Si la saga de Cell ya había demostrado que Dragon Ball podía mezclar viajes en el tiempo, androides asesinos y monstruos biológicos con la mayor sinvergonzonería, la saga de Buu decidió directamente abandonar cualquier intento de lógica e ir con la chorra fuera. Aquí aparecen magos malignos espaciales, dioses del universo que trabajan como funcionarios, fusiones imposibles, transformaciones tan estrafalarias como inútiles y un chicle rosa capaz de destruir galaxias mientras convierte personas en chocolatinas.
También es la saga donde Vegeta vuelve a ser villano durante un rato, donde Goku vuelve a anteponer sus intereses personales a la seguridad de sus amigos y donde el destino del universo termina dependiendo de las capacidades de Mr. Satan. Lo increíble es que este acaba siendo el personaje más coherente y noble de todos. Si aún no sabes cómo ha comenzado toda esta locura, ve a la Parte 1.
Cuando Gohan intentó tener una vida normal y le salió mal
Tras la derrota de Cell, la paz reina durante seis años. Bueno, la paz relativa que puede existir en un planeta lleno de seres capaces de destruir galaxias enteras si les da un pronto. Gohan ha crecido y se ha apuntado al instituto en Satan City. Su intención es llevar una vida normal, estudiar y convertirse en una persona funcional, algo bastante revolucionario teniendo en cuenta quién es su padre. Por cierto, esta ciudad se llama así en honor a Mr. Satan, ya que todo el mundo cree que derrotó a Cell. Pero, ¿cómo es posible que nadie se dé cuenta de que este tío es un farsante? Si es que canta muchísimo. Además, Goku sigue muerto porque con las Bolas de Dragón la Tierra no se puede resucitar dos veces a la misma persona, pero, ¿qué pasa con las de Namek? Esas no tienen restricciones. ¿Por qué nadie ha intentado resucitarlo? Conociendo a Goku lo más probable es que haya preferido estar muerto antes que estar cuidando a su familia.
El problema es que la ciudad está llena de delincuentes y Gohan no puede evitar intervenir constantemente. Como tampoco quiere que descubran su identidad, le pide a Bulma un disfraz ridículo y se convierte en el Gran Saiyaman, un héroe que protege a los inocentes y que se presenta haciendo una coreografía lamentable. Entre sus compañeras de clase está Videl, hija de Mr. Satan, que suele ayudar a la policía y sospecha inmediatamente de él porque el chaval se pasa el día dando saltos de ocho metros y lanzando pelotas a 8.000 km/h.

Videl termina descubriendo su secreto y le exige que la entrene. También lo convence para participar en el próximo Torneo de Artes Marciales, al cual también se va a apuntar Vegeta, que lleva años entrenando a pesar de que tras la muerte de Cell prometió dejar la lucha. Goku anuncia desde el Más Allá que también participará gracias a un permiso especial de 24 horas que le ha concedido Baba la Adivina, que se supone que tiene buenos contactos en el otro mundo.
Durante el torneo empiezan a acumularse las preguntas incómodas. Trunks y Goten participan en la categoría infantil y demuestran ser absurdamente fuertes pese a que, a su edad, sus padres apenas eran capaces de acertar un par de puñetazos. Estos chavales, con apenas siete años, son capaces de volar, lanzar ondas de energía capaces de destruir planetas y convertirse en Super Saiyans. ¿Por qué los híbridos humano-saiyan son mucho más poderosos que los saiyans puros? ¿Por qué ninguno de los niños tiene cola? ¿Por qué ni a Vegeta ni a Gohan les ha vuelto a crecer el rabo? El caso es que, durante la final, Trunks logra vencer a Goten y, como premio, se va a enfrentar a Mr. Satan, el actual campeón. ¿Por qué el campeón infantil tiene que enfrentarse al campeón adulto? No tiene ningún sentido. Vale que sea un paripé, pero es peligroso de cojones.
El mago espacial que quería despertar un chicle rosa
Cuando el torneo está a punto de comenzar aparecen dos personajes muy raros: Kibito y Kaioshin. Resulta que vienen del Más Allá y están investigando a Babidi, un mago intergaláctico que pretende despertar a Majin Buu, una criatura tan peligrosa que incluso los dioses le tienen miedo. Además, ahora para clasificarse ya no hay combates, sino que han puesto una máquina de puñetazos para que se clasifiquen los más fuertes. Según los organizadores, esto es más justo.
Durante el combate de Gohan ocurre algo todavía más raro. Kibito lo obliga a transformarse en Super Saiyan y después lo paraliza. Entonces, dos secuaces de Babidi, Yamu y Spopovich, le roban energía con un aparato y salen volando. Los héroes los siguen hasta una nave enterrada bajo tierra, donde descubren que Dabura, el Rey del Mundo Demoníaco, está siendo controlado por Babidi y que están usando la energía que roban sus secuaces para abrir la jaula donde está encerrado Buu. Tras recoger la cantimplora con energía, se cargan a los dos esbirros y después Dabura mata a Kibito, convierte a Krilin y Piccolo en piedra con un escupitajo sin que los demás muevan un dedo y se mete corriendo dentro de la nave.

Los Guerreros Z siguen a los villanos al interior de la nave y van descendiendo por varios niveles enfrentándose a monstruos cada vez más poderosos. Vegeta elimina a Pui Pui sin despeinarse y Goku hace lo mismo con Yakon. Mientras tanto, en el torneo apenas queda gente y los organizadores improvisan una especie de battle royale absurda entre los participantes restantes. Trunks y Goten se han disfrazado para poder participar subidos uno encima del otro y al final acaban luchando contra A18. Pero esta logra derrotarlos y termina enfrentándose a Mr. Satan, que le ofrece dinero para que se deje ganar. Ella acepta y el campeón mundial vuelve a proclamarse vencedor sin haber ganado ningún combate serio en toda su vida.
Lo increíble es que todo el planeta sigue creyendo que Mr. Satan derrotó a Cell y que es el mejor luchador del planeta. Existen grabaciones de la batalla contra Cell. Mucha gente ha sido testigo de las peleas de Goku y sus compas en los anteriores torneos y de las locuras que son capaces de hacer. Y aun así la humanidad decide ignorar completamente la realidad. ¿Ningún experto se ha dado cuenta de lo inútil que es este tipejo?
Vegeta se vuelve malo porque sí
Mientras tanto, Babidi descubre algo muy interesante. Vegeta sigue teniendo oscuridad en su corazón. Así que decide controlarlo mentalmente para que le ayude. Lo extraño es que Vegeta acepta encantado, supuestamente para recibir el aumento de fuerza que viene de regalo con la posesión. Se supone que ya se había adaptado a la Tierra, tenía familia, amigos y una vida relativamente feliz. Si hasta él mismo dice que le gustaba su vida. Pero de repente decide que quiere volver a ser malvado durante un rato solo para poder pelear con Goku.
Lo mejor es que el control mental ni siquiera funciona del todo, ya que Vegeta conserva toda su libertad de decisión. Lo único que ha cambiado es el tatuaje con una M en la frente. Vegeta y Goku comienzan entonces uno de los combates más esperados de toda la serie. El problema es que la energía liberada durante la pelea sirve para despertar a Majin Buu. Un monstruo gordo y rosa con aspecto de muñeco hinchable que aparece y empieza a repartir hostias sin criterio. Por cierto, ¿qué hubiera pasado si Vegeta mata a Goku durante la pelea? ¿Puede morir dos veces? ¿Le habría salido doble aureola?

Babidi intenta controlarlo amenazándolo constantemente con encerrarlo de nuevo. Lo curioso es que Buu podría matarlo en menos de un segundo si quisiera. De hecho, más adelante lo hará. Pero por ahora decide ser su esclavo a pesar de que es mucho más fuerte y mucho más rápido que el mago, y de que este tardaría un rato en pronunciar el hechizo de encierro. Durante la batalla, Dabura es devorado y Gohan es enviado a tomar por culo. Goten y Trunks llegan a la zona y se cargan sin querer la estatua de Piccolo. Justo cuando muere Dabura, tanto él como Krilin vuelven a la normalidad. El problema es que Piccolo está hecho pedazos, pero como puede regenerarse siempre que la cabeza quede intacta, se recompone en un segundo. Pues vale.
Cuando Vegeta comprende la magnitud de la cagada decide sacrificarse. ¿Ya no funciona el supuesto control mental? Por lo visto no. El caso es que noquea a Goku, se despide de Trunks y se inmola intentando destruir a Buu. Es uno de los momentos más emocionantes de toda la franquicia. También uno de los menos eficaces. Porque Buu sobrevive prácticamente intacto. Y Vegeta muere convertido en una estatua blanca. ¿Por qué? Porque patatas. Y Piccolo hace picadillo a Babidi y luego huye con los dos chavales, y el mamonazo de Buu le reconstruye en vez de rematarlo. Tendrá el síndrome de Estocolmo.
Fusiones, fantasmas explosivos y gritos supersónicos
Con Vegeta muerto y Goku obligado a regresar al Más Allá en pocas horas, la última esperanza pasa a ser enseñar la técnica de la fusión que aprendió allí a Goten y Trunks. Para ello, los que se fusionan necesitan tener una fuerza y un tamaño similares. Según explica Goku, su intención era fusionarse con Vegeta mediante esta técnica, pero la diferencia de tamaño entre ambos es considerable. Y como Vegeta mató a mogollón de gente cuando se cambió de bando, Bulma reúne las Bolas de Dragón y resucita a los que han muerto ese día, entre ellos Kibito.
Por otro lado, Buu y Babidi empiezan a destruir ciudades enteras mientras buscan a los protagonistas. Como van a destruir la ciudad de Bulma, Goku envía a Trunks a su casa a por el radar para que puedan volver a buscar las Bolas si las necesitan en el futuro, e intenta ganar tiempo mostrando a los villanos el Super Saiyan 3. Una transformación tan espectacular como inútil. Según él mismo admite después, habría podido derrotar a Buu en ese momento. Pero decidió no hacerlo porque quería que las nuevas generaciones salvaran el mundo. Una estrategia arriesgada teniendo en cuenta que, si los chavales fallaban, desaparecería el universo entero. Además, si el nivel 2 era una mierda porque la hipermusculación te volvía muy lento, esta consume tanta energía que apenas puede mantenerse unos minutos. Vaya mierda de superpoder.

Mientras tanto, Kibito y Kaioshin llevan a Gohan al Mundo Sagrado. Por allí aparece también Goku, al que se le ha acabado el permiso especial y ha tenido que volver al Más Allá. Por la zona encuentran una espada legendaria clavada en una roca que supuestamente otorgará un poder inmenso al que la saque. Gohan la extrae, entrena durante días y acaba rompiéndola accidentalmente. Del interior sale un anciano que llevaba encerrado millones de años y que promete desbloquear todo su potencial a cambio de ciertas peticiones bastante cuestionables relacionadas con Bulma. Básicamente, Goku le promete que le dejarán sobarle el culo y las tetas. Eran los noventa, estas cosas todavía no escandalizaban a nadie.
Buu mata finalmente a Babidi, y se construye un chalet y Mr. Satan decide ir a visitarlo para enfrentarse a él, pero acaba haciéndose amigo suyo. Hay que reconocer que el tipo es valiente. Sorprendentemente, Buu deja de matar gente e incluso expulsa toda la maldad que lleva dentro. El problema es que esa maldad toma forma propia y nace un Buu maligno. Ambos luchan, pero el Buu malo termina absorbiendo al bueno y se vuelve mucho más poderoso. Lo curioso es que más adelante expulsará a su lado bueno y seguirá siendo igual de fuerte.
Tras matar a prácticamente todo el mundo, el villano se presenta en el Palacio de Dios y Piccolo lo lleva a la Sala del Espíritu y del Tiempo para que se enfrente a Goten y Trunks, que han logrado dominar finalmente la fusión convirtiéndose en Gotenks. Un personaje capaz de utilizar técnicas tan sofisticadas como lanzar fantasmas suicidas explosivos contra sus enemigos. Cuando Piccolo destruye la salida de la Sala del Tiempo para impedir que Buu escape, este responde abriendo una grieta dimensional mediante un alarido espaciotemporal. Sí. Literalmente escapa de otra dimensión gritando. ¿Y no se supone que en esa sala sólo podían entrar dos personas?
El día que Mr. Satan salvó el universo
Gotenks también se ha convertido en Super Saiyan 3 y logra escapar junto con Piccolo de la Sala del Espíritu y del Tiempo. Entonces se lía a hostias con Buu, reventando medio Palacio de Dios. Pero el monstruo termina absorbiendo tanto a él como a Piccolo. ¿No se supone que el nivel 3 es muy superior a Buu? ¿Cómo es posible que no pueda vencerlo? Entonces Gohan regresa a la Tierra con su nuevo poder y le da tremendos soplamocos al monstruo rosa. Pero Buu vuelve a hacer de las suyas y también absorbe a Gohan. Además, cada vez que absorbe a alguien se vuelve mucho más fuerte.
Por suerte, el anciano Kaioshin entrega su vida para resucitar a Goku y le da los pendientes Potara. Vegeta también regresa temporalmente desde el Más Allá porque, al parecer, ahora sí consideran buena idea traer muertos para salvar el universo. Algo que no hicieron con Goku cuando se le terminó el permiso temporal, pero bueno. Goku y Vegeta terminan fusionándose usando los pendientes y nace Vegetto. El guerrero más poderoso que ha aparecido hasta ese momento. Se deja absorber voluntariamente para rescatar a todos los atrapados dentro de Buu. Una vez dentro recuperan a Gohan, Goten, Trunks y Piccolo. Lo extraño es que al salir Buu pierde a todos sus absorbidos y aun así sigue siendo absurdamente poderoso. Y, por cierto, ¿por qué se hacen pequeños al estar dentro del cuerpo de Buu? Magia, supongo.
Después de esto, el malvado destruye la Tierra. Sí. Literalmente destruye el planeta entero. Por suerte, Kaioshin y Kibito, que ahora son una sola persona gracias a otra fusión extraña, consiguen rescatar a Goku, Vegeta, Mr. Satan y Dende, que andaban por allí. La batalla final se traslada al Mundo Sagrado de los Kaioshin. Buu, que ha aprendido la teletransportación de oídas, también viaja hasta allí.

Allí Goku intenta preparar una Genkidama mientras Vegeta y Mr. Satan distraen a Buu. Lo sorprendente es que Satan sobrevive a varios golpes de una criatura capaz de destruir planetas. Finalmente, Buu expulsa a su versión gorda para librarse de los sentimientos que siente hacia Satan, pero sigue siendo igual de fuerte. Vegeta pide entonces usar las Bolas de Dragón del Nuevo Namek para restaurar la Tierra y resucitar a toda la gente muerta por Buu. Dende y los Kaioshin van allí y les cuentan la movida a los namekianos, que acceden encantados. Lo curioso es que el dragón parece mucho más poderoso, ya que ahora sí puede resucitar a varios a la vez y no de uno en uno como antes. Además, también vuelve a la vida el anciano Kaioshin, pese a haber entregado voluntariamente su vida a Goku. Y Vegeta también resucita, aunque el deseo consistía en devolver a la vida solo a los buenos. Supongo que le dieron por válida la redención exprés.
El problema es que nadie de la Tierra quiere prestar energía para la Genkidama. Entonces interviene Mr. Satan. Gracias a él consiguen reunir suficiente energía para formar una Genkidama gigantesca. Pero Goku está demasiado agotado para lanzarla. Dende podría curarlo fácilmente, pero a Kaioshin le ha dado una pájara y está demasiado cansado para teletransportarlo. O sea, que Dende no puede curar el cansancio de Goku porque el de las teletransportaciones está cansado. ¿Soy yo el único que ve lo absurdo de esta situación? Finalmente utilizan el tercer deseo que quedaba para restaurar su energía y Goku destruye definitivamente a Buu. Y antes de matarlo, pide en secreto que el monstruo se reencarne como una buena persona para poder volver a enfrentarse a él algún día. Las cosas de Goku.
El héroe que volvió a abandonar a su familia
Diez años después todos se reúnen para un nuevo Torneo de Artes Marciales. Pan, la hija de Gohan y Videl, demuestra ser absurdamente fuerte pese a ser solo una cuarta parte saiyan y tener apenas cuatro años. El Buu bueno vive tranquilamente con Mr. Satan dándose a la buena vida. Vegeta parece haber madurado algo. Y Trunks, Goten y Gohan ahora pasan más tiempo haciendo su vida que entrenando. Entonces aparece Uub, la reencarnación de Buu. Goku reconoce inmediatamente su potencial y toma una decisión muy coherente con su historial familiar. Abandona a todos para irse a entrenar al niño.
Lo curioso es que posee teletransportación instantánea. Podría visitarlos todos los días. Podría entrenarlo y volver a casa para cenar. Pero no. Prefiere marcharse durante años una vez más con la vaga promesa de volver de vez en cuando. Y así termina Dragon Ball Z. Con Goku alejándose hacia una nueva aventura mientras deja atrás a su familia por enésima vez. Probablemente no exista una forma más apropiada de cerrar la historia del personaje.
Vista con perspectiva, la saga de Buu es probablemente la más caótica de toda Dragon Ball. Tiene magia, dioses, fusiones, transformaciones infinitas, dimensiones paralelas, resurrecciones incoherentes y reglas que cambian cada cinco minutos. Es una locura absoluta. Y, sin embargo, también contiene algunos de los momentos más divertidos, emotivos y espectaculares de toda la serie. Porque si algo demostró Dragon Ball durante décadas es que nunca necesitó ser perfectamente coherente para ser inolvidable. Bastaban una buena pelea, un personaje estrambótico y una nueva transformación imposible para mantener a millones de personas pegadas a la pantalla.
Y cuando parecía que la historia había llegado a su final definitivo, todavía quedaban chorrocientas películas, secuelas, dioses de la destrucción, universos paralelos y transformaciones de colores imposibles esperando a la vuelta de la esquina. Pero esa ya es otra historia.
