En los mundos de fantasía hay dragones, hechiceros, dioses y criaturas capaces de destruir ciudades con un estornudo. Pero, por algún motivo, los objetos más peligrosos del universo suelen acabar en manos de adolescentes, ancianos salidos o individuos que no deberían tener permiso ni para manejar una tostadora.
Desde espadas legendarias hasta cuadernos capaces de matar personas o joyas que permiten reescribir la realidad, la ficción está repleta de artefactos cuyo poder supera cualquier límite razonable.
Hoy, en Frikarium, repasamos los 10 objetos mágicos más poderosos de la ficción, teniendo en cuenta sus capacidades, sus limitaciones y las barbaridades que pueden provocar. Porque una cosa es tener una espada encantada y otra muy distinta poder borrar medio universo de un chasquido.
10. Excalibur — La espada que te convierte en rey
Excalibur es una de las armas más famosas de la literatura fantástica. La legendaria espada del rey Arturo representa su autoridad y, dependiendo de la versión del mito, posee propiedades sobrenaturales que la convierten en un arma extraordinaria.
En algunas narraciones, su hoja deslumbra a los enemigos, mientras que su vaina protege a su propietario de perder sangre por las heridas. Un seguro médico bastante competente para tratarse de la Edad Media.
Eso sí, conviene aclarar que la espada de la piedra y Excalibur no son necesariamente la misma arma en todas las versiones de la leyenda. Su principal limitación es que, por muy maravillosa que sea, sigue siendo una espada. Si tu enemigo puede destruir planetas con rayos plasma electropatriarcales, probablemente tengas un problema.

9. La Varita de Saúco — La herramienta definitiva para magos con complejo de superioridad
La Varita de Saúco es una de las tres Reliquias de la Muerte y está considerada la varita más poderosa del mundo mundial mágico. Su extraordinaria capacidad para realizar hechizos la convirtió en un objeto codiciado por generaciones de magos.
El problema es que su lealtad no funciona como la de una mascota. Puede cambiar de dueño cuando su verdadero propietario es derrotado, incluso aunque el vencedor no llegue a tocarla. Voldemort descubrió este pequeño detalle después de montar una auténtica escabechina para conseguirla.
La varita también tiene limitaciones: no convierte automáticamente a su portador en invencible ni elimina las reglas fundamentales de la magia. Un poder extraordinario acompañado del sistema de propiedad más confuso del universo de Harry Potter.

8. La Espada Maestra — El arma que necesitas enchufar al cargador del móvil
La Espada Maestra de The Legend of Zelda es una de las armas más emblemáticas de los videojuegos. Conocida como la espada que repele el mal, está vinculada al destino de Link y a su enfrentamiento contra las fuerzas de la oscuridad.
Sus propiedades varían según la entrega, pero puede repeler energías malignas, enfrentarse a enemigos sobrenaturales e incluso desempeñar un papel fundamental en el sellado de Ganondorf.
No obstante, su poder no es ilimitado. En algunas aventuras necesita recuperar energía, ser restaurada o recibir mejoras para alcanzar todo su potencial. En Breath of the Wild, incluso puede quedarse temporalmente sin energía. Una espada legendaria que necesita descansar después de trabajar demasiado.
La salvación de Hyrule depende de un arma que, al igual que con el móvil, no es conveniente sacar de casa con la batería al 3 %.

7. La Death Note — El cuaderno que convierte la buena caligrafía en un arma de destrucción masiva
La Death Note demuestra que no necesitas una espada gigantesca ni un ejército de demonios para convertirte en una amenaza mundial. Basta con un cuaderno y saber escribir sin faltas. Su funcionamiento es sencillo: si escribes el nombre de una persona mientras visualizas su rostro, esta morirá, siempre que se cumplan las reglas del cuaderno.
También permite especificar la causa y determinadas circunstancias de la muerte, aunque existen numerosas restricciones. Light Yagami utilizó este poder para emprender su particular campaña de justicia, convirtiéndose en uno de los asesinos más peligrosos de su mundo sin necesidad de levantarse de la silla.
Su principal debilidad es que necesita identificar correctamente a sus víctimas y no puede matar indiscriminadamente a cualquier ser. Un objeto aterrador que convierte la protección de datos personales en una cuestión de vida o muerte.

6. El Anillo Único — Una joya capaz de arruinar civilizaciones
El Anillo Único fue forjado por Sauron para dominar los demás Anillos de Poder y someter a sus portadores. Además de conceder invisibilidad a determinados usuarios, puede potenciar las capacidades de su dueño y ejercer una influencia corruptora extraordinaria.
Su verdadero poder, sin embargo, está relacionado con el dominio y la voluntad de Sauron, que depositó en él una parte considerable de su propio poder. El problema es que el Anillo corrompe incluso a quienes pretenden utilizarlo con buenas intenciones. Boromir quería salvar Gondor, Galadriel imaginó lo que podría hacer con él y Gollum acabó desarrollando una relación sentimental bastante preocupante con una pieza de bisutería.
No es el objeto más destructivo de nuestra lista, pero pocos cacharros han conseguido provocar tantas guerras, traiciones y excursiones a volcanes.

5. El Omnitrix — Diez mil maneras de repartir hostias
El Omnitrix de Ben 10 parece un reloj bastante aparatoso, pero en realidad es uno de los dispositivos más extraordinarios de la ficción. Creado por Azmuth, almacena información genética de numerosas especies alienígenas y permite a su usuario transformarse en ellas, adquiriendo sus capacidades biológicas.
Fuerza descomunal, velocidad, vuelo, intangibilidad o manipulación de energía son solo algunas de las posibilidades disponibles. Entre sus transformaciones destaca Alien X, un celestialsapien con capacidades de alteración de la realidad a escala cósmica. Ben llega a utilizarlo para recrear un universo destruido, aunque las circunstancias y el control de esta transformación tienen importantes complicaciones.
El Omnitrix fue concebido para favorecer el entendimiento entre especies, pero terminó en manos de un niño que lo utilizaba para convertirse en monstruos y repartir mamporros. Una herramienta de diplomacia intergaláctica que funciona estupendamente como arsenal portátil.

4. La Máscara de Loki — Cuando las leyes de la física se van a tomar por culo
La Máscara transforma a quien la utiliza en una criatura con capacidades extraordinarias, cuya personalidad y poderes dependen de la versión de la historia. En la película de 1994, Stanley Ipkiss adquiere habilidades propias de los dibujos animados: puede alterar su cuerpo, sacar objetos imposibles de ninguna parte y sobrevivir a situaciones que deberían convertirlo en una mancha en el suelo.
Su mayor ventaja es que parece funcionar siguiendo una lógica completamente distinta a la del mundo real. ¿Te disparan? Puedes quitarte los agujeros de bala como si fueran pegatinas. ¿Necesitas un arma? La sacas del bolsillo, aunque no quepa físicamente. No obstante, sus capacidades no son idénticas en los cómics y las películas, y el usuario puede desprenderse de la máscara.
El auténtico terror no es enfrentarse a un dios, sino a un personaje que funciona con las reglas de la física de los Looney Tunes.

3. Las Bolas de Dragón — El servicio de atención al cliente del universo
Las Bolas de Dragón son siete esferas mágicas que, una vez reunidas, permiten invocar a un dragón capaz de conceder deseos. Sus capacidades dependen del conjunto utilizado. Shenron y Porunga poseen distintas limitaciones, mientras que las Super Dragon Balls permiten invocar a Super Shenron, cuyo poder alcanza una escala muy superior.
A lo largo de la serie, estos artefactos han permitido resucitar muertos, restaurar planetas y revertir catástrofes extraordinarias. Su principal inconveniente es que hay que reunir las siete esferas y respetar las condiciones del dragón correspondiente.
Lo verdaderamente preocupante es que semejante tecnología haya terminado utilizándose también para resolver problemas estéticos y caprichos personales. Un sistema capaz de desafiar a la muerte que sus propietarios utilizan, de vez en cuando, para pedir unas bragas porque, ¿por qué no?

2. La lámpara de Aladino — Tres deseos y muchas oportunidades para liarla
La lámpara mágica es uno de los objetos más famosos del Universo Disney. Su poder procede del genio que habita en su interior, capaz de conceder deseos a quien controla el artefacto.
En la versión de Disney, el genio posee capacidades extraordinarias de transformación y manipulación de la realidad, aunque está sometido a ciertas reglas: no puede matar, obligar a alguien a enamorarse ni resucitar muertos. También existe un límite de tres deseos por amo. La cuestión es que disponer de tres deseos de semejante magnitud permitiría conseguir riqueza, poder político o alterar radicalmente las circunstancias de tu vida.
Por supuesto, Jafar decidió utilizar semejante oportunidad para convertirse en el hechicero más poderoso del mundo y, posteriormente, en un genio. Una decisión que terminó convirtiéndolo en prisionero de su propia lámpara. La demostración definitiva de que puedes tener poderes casi ilimitados y seguir siendo un completo subnormal.

1. El Guantelete del Infinito — El universo en la palma de la mano
El Guantelete del Infinito es uno de los artefactos más poderosos de Marvel cuando reúne las seis Gemas del Infinito. Cada gema controla un aspecto fundamental de la existencia: espacio, tiempo, realidad, mente, alma y poder.
En los cómics, Thanos consigue reunirlas y alcanza un nivel de poder prácticamente absoluto dentro de su universo, convirtiéndose en uno de los mejores villanos de la ficción. En el Universo Cinematográfico de Marvel, utiliza el Guantelete para eliminar a la mitad de los seres vivos mediante un simple chasquido. Sin embargo, sus capacidades y limitaciones varían entre continuidades. En las películas, utilizar todas las gemas simultáneamente puede provocar daños devastadores al portador.
Su principal peligro es que concentra un poder extraordinario en un único individuo. Porque si algo nos ha enseñado Marvel es que entregar el control de la realidad a un señor morado con problemas sentimentales puede tener consecuencias bastante graves.

Un gran poder conlleva una gran cantidad de gilipolleces
Después de repasar estos diez artefactos, queda claro que la magia no es necesariamente el mayor peligro de los universos de fantasía. El verdadero problema es quién tiene acceso a ella. Una espada legendaria puede salvar un reino, un cuaderno puede convertirse en un instrumento de asesinato y unas esferas mágicas pueden resucitar a millones de personas. Todo depende de quién las utilice y de lo que pretenda conseguir.
El Guantelete del Infinito ocupa nuestro primer puesto por la amplitud de sus capacidades, aunque las Super Dragon Balls y ciertos poderes del Omnitrix también operan a escalas cósmicas. Y si tuviéramos que elegir uno para uso cotidiano, probablemente nos quedaríamos con la lámpara de Aladino, que es fácil de limpiar y queda genial en la vitrina del salón. Tres deseos bien pensados deberían bastar para solucionar prácticamente cualquier problema. Obviamente gastaríamos el primero en pedir un pene más grande.