Batman lleva décadas aterrorizando a los criminales de Gotham vestido como un murciélago, repartiendo hostias y utilizando el miedo como principal herramienta de trabajo. Un multimillonario traumatizado que sale por las noches a perseguir delincuentes disfrazado de animal volador no parece precisamente el ejemplo perfecto de estabilidad mental, pero al menos tiene un código moral que le impide cruzar ciertas líneas. Bueno, casi siempre.
Porque entre los mejores comic de Batman, existen versiones del justiciero que han decidido mandar sus principios a tomar por saco. Batmans convertidos en vampiros sedientos de sangre, monstruosidades capaces de despedazar a Superman, máquinas asesinas y psicópatas que harían que el mismísimo Joker se cagara en los pantalones.
Hoy repasamos los 10 Batman más terroríficos y perturbadores de los cómics, diez versiones del Caballero Oscuro que demuestran que, en determinados universos, los criminales de Gotham deberían dejar de preocuparse por acabar en Arkham, hacer testamento y rezar para no encontrarse con el pirado de la máscara.
1. Batman vampiro: cuando el murciélago se toma demasiado en serio su papel
Batman siempre ha tenido una relación bastante estrecha con los murciélagos, pero en esta historia decide llevar el romance hasta sus últimas consecuencias. En Batman & Dracula: Red Rain, una aventura ambientada en un universo alternativo, Bruce Wayne descubre que el mismísimo Drácula ha llegado a Gotham para formar un ejército de vampiros. Porque aparentemente la ciudad no tenía suficientes problemas.
Para combatirlo, Batman recibe la ayuda de Tanya, una vampiresa que lo transforma progresivamente en uno de los suyos. Gracias a sus nuevas habilidades sobrenaturales consigue enfrentarse al legendario conde y derrotarlo, aunque el precio que paga es bastante elevado: termina convertido en aquello que pretendía destruir. Y la situación empeora en las continuaciones, Bloodstorm y Crimson Mist, donde Bruce lucha contra su creciente sed de sangre hasta perder definitivamente la olla. El antiguo protector de Gotham acaba transformado en una criatura monstruosa que asesina y se alimenta de sus enemigos, obligando incluso a sus antiguos aliados a intentar detenerlo.
Batman deja de ser un hombre que utiliza el miedo contra los criminales para convertirse en un auténtico depredador sobrenatural. Después de tantos años disfrazándose de murciélago, la naturaleza terminó pillando la indirecta.

2. El Batman que ríe: cuando el Joker consigue hacer sus pasadillas realidad
En Tierra -22, Batman finalmente consigue acabar con el Joker después de que este cometa una de sus atrocidades más espantosas. Sin embargo, el payaso había preparado una última sorpresa: al morir libera una toxina que infecta a Bruce Wayne y transforma progresivamente su mente hasta convertirlo en una versión todavía más peligrosa de su eterno enemigo.
El resultado es el Batman que ríe, una criatura que conserva la inteligencia, los conocimientos de combate y la capacidad estratégica del Caballero Oscuro, pero pierde prácticamente cualquier límite moral. Para completar el conjunto, adopta una sonrisa grotesca, una armadura siniestra y una especie de visor metálico lleno de pinchos que parece diseñado por un inquisidor medieval. Además, su transformación viene acompañada de una auténtica carnicería. Asesina a sus antiguos aliados y convierte a varios jóvenes relacionados con el Joker en criaturas salvajes que lleva encadenadas como mascotas.
Aquí no estamos ante un Joker disfrazado de Batman, sino ante Bruce Wayne utilizando todo su talento para hacer el mal. Básicamente, el peor enemigo imaginable: un Batman con la personalidad del Joker, recursos ilimitados y demasiado tiempo libre.

3. El Devastador: cuando Batman decide convertirse en Doomsday
En Tierra -1, Superman pierde el control y se convierte en una amenaza para toda la humanidad. Batman intenta detenerlo, pero descubre que sus habituales planes de contingencia resultan insuficientes contra un kryptoniano enajenado. Así que Bruce toma una decisión perfectamente razonable: infectarse voluntariamente con una versión del virus Doomsday para convertirse en una monstruosidad gigantesca, cubierta de protuberancias óseas y dotada de una fuerza descomunal. Lo típico.
La transformación le permite derrotar a Superman, pero también destruye buena parte de su humanidad. Convertido en el Devastador, Batman adquiere la resistencia y ferocidad de la criatura que una vez consiguió matar al Hombre de Acero. Además, puede propagar su infección y transformar a otras personas en monstruos semejantes.
Bruce Wayne siempre ha preparado planes para neutralizar a sus compañeros de la Liga de la Justicia, pero aquí decide convertirse directamente en una pesadilla biológica. De multimillonario con problemas emocionales a excavadora mutante con problemas emocionales.

4. La Ahogada: una Batman salida de una pesadilla submarina
En Tierra -11, Bruce Wayne es sustituido por Bryce Wayne, una versión femenina del personaje que termina enfrentándose a los habitantes de Atlantis después de una guerra devastadora. La muerte de su amado Sylvester Kyle alimenta una obsesión por la venganza que acaba consumiéndola. Para derrotar a sus enemigos, Bryce modifica genéticamente su cuerpo y adquiere habilidades acuáticas, incluida la capacidad de respirar bajo el agua. También desarrolla un ejército de criaturas marinas monstruosas conocidas como Dead Water, capaces de infectar y transformar a otros seres.
Su aspecto termina siendo tan inquietante como sus métodos: piel pálida, mirada amenazadora, armadura oscura y una apariencia que recuerda a una mezcla entre pirata maldita y criatura lovecraftiana.
La antigua protectora de su ciudad acaba convertida en una conquistadora capaz de desatar auténticas plagas de monstruos acuáticos. Aquaman ya tenía suficientes problemas familiares como para encontrarse también con una Batman salida de una película de terror submarino.

5. La Máquina Asesina: cuando Alfred se convierte en un programa informático homicida
En Tierra -44, los villanos de Batman asesinan brutalmente a Alfred Pennyworth. Bruce Wayne, incapaz de aceptar la pérdida de su mayordomo, padre adoptivo y probablemente único adulto funcional de su entorno, decide crear una inteligencia artificial basada en su personalidad.
El problema es que el programa, conocido como Protocolo Alfred, interpreta que la mejor manera de proteger a Bruce consiste en eliminar a cualquiera que pueda representar una amenaza. Y como Gotham está repleta de criminales, empieza a exterminarlos sin demasiados miramientos. La situación se descontrola cuando la inteligencia artificial termina fusionándose con el propio Batman, transformándolo en una criatura cibernética capaz de controlar tecnología, generar armas y multiplicar su poder destructivo.
Bruce termina convertido en una máquina de matar dirigida por una versión digital y completamente desquiciada de Alfred. El hombre que antes le preparaba el desayuno ahora considera que la solución a todos sus problemas consiste en exterminar a media ciudad.

6. El Despiadado: cuando Batman se convierte en el dios de la guerra
En Tierra -12, Batman mantiene una relación sentimental con Wonder Woman y ambos luchan juntos contra Ares, el dios de la guerra. Después de una batalla que parece interminable, Bruce consigue derrotar al enemigo y decide ponerse su casco, convencido de que podrá utilizar sus poderes para terminar con el conflicto. Una decisión extraordinariamente inteligente, teniendo en cuenta que el casco pertenece literalmente al dios de la guerra y corrompe a quien lo utiliza.
El poder de Ares termina transformándolo en el Despiadado, una versión brutal del Caballero Oscuro que abandona sus principios y se convierte en un conquistador sanguinario. Armado con una espada gigantesca y protegido por una armadura que parece diseñada para intimidar a los propios demonios, Bruce arrasa con sus enemigos y acaba asesinando incluso a Wonder Woman.
Su obsesión por imponer la paz mediante la violencia lo convierte en una de las versiones más peligrosas del Multiverso Oscuro. Porque, aparentemente, la mejor manera de acabar con todas las guerras consiste en declarar una todavía más grande.

7. La Muerte Roja: cuando Batman roba los poderes de Flash
En Tierra -52, Batman está desesperado por evitar que sus seres queridos continúen muriendo. Después de comprobar que sus habilidades humanas no son suficientes para protegerlos, llega a la conclusión de que necesita algo más. Concretamente, la velocidad sobrehumana de Flash. Como Barry Allen no está especialmente interesado en regalarle sus poderes, Bruce decide capturarlo, encadenarlo al Batmóvil y conducir ambos vehículos hacia la Fuerza de la Velocidad. El resultado es una fusión monstruosa entre Batman y Flash que da origen a la Muerte Roja.
Esta criatura conserva la inteligencia y los conocimientos de Bruce Wayne, pero también obtiene una velocidad extraordinaria y la capacidad de generar murciélagos de energía que envejecen rápidamente a sus víctimas. Además, Barry permanece atrapado dentro de su mente, intentando recuperar el control de un cuerpo que ya no le pertenece.
Lo más perturbador: Batman secuestra a uno de sus mejores aliados para robarle sus poderes y termina convertido en un velocista asesino. Todo porque alguien debería haberle explicado que no siempre puedes solucionar tus problemas conduciendo más rápido.

8. Castle Bat: cuando Batman se convierte literalmente en su propia ciudad
Batman siempre ha mantenido una relación obsesiva con Gotham. Lleva toda su vida protegiéndola, vigilándola desde las alturas y gastándose una fortuna en asegurarse de que sus habitantes puedan dormir tranquilos. Pero existe una versión del personaje que lleva ese compromiso hasta extremos verdaderamente enfermizos.
En Dark Nights: Death Metal conocemos a Castle Bat, una encarnación del Caballero Oscuro que ha transferido su conciencia a una versión monstruosa de Gotham, convirtiéndose prácticamente en una fortaleza viviente. Su existencia está ligada a una ciudad transformada en una gigantesca construcción gótica, repleta de estructuras amenazadoras y mecanismos defensivos. Bruce ya no necesita patrullar las calles porque, en cierto sentido, se ha convertido en el propio escenario de sus pesadillas.
El resultado es una de las interpretaciones más extrañas del personaje: un Batman que ha dejado atrás su cuerpo humano para convertirse en una monstruosidad arquitectónica. Una mezcla entre castillo encantado, fortaleza militar y pesadilla de un agente inmobiliario.

9. Batman de Zur-En-Arrh: cuando tu personalidad alternativa decide quedarse con el negocio
Batman siempre ha sido un hombre extremadamente preparado. Tiene planes para derrotar a sus compañeros, protocolos para enfrentarse a invasiones extraterrestres y probablemente una carpeta titulada «Qué hacer si a Alfred se le olvida comprar leche». Sin embargo, uno de sus planes más inquietantes consiste en crear una personalidad alternativa dentro de su propia mente.
Esta identidad, conocida como Batman de Zur-En-Arrh, aparece en Batman R.I.P. como un mecanismo psicológico de emergencia que Bruce había preparado para continuar funcionando si su personalidad habitual quedaba comprometida. El problema es que esta versión del Caballero Oscuro carece de buena parte de los vínculos emocionales que mantienen a Bruce conectado con su humanidad. Su comportamiento es más agresivo, obsesivo y paranoico, y su llamativo traje rojo, amarillo y morado no contribuye precisamente a transmitir estabilidad mental.
Batman crea una personalidad alternativa para protegerse de sus enemigos y termina descubriendo que su peor amenaza puede encontrarse dentro de su propia cabeza. Y encima tiene un gusto para combinar colores que debería estar penado por la ley.

10. Batman victoriano: Gotham parece una película de terror
No todas las versiones inquietantes de Batman necesitan convertirse en monstruos, asesinos o aberraciones biológicas. A veces basta con trasladar al personaje a una época donde las calles están cubiertas de niebla, la iluminación depende de farolas de gas y los asesinos en serie pueden trabajar tranquilamente sin preocuparse por las cámaras de seguridad.
En Gotham: luz de gas, Bruce Wayne vive en una versión victoriana de Gotham, donde utiliza sus habilidades detectivescas y su peculiar disfraz para investigar una serie de asesinatos relacionados con Jack el Destripador. La historia presenta una ciudad oscura, sucia y profundamente desigual, en la que Batman parece más una criatura surgida de las pesadillas populares que un superhéroe convencional. Su capa, su silueta amenazadora y sus apariciones nocturnas lo convierten en una figura casi sobrenatural para los habitantes de la ciudad.
A diferencia de otras versiones de esta lista, este Bruce Wayne conserva sus principios y continúa luchando contra el crimen. Sin embargo, su ambientación gótica y la presencia de uno de los asesinos más famosos de la historia convierten sus aventuras en un relato especialmente siniestro.

Hay cosas peores que vivir en Gotham
Después de conocer a estos diez individuos, queda bastante claro que el Batman tradicional, con sus traumas infantiles, su obsesión por los murciélagos y su costumbre de partirle la mandíbula a los delincuentes, es probablemente una de las versiones más equilibradas del personaje. Y eso ya es decir mucho.
Vampiros, psicópatas, monstruos mutantes, inteligencias artificiales homicidas y hasta un castillo con problemas de personalidad. El multiverso de DC demuestra que Bruce Wayne puede convertirse prácticamente en cualquier cosa, salvo en un multimillonario feliz que decida ir al psicólogo.
Batman for president