamente al rival y obligándolo a defenderse.

Alicia, en cambio, funciona de una manera completamente distinta. Su habilidad para cambiar de tamaño modifica también su estilo de combate. Cuando crece se vuelve mucho más peligrosa y capaz de incrementar su ataque, mientras que en su versión pequeña resulta más difícil de atrapar ya que aumenta su defensa. Es un personaje muy dinámico que obliga al jugador a decidir constantemente cuál es el momento adecuado para transformarse.

Medusa apuesta por controlar el tablero desde la distancia gracias a su arco y a sus arpías, obligando al rival a acercarse bajo presión, mientras que Simbad empieza la partida siendo un combatiente bastante equilibrado, pero se vuelve cada vez más poderoso conforme va acumulando sus viajes y aventuras. Esa evolución hace que el jugador de Simbad deba medir muy bien el ritmo del combate, intentando sobrevivir durante los primeros turnos para desatar todo su potencial en el momento decisivo. El resultado son cuatro personajes que se sienten completamente diferentes sin necesidad de añadir reglas complicadas.

Un juego que te deja con el culo torcido

Aunque la caja básica ya ofrece muchísimas horas de diversión, el verdadero secreto de Unmatched está en su enorme capacidad para crecer. Con el paso del tiempo han ido apareciendo nuevas cajas con personajes históricos, héroes literarios, monstruos clásicos, dinosaurios e incluso protagonistas de películas y videojuegos. Lo mejor es que todos pueden enfrentarse entre sí, dando lugar a combates tan absurdos como irresistibles.

Ese sistema convierte cada nueva expansión en algo más que un simple añadido de contenido. No solo incorpora personajes diferentes, sino también nuevas formas de jugar. Hay luchadores que destacan por su movilidad, otros por controlar el tablero y algunos que dependen casi por completo de una buena planificación. Eso hace que el juego se renueve constantemente sin perder la sencillez que lo caracteriza.

Pero incluso si nunca compras una expansión, la caja básica ya justifica por sí sola la fama de Unmatched. Sus partidas rápidas, la enorme personalidad de sus personajes y la tensión que se mantiene hasta el último turno consiguen que siempre apetezca echar una revancha. Es uno de esos juegos que demuestra que no hacen falta reglamentos interminables para crear duelos memorables. Basta una buena idea, cuatro personajes inolvidables y un sistema capaz de convertir cualquier enfrentamiento imposible en una batalla que recordarás mucho después de guardar las cartas.

Deja un comentario

Esta página web utiliza cookies   
Privacidad