Sólo uno puede quedar en pie: los duelos más legendarios e imposibles de la ficción (Parte 2)

Si has llegado directamente a este artículo, te recomiendo encarecidamente empezar por la primera parte. Allí enfrentamos a pesos pesados como Batman e Iron Man, Sherlock Holmes y Hércules Poirot o Gandalf y Dumbledore, poca broma. Dicho esto, si prefieres el caos absoluto, quédate por aquí, porque los duelos que vienen prometen generar todavía más discusiones y lloros.

Ethan Hunt vs James Bond: dos espías, una sola misión

Si existe un enfrentamiento capaz de hacer salivar a cualquier amante del cine de acción, es este. Ethan Hunt y James Bond llevan décadas salvando el mundo entre persecuciones imposibles, explosiones, gadgets de última generación y planes que rozan lo suicida. Ambos trabajan para organizaciones secretas, ambos han evitado catástrofes globales y ambos parecen tener una habilidad sobrenatural para salir vivos de situaciones que desafían cualquier ley de la física. Sin embargo, aunque compartan profesión, su forma de afrontar una misión no podría ser más diferente.

James Bond representa al espía clásico por excelencia. Elegante, frío y con una confianza en sí mismo que roza la arrogancia, el agente 007 combina un entrenamiento militar extraordinario con una puntería excepcional y una enorme experiencia en combate cuerpo a cuerpo. Además, suele contar con la ayuda del MI6 y los ingeniosos inventos de Q, que le han permitido convertir relojes, coches o simples bolígrafos en armas letales. Bond rara vez pierde la calma y siempre parece tener un as bajo la manga cuando todo se complica.

Ethan Hunt, en cambio, juega con otra filosofía. Mientras Bond suele confiar en su entrenamiento y en su capacidad para improvisar, Hunt convierte cada misión en una partida de ajedrez donde los disfraces, las infiltraciones y los planes imposibles son el verdadero protagonista. Nadie engaña al enemigo como él. Es capaz de colarse en instalaciones inexpugnables, escalar rascacielos, lanzarse desde aviones en pleno vuelo o sobrevivir a persecuciones que desafían toda lógica. Además, cuenta con un equipo extraordinario que multiplica sus posibilidades cuando la operación requiere precisión absoluta.

La gran pregunta es sencilla: ¿qué tipo de enfrentamiento estamos imaginando? Si la misión consiste en infiltrarse en una base secreta sin ser detectados, probablemente Ethan Hunt tenga una ligera ventaja gracias a su dominio de los disfraces, los planes imposibles y su capacidad para improvisar sobre la marcha. Si el escenario es un tiroteo o un combate cuerpo a cuerpo, James Bond parte con una ligera ventaja. No porque Ethan Hunt sea peor luchador —de hecho ha demostrado una y otra vez que puede derrotar a rivales muy superiores físicamente—, sino porque Bond es más despiadado. El agente 007 no duda cuando llega el momento de matar y está dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad para acabar con su enemigo. Hunt, aunque también es un combatiente extraordinario y acumula una experiencia inmensa tras decenas de misiones imposibles, suele actuar con un mayor sentido de la moral y siempre intenta completar la misión causando el menor daño posible.

🏆 Ganador: Empate técnico.

Hay enfrentamientos donde resulta casi imposible inclinar la balanza, y este es uno de ellos. Dependiendo del tipo de misión, cualquiera de los dos podría salir vencedor. Lo único realmente seguro es que el pobre villano al que persiguieran no tendría la más mínima posibilidad.

Sailor Moon vs Sakura Kinomoto: dos heroínas mágicas frente a frente

Si hay un combate capaz de enfrentar a dos generaciones enteras de aficionados al anime, es este. Sailor Moon y Sakura Kinomoto son probablemente las dos chicas mágicas más famosas de la historia, pero representan formas muy distintas de entender ese género. Una está destinada a proteger el universo entero como reencarnación de una antigua princesa lunar; la otra comenzó siendo una estudiante de primaria que, casi por accidente, tuvo que recuperar unas cartas mágicas desperdigadas por el mundo. A simple vista podría parecer un duelo desigual, pero ambas esconden un poder muy superior al que aparentan.

Usagi Tsukino nunca destacó precisamente por su disciplina. Es despistada, llorona y parece la última persona capaz de salvar a la humanidad. Sin embargo, cuando se transforma en Sailor Moon, la historia cambia por completo. A lo largo de la serie derrota enemigos capaces de destruir planetas, resucita a sus compañeras, purifica entidades prácticamente invencibles y llega a manejar un poder que afecta al espacio, al tiempo y a la propia existencia. Cuanto más avanza la historia, más evidente resulta que estamos ante uno de los personajes más poderosos de todo el anime.

Sakura Kinomoto, por su parte, posee un estilo de combate completamente diferente. Su fuerza no reside en lanzar ataques devastadores, sino en la enorme versatilidad de las Cartas Clow —y posteriormente las Cartas Sakura—. Puede controlar el viento, el agua, el fuego, la oscuridad, la luz, el tiempo o la gravedad, además de crear ilusiones, sellar enemigos y adaptar su estrategia prácticamente a cualquier situación. Su inteligencia, creatividad y capacidad para combinar cartas hacen que cada enfrentamiento sea distinto, convirtiéndola en una rival tremendamente imprevisible.

Sobre el papel, Sakura dispone de muchas más herramientas y probablemente encontraría la manera de complicarle muchísimo las cosas a Sailor Moon. Sin embargo, llega un momento en el que la diferencia de escala entre ambas resulta demasiado grande. Mientras Sakura combate amenazas muy poderosas dentro de su propio universo, Usagi termina enfrentándose a seres capaces de poner en peligro el destino del cosmos entero. Su resistencia, su capacidad de recuperación y el nivel de energía que llega a manejar pertenecen simplemente a otra categoría.

🏆 Ganadora: Sailor Moon… aunque Sakura vendería muy cara la derrota.

Sakura probablemente conseguiría sorprenderla con alguna combinación de cartas e incluso tomar la iniciativa durante buena parte del combate. Pero cuando Sailor Moon libera todo el poder del Cristal de Plata, la diferencia termina imponiéndose.  

Terminator vs RoboCop: acero contra titanio

Si hay un duelo que cualquier aficionado a la ciencia ficción ha imaginado alguna vez, es este. Terminator y RoboCop son dos de los cíborgs más icónicos de los años ochenta y representan dos formas completamente distintas de entender la justicia… o la eliminación del enemigo. Uno fue creado para exterminar sin compasión; el otro nació para proteger a los inocentes y hacer cumplir la ley. Ambos son prácticamente indestructibles, ambos poseen una puntería extraordinaria y ambos han sobrevivido a daños que convertirían en chatarra a cualquier otra máquina. La pregunta es sencilla: cuando dos tanques con forma humana chocan de frente, ¿quién termina en pie?

El T-800 diseñado por Skynet es una auténtica máquina de guerra. Bajo su apariencia humana esconde un endoesqueleto de hiperaleación capaz de soportar explosiones, disparos de gran calibre e impactos brutales sin dejar de avanzar. No siente dolor, no se cansa, no duda y nunca abandona una misión. Además, analiza el entorno en tiempo real, calcula probabilidades y selecciona la forma más eficiente de eliminar a su objetivo. Su fuerza física también juega en otra liga: puede atravesar paredes, levantar vehículos y partir huesos con una facilidad aterradora.

RoboCop, sin embargo, está muy lejos de ser un simple policía con armadura. Alex Murphy conserva su inteligencia, su capacidad de improvisación y su humanidad, algo que le permite reaccionar de maneras que una máquina puramente lógica jamás esperaría. Su puntería es legendaria, dispone de un arsenal muy variado y su blindaje soporta una cantidad absurda de daño. Además, conforme avanza la saga recibe mejoras constantes que aumentan su potencia de fuego y sus sistemas defensivos, convirtiéndolo en un adversario mucho más peligroso de lo que su aspecto puede hacer pensar.

La diferencia aparece cuando ambos se ven obligados a intercambiar golpes. RoboCop posee mejor armamento y una capacidad táctica muy superior gracias a su experiencia como policía, pero el T-800 fue construido específicamente para combatir. Es más fuerte, más rápido y físicamente mucho más resistente. Si el enfrentamiento se alarga, Terminator puede seguir avanzando incluso con medio cuerpo destruido, mientras que Murphy acaba acusando antes los daños sufridos. En un duelo donde ninguno de los dos piensa rendirse, la pura resistencia termina marcando la diferencia.

🏆 Ganador: Terminator por desgaste.

RoboCop tiene recursos suficientes para poner en serios apuros al T-800 e incluso dañarlo gravemente. Pero Skynet diseñó a sus máquinas para seguir luchando cuando cualquier otro combatiente ya habría caído. Tarde o temprano, Terminator acabaría imponiendo su fuerza bruta y demostraría por qué sigue siendo una de las máquinas de matar más temibles que ha dado el cine.

Indominus Rex vs King Kong (2005): el depredador perfecto contra el rey de Isla Calavera

Si existe un combate digno de convertirse en el plato fuerte de cualquier película de monstruos, es este. El Indominus Rex y el King Kong de la versión de Peter Jackson representan dos maneras muy distintas de convertirse en el rey de la cadena alimenticia. Uno fue creado en un laboratorio mezclando el ADN de algunos de los depredadores más letales que han existido; el otro nació en un lugar donde sobrevivir un día más ya era una hazaña. Fuerza descomunal, inteligencia, instinto asesino y un escenario que, probablemente, no quedaría en pie cuando todo terminara.

El Indominus Rex fue diseñado para ser el depredador definitivo. Más grande y poderoso que un Tyrannosaurus Rex, posee una inteligencia extraordinaria y habilidades que ningún dinosaurio debería tener. Puede camuflarse con el entorno, detectar firmas térmicas, engañar a sus perseguidores e incluso comunicarse con los velociraptores. Además, no mata únicamente para alimentarse; disfruta sembrando el caos. En Jurassic World hizo falta la unión del T-Rex, Blue y el gigantesco Mosasaurio para acabar finalmente con él, una prueba de lo tremendamente peligroso que resulta.

King Kong, por su parte, no tiene poderes especiales ni mejoras genéticas. Lo que posee es algo que ningún laboratorio puede fabricar: una vida entera luchando por sobrevivir. En Isla Calavera se enfrenta constantemente a criaturas gigantes, y sus enemigos más temibles son los V-Rex, enormes depredadores muy similares a un Tyrannosaurus Rex. De hecho, en la película de Peter Jackson derrota él solo a tres en uno de los combates más espectaculares del cine moderno, todo ello mientras intenta proteger a Ann Darrow. Kong no solo destaca por su fuerza; también utiliza el entorno como arma, improvisa constantemente y pelea con una inteligencia casi humana, aprendiendo de los movimientos de su rival durante el propio combate.

Sobre el papel, el Indominus parece superior. Es más grande, posee una mordida devastadora y cuenta con recursos sorprendentes como el camuflaje. Sin embargo, Kong lleva toda la vida enfrentándose a monstruos con unas características muy parecidas. Sabe cómo esquivar ataques, cómo aprovechar su movilidad y, sobre todo, cómo utilizar sus brazos y manos para inmovilizar a enemigos mucho más peligrosos de lo que aparentan. El Indominus es el depredador perfecto, pero Kong ya ha demostrado que sabe derrotar a depredadores perfectos.

🏆 Ganador: King Kong… por los pelos.

Sería una batalla brutal, probablemente la más igualada de todo este artículo. El Indominus Rex conseguiría herir gravemente al gorila y pondría contra las cuerdas al rey de Isla Calavera en más de una ocasión. Sin embargo, la experiencia de Kong luchando contra varios V-Rex, su inteligencia y su capacidad para convertir cualquier combate en una pelea cuerpo a cuerpo terminarían inclinando la balanza.  

Xena vs Ragnar Lothbrok: la princesa guerrera contra el azote de Inglaterra

Pocas batallas enfrentan a dos personajes tan parecidos y, al mismo tiempo, tan diferentes. Xena y Ragnar Lothbrok son guerreros legendarios, líderes natos y estrategas brillantes que han sobrevivido a incontables combates. Ambos inspiran a quienes los rodean y ambos han construido su leyenda a golpe de espada. Sin embargo, mientras uno se mueve entre la historia y la ficción, la otra pertenece a un universo donde los mitos cobran vida y los dioses intervienen continuamente en el destino de los mortales.

Ragnar Lothbrok es uno de los guerreros más inteligentes que ha dado la televisión. No destaca por ser el hombre más fuerte del campo de batalla, sino por su capacidad para anticiparse a sus enemigos. Es un combatiente feroz, domina la espada y el hacha con una habilidad extraordinaria y ha derrotado a rivales mucho más corpulentos gracias a su rapidez y su enorme experiencia. Además, su liderazgo le permitió pasar de ser un simple granjero a convertirse en el vikingo más temido de Europa, conquistando reinos enteros mediante una combinación de audacia y estrategia.

Xena, por su parte, juega con unas reglas completamente distintas. Es una luchadora prácticamente invencible, capaz de derrotar ella sola a decenas de soldados sin apenas despeinarse. Domina multitud de armas, posee unos reflejos sobrehumanos y su famoso chakram le permite atacar desde ángulos imposibles. A lo largo de la serie se enfrenta a dioses, monstruos mitológicos, ejércitos enteros e incluso seres inmortales, sobreviviendo una y otra vez gracias a unas habilidades que rozan lo sobrenatural.

Aquí aparece la gran diferencia entre ambos. Ragnar es un guerrero extraordinario dentro de un mundo relativamente realista. Xena, en cambio, pertenece a un universo donde los héroes realizan saltos imposibles, desafían las leyes de la física y derrotan enemigos que ningún ser humano podría vencer. Su velocidad, su resistencia y su capacidad de combate están muy por encima de las de cualquier guerrero histórico, por brillante que este sea.

🏆 Ganadora: Xena sin demasiadas dudas.

Ragnar seguramente encontraría la forma de ponerla en aprietos y aprovechar cualquier mínimo error. Pero cuando el combate comenzara de verdad, la diferencia física y el nivel casi sobrehumano de Xena terminarían imponiéndose.

Bear Grylls vs Frank de la Jungla: supervivencia extrema contra locura controlada

Si existe un combate que nadie esperaba encontrar en una lista como esta, probablemente sea este. Bear Grylls y Frank de la Jungla llevan años demostrando que pueden sobrevivir en algunos de los lugares más hostiles del planeta. Selvas, desiertos, montañas, pantanos o ríos infestados de cocodrilos… donde la mayoría de nosotros duraríamos diez minutos, ellos parecen sentirse como en casa. La diferencia es que uno afronta la naturaleza como un antiguo miembro de las fuerzas especiales; el otro parece haberse criado hablando con serpientes y convenciendo a cualquier animal de que no le muerda.

Bear Grylls posee un currículum difícil de igualar. Sirvió en las fuerzas especiales británicas, escaló el Everest con apenas veintitrés años y ha recorrido algunos de los entornos más extremos del mundo. Su especialidad consiste en encontrar siempre una forma de salir adelante. Construye refugios, obtiene agua potable, fabrica herramientas improvisadas y convierte cualquier cosa que encuentre en una posible fuente de alimento. Además, mantiene una sangre fría extraordinaria incluso cuando la situación parece completamente desesperada.

Frank Cuesta, por su parte, entiende la naturaleza de una manera muy diferente. Más que sobrevivir en ella, parece formar parte de ella. Lleva décadas conviviendo con algunos de los animales más peligrosos del planeta y posee un conocimiento impresionante sobre reptiles, mamíferos y todo tipo de especies salvajes. Mientras Bear suele enfrentarse al entorno buscando la forma más eficaz de superarlo, Frank intenta comprenderlo. Esa experiencia le permite detectar peligros antes de que aparezcan y desenvolverse en la selva con una naturalidad que resulta casi insultante.

La gran diferencia está en el escenario. Si hablamos de sobrevivir completamente aislados durante semanas en cualquier rincón del planeta, Bear Grylls probablemente reúna más conocimientos técnicos y una preparación militar superior. Pero si el combate consiste en desenvolverse dentro de una jungla rodeados de animales salvajes, Frank juega prácticamente en casa. Nadie conoce mejor ese terreno, y pocos tienen su capacidad para leer el comportamiento de la fauna y reaccionar antes de que llegue el peligro.

🏆 Ganador: Empate técnico.

Bear Grylls aporta una preparación física y una disciplina extraordinarias. Frank Cuesta compensa con décadas de experiencia real entre algunos de los ecosistemas más peligrosos del planeta y un conocimiento de la fauna que muy pocas personas poseen. Dependiendo del terreno y de la prueba, cualquiera de los dos podría imponerse. Lo único que tenemos claro es que, si nosotros estuviéramos allí, no duraríamos vivos ni el tiempo que tardan ellos en echar un meo.

Y hasta aquí la segunda tanda de tortas. Pero tranquilo, porque aún nos quedan unos cuantos enfrentamientos capaces de incendiar cualquier grupo de WhatsApp. El zorro, Dominic Toretto, John Wick, La Novia de Kill Bill y muchos otros todavía están esperando su turno. Nos vemos en la tercera parte… donde seguramente volveremos a enfadar a media internet con nuestros veredictos.

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