Volar, levantar edificios con una mano, correr más rápido que la luz, lanzar rayos asesinos por los ojos o tener una agilidad extraordinaria. Cuando uno piensa en superhéroes, imagina poderes increibles, habilidades capaces de cambiar el destino de la humanidad y personajes que pueden enfrentarse a amenazas cósmicas sin arrugarse la capa.
Pero claro, no todo el mundo puede ser Superman, Thor o Spider-Man. Alguien tenía que quedarse con los poderes que sobraron después del reparto. Porque en los universos de Marvel y DC también existen individuos capaces de cambiar el color de las cosas, convertirse en una pelota gigante, o arrancarse un brazo para repartir mamporros. Y eso sin mencionar al pobre desgraciado cuyo único superpoder consiste en explotar una vez. Una sola. Sin posibilidad de repetir la jugada. Uno se pregunta qué pasaba por la cabeza de los guionistas cuando escribieron semejantes fumadas.
Hoy vamos a conocer a diez de los superhéroes más absurdos que han salido de las páginas de Marvel y DC. Personajes que demuestran que tener superpoderes no siempre es una bendición y que, cuando la genética reparte habilidades extraordinarias, a veces también le gusta tocar los cojones. Bienvenidos al rincón de los superhéroes que probablemente habrían sido rechazados hasta por la Patrulla Canina.
1. Arm-Fall-Off-Boy (Chico Brazo Caído): cuando perder un brazo es una estrategia de combate
Arm-Fall-Off-Boy posee una de las habilidades más desconcertantes de DC Comics: puede desprenderse voluntariamente de uno de sus brazos y utilizarlo como garrote para golpear a sus adversarios. Nada de rayos láser, superfuerza ni armaduras tecnológicas. Este hombre se arranca una extremidad y empieza a repartir hostias con ella.
El personaje apareció por primera vez en Secret Origins vol. 2, número 46, publicado en 1989, cuando intentó ingresar en la Legión de Superhéroes. Por desgracia, sus examinadores no quedaron demasiado impresionados con su talento y fue rechazado. Posteriormente adoptaría el nombre de Splitter, aunque cambiar de identidad no solucionó el problema fundamental: su principal recurso ofensivo seguía siendo darse de hostias con su propio brazo.
Eso sí, hay que reconocerle una ventaja: siempre tiene su arma a mano.

2. Matter-Eater Lad (Chico Come-Materia): el hombre que nunca pasa hambre
Matter-Eater Lad, conocido en español como Chico Come-Materia, procede del planeta Bismoll, cuyos habitantes desarrollaron la capacidad de consumir prácticamente cualquier sustancia. Metal, piedra, madera y otros materiales que mandarían a cualquier ser humano directamente a urgencias.
Su nombre real es Tenzil Kem y debutó en Adventure Comics número 303, en 1962, como integrante de la Legión de Superhéroes.
Lo verdaderamente sorprendente es que su poder puede resultar bastante útil. ¿Una puerta blindada bloquea el camino? Se la come. ¿Unas cadenas mantienen prisionero a un compañero? Se las merienda. ¿Un enemigo presume de armadura indestructible? Que vaya preparando la servilleta.
3. La Chica Ardilla (Squirrel Girl): el terror de los villanos menos poderosos
A primera vista, Doreen Green no parece precisamente la mayor amenaza del universo Marvel. Tiene una cola de ardilla, una fuerza y agilidad superiores a las humanas y la capacidad de comunicarse con estos simpáticos roedores. Uno esperaría verla resolviendo pequeños delitos en un parque o recuperando bellotas robadas. Pero resulta que la Chica Ardilla ha derrotado a enemigos como el Doctor Doom, MODOK y hasta Thanos, aunque algunas de sus victorias más disparatadas se producen fuera de escena o juegan deliberadamente con el humor.
Creada por Will Murray y Steve Ditko, apareció por primera vez en Marvel Super-Heroes vol. 2, número 8, en 1991. Su estrategia consiste en combinar ingenio, optimismo y la colaboración de un ejército de ardillas. Porque, aparentemente, los mayores genios criminales del planeta pueden enfrentarse a los Vengadores, pero no están preparados para que una universitaria les lance una plaga de roedores encima.

4. Color Kid (Chico Color): el superhéroe que podría trabajar en una tienda de pinturas
Mientras otros superhéroes manipulan el tiempo, controlan la materia o destruyen planetas, Ulu Vakk posee una habilidad bastante más modesta: puede cambiar el color de los objetos. Y ya está. Ese es su poder.
Procedente del planeta Lupra, Color Kid apareció en Adventure Comics número 342, en 1966, como aspirante a la Legión de Superhéroes. Sus habilidades no fueron consideradas suficientemente útiles para ingresar en el equipo, por lo que terminó formando parte de la Legión de Héroes Sustitutos.
Aunque parezca una tontería, cambiar colores puede servir para camuflar objetos, confundir enemigos o alterar señales visuales. Pero resulta difícil imaginarlo enfrentándose a un supervillano la verdad.
5. Bouncing Boy (Chico Rebote): el hombre que convirtió la barriga en un arma
Charles Foster Taine era un joven aparentemente normal hasta que bebió accidentalmente un líquido experimental que le otorgó la capacidad de inflar su cuerpo hasta convertirse en una enorme esfera humana capaz de rebotar contra prácticamente cualquier superficie. Así nació Bouncing Boy, conocido en español como Chico Rebote.
Su primera aparición tuvo lugar en Action Comics número 276, en 1961, y consiguió convertirse en miembro de la Legión de Superhéroes. A diferencia de otros personajes de esta lista, Chico Rebote ha demostrado que su habilidad puede ser bastante efectiva. Puede desplazarse rebotando, resistir impactos y derribar enemigos utilizando su propio cuerpo como una gigantesca bola de demolición.
Además, es uno de los pocos superhéroes cuyo aspecto físico no responde al habitual modelo de culturista con abdominales imposibles.

6. Chlorophyll Kid (Chico Clorofila): el jardinero más peligroso de la galaxia
Ral Benem, conocido como Chico Clorofila, procede del planeta Mardru y obtuvo sus poderes después de caer accidentalmente en un depósito de fertilizante experimental. Desde entonces puede hacer que las plantas crezcan a velocidades extraordinarias, convirtiendo una pequeña semilla en una planta gigantesca en cuestión de segundos.
Debutó en Adventure Comics número 306, en 1963, y también fue rechazado por la Legión de Superhéroes. En sus primeras historias, su gran limitación era que podía acelerar el crecimiento vegetal, pero no controlarlo libremente, aunque posteriormente aprendió a dirigirlo con mayor precisión. No parece una habilidad especialmente impresionante cuando tienes compañeros capaces de destruir meteoritos de un puñetazo, pero hay que reconocer que puede resultar útil para crear obstáculos o atrapar enemigos entre la vegetación.
Quizá no detenga a Darkseid, pero en el concurso de tomates gigantes de la feria del pueblo no tiene rival.
7. Eye-Scream (Ojo-Grito): el mutante que se convierte en helado
Este peculiar personaje tiene la capacidad de transformar su cuerpo en helado de distintos sabores. Sí, helado. Del que se come en verano. Apareció en Obnoxio the Clown vs. the X-Men número 1, publicado en 1983, una historieta de tono humorístico en la que se enfrentaba a los mutantes más famosos de Marvel.
Su habilidad le permite adoptar una consistencia cremosa y deformar su cuerpo, lo que podría resultar útil para escabullirse por lugares estrechos o evitar determinados ataques. Pero claro, ser un helado viviente también plantea algunas dudas importantes. ¿Qué ocurre si hace demasiado calor? ¿Puede derretirse? ¿Los niños intentan comérselo? ¿Es capaz de transformarse en un Frigopie?
Y, sobre todo, ¿cómo se supone que alguien puede tomarse en serio a un tío cuyo principal talento consiste en convertirse en un postre?

8. Bailey Hoskins (X-Ceptional): el superhéroe que solo puede utilizar su poder una vez
Llegamos posiblemente al superpoder más desafortunado de toda la historia de los mutantes. Bailey Hoskins es un joven que descubre que posee una extraordinaria capacidad: puede hacer explotar su propio cuerpo, provocando una detonación devastadora.
Hasta aquí, uno podría pensar que se trata de una habilidad impresionante. El pequeño inconveniente es que Bailey no puede regenerarse después de la explosión. Es decir, que su superpoder consiste básicamente en convertirse en una bomba humana de un solo uso. El personaje protagonizó la miniserie X-Men: Worst X-Man Ever, publicada en 2016, una historia que juega precisamente con la idea de que no todos los mutantes reciben habilidades maravillosas.
Mientras Lobezno puede regenerarse de heridas mortales y Magneto controla los campos magnéticos, Bailey tiene que plantearse una cuestión bastante más delicada: ¿merece la pena utilizar su poder si hacerlo significa morir?
9. Zeitgeist: el hombre que vomita ácido corrosivo
Hay superhéroes que lanzan rayos por los ojos, otros que expulsan fuego por el ojete y algunos que disparan telarañas por las muñecas. Axel Cluney, conocido como Zeitgeist, tiene un método de ataque bastante menos elegante: vomita una sustancia ácida capaz de corroer prácticamente cualquier cosa.
El personaje apareció en X-Force número 116, publicado en 2001, como miembro del equipo X-Force, que posteriormente pasaría a llamarse X-Statix. Su poder es extremadamente peligroso, hasta el punto de que necesita utilizar una boquilla especial para controlar sus emisiones y evitar accidentes desagradables.
Porque sí, lanzar ácido corrosivo por la boca puede resultar efectivo contra un enemigo, pero no parece la habilidad más apropiada para mantener una vida social saludable. Eso sí, para desatascar tuberías tiene que ser una auténtica maravilla.

10. Gin Genie (Genio de la Ginebra): cuanto más borracha, más peligroso es el terremoto
Gin Genie, cuyo nombre real es Beckah Parker, formaba parte del equipo X-Force y apareció por primera vez en X-Force número 116, en 2001. Su extraordinaria habilidad consiste en generar ondas sísmicas cuya intensidad aumenta cuando consume alcohol.
Dicho de otra manera: cuanto más borracha está, más potentes pueden ser los terremotos que provoca. El problema es que sus poderes también están relacionados con sus emociones, de modo que una borrachera acompañada de un ataque de ira puede convertirse en una catástrofe.
Lo verdaderamente preocupante no es que una superheroína necesite beber para aumentar sus poderes, sino que alguien considerase buena idea convertir el consumo excesivo de alcohol en una estrategia de combate. Mientras los demás héroes entrenan en gimnasios y perfeccionan sus habilidades, Gin Genie se prepara para salvar el mundo en la barra del bar.
Y si alguna vez se pasa con las copas durante una boda, más vale que los invitados tengan contratado un buen seguro de terremotos.
Un gran poder conlleva una gran responsabilidad… o no
Y hasta aquí nuestro repaso por los superhéroes más disparatados de Marvel y DC. Porque no todos pueden volar, levantar montañas o salvar el universo de una invasión alienígena. Algunos tienen que conformarse con convertirse en helado, vomitar ácido o utilizar su propia barriga como arma de destrucción masiva.
Pero hay que reconocerles algo: salvar el mundo con superpoderes impresionantes tiene mérito, pero intentarlo armado con una ardilla y una botella de ginebra es de auténticos valientes.
Y ahora la gran pregunta: ¿cuál de estos superpoderes elegirías si no te quedara más remedio? Porque, visto lo visto, casi mejor seguir siendo una persona normal.
El poder más absurdo y más molón es el de Bobobo, que puede alargar los pelos de la nariz y pelear con ellos. jajajaja muy basado