Hay películas complicadas. Hay películas que necesitan un segundo visionado. Y otras como Donnie Darko, que, tras verla por sexta vez, te quedas mirando los créditos con la sensación de haber visto algo increíble, pero de lo que no has entendido ni mierda.
Un adolescente sonámbulo, un conejo gigante bastante perturbador, una turbina de avión que aparece de ninguna parte, extraños tentáculos de energía que salen del pecho de la gente, viajes en el tiempo y una vieja que revisa compulsivamente el buzón. Todo perfectamente normal. Pero detrás de toda esta fumada hay una historia mucho más coherente de lo que parece. Muchas de las cosas que parecen aleatorias tienen una explicación y todo lo que ocurre durante esos extraños 28 días está conectado. Como lo oyes.
Así que, como sabemos que tú tampoco entendiste un carajo, vamos a intentar explicar qué coño pasa realmente en Donnie Darko, quién demonios es Frank, de dónde sale la dichosa turbina y por qué todo termina como termina. Obviamente, a partir de aquí hay spoilers a cholón.
No, no era simplemente un adolescente colgado hablando con un conejo gigante
Antes de meternos con universos paralelos, paradojas temporales y demás movidas capaces de provocar una embolia, conviene recordar qué ocurre realmente durante la película. Donnie Darko es un adolescente bastante peculiar que vive con su familia en Middlesex, Virginia, en 1988. Una noche una misteriosa voz consigue sacarlo de casa y llevarlo hasta un campo de golf. Allí Frank, un inquietante personaje disfrazado de conejo, le anuncia que el mundo terminará exactamente dentro de 28 días, 6 horas, 42 minutos y 12 segundos.
Cuando Donnie regresa a casa descubre que mientras estaba fuera una turbina de avión ha caído directamente sobre su habitación. De haberse quedado durmiendo, habría muerto. Lo más extraño es que las autoridades son incapaces de determinar de dónde coño ha salido ese motor. A partir de entonces Frank continúa apareciéndose ante Donnie y empieza a darle instrucciones un poco polémicas. Primero consigue que inunde su instituto, lo que provoca que pase el día con Gretchen, una nueva alumna de la que acaba enamorándose. Mientras tanto, Donnie comienza a interesarse por los viajes en el tiempo y recibe de su profesor un misterioso libro llamado La filosofía de los viajes en el tiempo, escrito años atrás por Roberta Sparrow, una anciana del pueblo conocida como Abuela Muerte.
Las cosas se vuelven todavía más raras cuando Donnie empieza a observar unas extrañas formas transparentes que salen del pecho de las personas y parecen indicar hacia dónde van a desplazarse. Una de ellas lo conduce hasta la pistola de su padre, algo que será bastante importante después.

Frank vuelve a darle otra orden: quemar la casa de Jim Cunningham, el insoportable gurú motivacional que ha empezado a dar por culo en el instituto con su filosofía sobre el amor y el miedo. El incendio provoca que la policía descubra una colección de pornografía infantil escondida en su casa. La profesora Kitty Farmer, ferviente admiradora de Cunningham, decide quedarse para defenderlo públicamente y la madre de Donnie termina sustituyéndola en un viaje a Los Ángeles con el grupo de baile del instituto, en el que está la hermana pequeña de Donnie.
Con sus padres fuera, Donnie y su hermana mayor celebran una fiesta de Halloween. Donnie acaba marchándose con Gretchen y unos amigos hasta la casa de Roberta Sparrow buscando respuestas. Allí todo se va definitivamente a la mierda: aparece un coche, Gretchen es atropellada y muere, y al volante está Frank. El Frank de verdad. Un joven disfrazado de conejo que resulta ser el novio de la hermana de Donnie. Donnie saca la pistola que había encontrado anteriormente y le dispara en el ojo, matándolo.
Poco después observa una enorme anomalía formándose sobre el cielo. Su madre y su hermana regresan en avión desde Los Ángeles y Donnie comprende finalmente lo que debe hacer. De alguna manera consigue enviar una de las turbinas de ese avión hacia atrás en el tiempo. Y entonces todo vuelve al principio.
Estamos otra vez en la noche del 2 de octubre y nada de lo ocurrido durante aquellos 28 días parece haber sucedido. Donnie despierta en su habitación y comienza a reír. Esta vez no sale de casa. Segundos después, una turbina de avión atraviesa el techo y lo mata. Fin.
Y ahora que conocemos lo que ocurre vamos a intentar entender por qué ocurre. Y para eso tenemos que descubrir que durante prácticamente toda la película no hemos estado viendo la realidad normal.
El Universo Tangente: la realidad ha sufrido un pantallazo azul
La clave para entender Donnie Darko está en La filosofía de los viajes en el tiempo, el libro escrito por Roberta Sparrow que recibe Donnie. En él se explica que normalmente existe una única realidad, denominada Universo Primario. Es nuestro universo de toda la vida, donde las cosas ocurren siguiendo su curso normal y turbinas de avión misteriosas no caen espontáneamente encima de los dormitorios de la gente decente.
Sin embargo, en circunstancias extremadamente raras puede producirse una anomalía en la cuarta dimensión que genera una especie de realidad alternativa denominada Universo Tangente. No sabemos exactamente qué provoca esta anomalía —la película nunca llega a explicarlo—, pero sí conocemos sus consecuencias: durante un breve periodo aparecen dos realidades distintas. El Universo Primario continúa siendo la realidad original, mientras que el Tangente funciona como una especie de ramificación temporal extremadamente inestable.
Y prácticamente toda la película que acabamos de resumir ocurre dentro de ese Universo Tangente.
La noche del 2 de octubre se produce la anomalía y comienza esta realidad alternativa, que solamente podrá existir durante 28 días, 6 horas, 42 minutos y 12 segundos. Esa es la cuenta atrás que Frank le comunica a Donnie. No está anunciando exactamente que el mundo vaya a explotar a esa hora porque sí: está indicándole cuánto tiempo queda antes de que el Universo Tangente colapse.
Y el problema no consiste simplemente en que desaparezca esa realidad alternativa. Según La filosofía de los viajes en el tiempo, su colapso puede generar una anomalía capaz de afectar también al Universo Primario y poner en peligro la propia existencia. Es decir, hay que arreglar el desaguisado antes de que termine la cuenta atrás, y aquí entra nuestra querida turbina.

Cuando se crea un Universo Tangente aparece en él un objeto denominado Artefacto. Se trata de un objeto metálico que está fuera de lugar y cuya presencia resulta imposible de explicar siguiendo las leyes normales de causalidad. En esta ocasión, el Artefacto es el motor de avión que aterriza con bastante mala hostia en la habitación de Donnie. Y aquí viene una de las partes más puñeteras de Donnie Darko: la turbina del principio y la turbina del final son la misma pieza dentro de un bucle temporal.
Durante el Universo Tangente, la madre y la hermana pequeña de Donnie regresan de Los Ángeles en avión. Cuando se aproxima el final de los 28 días, Donnie utiliza la anomalía que aparece sobre Middlesex para enviar uno de los motores de ese avión hacia atrás en el tiempo. La turbina atraviesa la anomalía y termina en el Universo Primario, la noche del 2 de octubre, cayendo directamente sobre su habitación.
Por eso al comienzo nadie puede averiguar de dónde procede. Porque procede del futuro y de una realidad alternativa. Tenemos, por tanto, dos realidades conectadas por un objeto imposible: en el Universo Tangente la turbina procede del avión del final de la película; Donnie la envía hacia atrás; y en el Universo Primario aparece 28 días antes y termina matándolo.
Pero todavía queda una pregunta bastante importante.
¿Por qué coño es Donnie quien tiene que arreglar todo esto? Porque al crearse el Universo Tangente no aparece únicamente un Artefacto. También es elegido alguien encargado de devolverlo a su sitio. Donnie es el Receptor Vivo.
Donnie ha sido contratado por el universo y las condiciones laborales son una mierda
La filosofía de los viajes en el tiempo no explica por qué es elegido precisamente él, pero sí establece que el Receptor recibe una serie de capacidades extraordinarias que deberían permitirle cumplir su misión. Entre ellas están una fuerza fuera de lo normal, telequinesis y la capacidad de manipular elementos como el fuego y el agua.
Esto permite entender algunas de las cosas rarísimas que hace Donnie durante la película. Pero también ayuda a explicar esas formas transparentes que observa saliendo del pecho de las personas y señalando hacia dónde van a moverse. Donnie parece estar percibiendo de alguna manera el recorrido que van a seguir antes incluso de que lo hagan, como si pudiera observar parcialmente el camino que el universo ya tiene preparado para ellas. Y aquí aparece uno de los grandes temas de la película: el libre albedrío. Si el camino que vas a seguir ya existe antes de que decidas recorrerlo, ¿realmente estás tomando una decisión?
Porque Donnie no está solo en todo este tinglado. Las personas que lo rodean pueden convertirse en lo que el libro denomina Manipulados Vivos: individuos que, consciente o inconscientemente, terminan empujando al Receptor hacia su objetivo. Profesores, familiares, compañeros e incluso personas aparentemente irrelevantes pueden acabar formando parte de una gigantesca cadena destinada a conseguir que el Artefacto vuelva al Universo Primario.
Y después tenemos a los Manipulados Muertos. Son personas relacionadas con Donnie que mueren dentro del Universo Tangente y que adquieren una conexión especial con el Receptor. En nuestra historia hay dos fundamentales: Gretchen y Frank. Esto resuelve una de las mayores fumadas de la película: ¿cómo puede Frank aparecer durante 28 días si Donnie no lo mata hasta casi el final?

Porque el Frank que habla con Donnie no es exactamente el joven que está tranquilamente vivo durante esos días. Es el Frank Manipulado Muerto, que puede comunicarse con Donnie desde un punto posterior de la propia línea temporal del Universo Tangente. Por eso lleva el disfraz de conejo. Por eso tiene destrozado el ojo derecho. Y por eso sabe cosas que todavía no han ocurrido. El Frank que guía a Donnie durante la película ya ha sufrido esa muerte.
De hecho, Frank es quien pone en marcha buena parte de los acontecimientos. Es quien consigue que Donnie abandone su habitación segundos antes de que caiga la turbina. Es quien le ordena inundar el instituto. Es quien le ordena quemar la casa de Cunningham. Y cada una de esas decisiones aparentemente absurdas acaba provocando otra cosa que será necesaria más adelante. Donnie cree que está siguiendo las instrucciones de un conejo psicópata con afición por el vandalismo. En realidad, lo están colocando exactamente donde tiene que estar.
Porque aquí está la parte verdaderamente retorcida de todo el asunto: el universo no se limita a darle poderes a Donnie y explicarle amablemente que tiene que devolver una turbina. Manipula acontecimientos, personas, casualidades e incluso muertes para conseguir que llegue exactamente al punto necesario. Todo forma parte de una gigantesca encerrona cósmica.
Y cuando reconstruimos la cadena completa descubrimos que el Universo Tangente lleva 28 días preparando una situación en la que Donnie tendrá que elegir entre dejar que todo desaparezca o salvar a las personas que quiere. Aunque para hacerlo tenga que morir él.
La gigantesca encerrona cósmica para conseguir que Donnie la palme
Todo este mecanismo recibe en La filosofía de los viajes en el tiempo un nombre bastante apropiado: Trampa de Aseguramiento. Básicamente, el Universo Tangente organiza una serie de acontecimientos alrededor del Receptor Vivo para asegurarse de que termine devolviendo el Artefacto al Universo Primario. Y cuando repasamos Donnie Darko sabiendo esto, descubrimos que toda la película es una enorme reacción en cadena.
El primer movimiento lo hace Frank cuando saca a Donnie de su habitación. Parece que acaba de salvarle la vida, pero en realidad necesita mantenerlo vivo porque todavía tiene un trabajo que hacer. Después le ordena inundar el instituto. El centro cierra y Donnie termina acompañando a Gretchen hasta su casa. Así comienza una relación que será fundamental para todo lo que sucederá después. Frank está haciendo que Donnie destroce el colegio para colocar a Gretchen en su vida.
La siguiente orden parece todavía menos relacionada con el asunto: quemar la casa de Jim Cunningham. Pero gracias al incendio la policía descubre su colección de pornografía infantil. Cunningham es detenido y Kitty Farmer, una de sus mayores defensoras, decide quedarse en el pueblo para apoyarlo. ¿Y quién tenía que acompañar al grupo de baile de las niñas hasta Los Ángeles? Kitty. Y al no poder hacerlo, la madre de Donnie ocupa su lugar y viaja con su hija pequeña, Samantha. El padre también se encuentra fuera, así que la casa queda libre para que Donnie y su hermana mayor celebren la fiesta de Halloween.
Durante esa fiesta, Donnie comprende que la cuenta atrás está a punto de terminar y decide ir hasta la casa de Roberta Sparrow buscando respuestas. Gretchen lo acompaña. Allí aparece Abuela Muerte en mitad de la carretera. Un coche intenta esquivarla y atropella a Gretchen, matándola. Y el conductor resulta ser Frank. El Frank vivo. Donnie, destrozado, saca la pistola que aquellas extrañas formas transparentes le habían llevado a descubrir días antes y le dispara directamente en el ojo. Acaba de crear al mismo Frank muerto que lleva toda la película guiándolo hacia ese preciso instante. La serpiente acaba de morderse la cola. Todo estaba conectado.

Para conseguir que un adolescente devuelva una turbina a otro universo, el cosmos ha tenido que inundar un instituto, desenmascarar a un pederasta, organizar un concurso de baile, provocar una fiesta de Halloween, atropellar a una adolescente y vestir a un tío de conejo. Y todavía falta la parte más cabrona de la Trampa de Aseguramiento. Gretchen tenía que morir. Su muerte proporciona a Donnie una razón personal para corregir la anomalía. Ya no se trata únicamente de impedir el colapso del Universo Tangente o salvar una realidad que apenas comprende. Si consigue devolver la turbina y restaurar el Universo Primario, todos esos 28 días dejarán de haber ocurrido. Eso significa que Gretchen seguirá viva. Frank también. Su madre y su hermana estarán a salvo. Pero Donnie comprende que existe un pequeño inconveniente. Él no.
Cuando envía la turbina a través de la anomalía, el Universo Tangente colapsa y regresamos a la noche del 2 de octubre en el Universo Primario. Donnie vuelve a encontrarse tumbado en su habitación, exactamente donde estaba antes de que empezara toda esta historia. Solo que ahora se ríe. No sabemos hasta qué punto conserva conscientemente todo lo vivido durante el Universo Tangente, pero su reacción sugiere que comprende lo suficiente como para aceptar lo que está a punto de ocurrir. Esta vez no sigue a Frank fuera de casa. No intenta escapar. Permanece tumbado mientras la turbina atraviesa el techo y acaba con su vida. Y aquí es donde toda la complicada maquinaria de viajes temporales termina desembocando en algo mucho más sencillo.
Durante la película Donnie está obsesionado con la posibilidad de morir solo. Es uno de sus grandes miedos. Sin embargo, durante esos 28 días conoce a Gretchen, se enamora y termina descubriendo que puede evitar su muerte únicamente aceptando la suya. Después de todo lo ocurrido, Donnie acepta morir para que los demás puedan vivir.
Incluso el reinicio deja algunas pequeñas cicatrices. Después de la muerte de Donnie vemos a varios personajes despertando como si hubieran tenido un sueño extraño. Frank se toca el ojo en el que Donnie le disparó en la realidad que acaba de desaparecer. Cunningham aparece llorando. Y cuando Gretchen pasa frente a la casa de los Darko, aunque en esta realidad nunca llegó a conocer a Donnie, se detiene y saluda a su madre como si entre ambas quedara algún recuerdo imposible de explicar. Quizá ninguno recuerde realmente aquellos 28 días. Pero parece que algo de ellos sí lo hace.
Y así termina Donnie Darko: un adolescente que comienza la película aterrorizado ante la idea de morir solo termina enfrentándose voluntariamente a su propia muerte para salvar a las personas que quiere. Todo gracias a una paradoja temporal, una turbina de avión y un hijo de puta vestido de conejo.
Al final esta mierda sí tenía sentido
Donnie Darko tiene fama de ser una película incomprensible, pero debajo de conejos siniestros, turbinas voladoras y paradojas temporales hay un mecanismo bastante bien construido. Prácticamente todo lo que ocurre durante esos 28 días sirve para conducir a Donnie hasta una única decisión.
Pero quizá por eso la película funciona tan bien. Porque una vez apartamos toda la fumada sobre universos tangentes y viajes en el tiempo, lo que queda es una historia sorprendentemente sencilla: un adolescente aterrorizado por la idea de morir solo que termina aceptando su propia muerte para salvar a las personas que quiere.
Así que sí, Donnie Darko tenía sentido.
Solo necesitabas este artículo para entenderlo.
