Hubo una época mágica donde Disney todavía dibujaba las películas a mano, traumatizaba niños con una alegría inquietante y convertía cualquier animal adorable en una experiencia emocional capaz de dejarte con la boca abierta durante tres días. Nada de ordenadores renderizando pelos hiperrealistas ni princesas soltando frases Marvel cada treinta segundos. Aquí había dibujos hechos a mano con muchísimo cariño, villanos aterradores, canciones imposibles de olvidar y una extraña obsesión por los protagonistas huérfanos.
Y aunque elegir solo diez es prácticamente imposible, estas son, sin ningún atisbo de duda, las películas clásicas de animación tradicional más importantes, queridas y legendarias que ha sacado jamás Disney.
10. 101 Dálmatas
101 Dálmatas fue la película que convirtió a esta adorable raza en la favorita de toda una generación. Sigue siendo maravillosa por una razón muy simple: Cruella de Vil está completamente loca. No quiere conquistar el mundo, ni despertar una antigua maldición, ni controlar reinos mágicos, ni vengarse por la muerte de sus padres. Quiere hacer abrigos con cachorros. Y ya está. Una villana absolutamente desquiciada conduciendo como si llevara cinco gintónics encima mientras aterroriza Londres buscando perros.
Además, visualmente fue revolucionaria porque Disney empezó a usar xerografía para copiar dibujos directamente, lo que dio a la película ese estilo más sucio y lleno de líneas visibles que le queda increíblemente bien.

9. Hércules
Hércules estuvo durante años infravaloradísima y no ha sido hasta épocas más recientes cuando todo el mundo en internet ha empezado a alabarla como se merece. Y la verdad es que esta joya de la animación se lo ha ganado. Tiene uno de los villanos más divertidos de Disney con este Hades desquiciado, una banda sonora espectacular y probablemente el protagonista más majo de toda la compañía.
Además, mezcla mitología griega con humor noventero de una manera completamente absurda pero extrañamente efectiva. La película parece hecha por gente que dijo: “¿y si hacemos una epopeya mitológica, pero con chistes cada dos por tres?”. Es divertida, emotiva e increíblemente épica.

8. Bambi
Bambi es la película responsable de destruir emocionalmente generaciones enteras de chavales inocentes. Lo curioso es que hoy mucha gente la recuerda solo por “esa escena”, pero la película es muchísimo más que eso. Visualmente sigue siendo una barbaridad absoluta. Los bosques parecen cuadros vivos y la animación de los animales fue tan detallada que Disney llevó ciervos reales al estudio para estudiarlos.
Y luego está el incendio final, que sigue siendo una de las secuencias más espectaculares jamás dibujadas a mano. Una película que no pierde fuerza con el paso de los años.

7. La Sirenita
La Sirenita salvó literalmente a Disney. Después de años bastante reguleros, inició el famoso Renacimiento Disney y devolvió al estudio a lo más alto del Olimpo de la animación. Ariel se convirtió en un icono absoluto, Úrsula da muchísimo miedo y las canciones siguen incrustadas en el ADN colectivo de la humanidad.
Además, tiene una curiosidad maravillosa: Úrsula está inspirada parcialmente en Divine, una famosa drag queen. Lo cual hace todavía más divertida toda su energía caótica de villana marina gigantesca. Un clásico indiscutible de la animación.

6. Dumbo
Dumbo es una película rarísima y maravillosa donde un elefante vuela, hay payasos alcohólicos y existe una secuencia psicodélica de elefantes rosas que probablemente nació durante una sesión de chamanismo con ácido de por medio.
Dura apenas una hora, pero consigue hacer más daño emocional que trilogías enteras modernas. Todo el tema del rechazo, la crueldad del circo y la relación con su madre sigue funcionando décadas después. Como curiosidad, Dumbo es el único protagonista de una película animada de Disney que no habla.

5. Mulan
Mulan sigue siendo una de las protagonistas más queridas de Disney porque se siente muchísimo más humana que muchas princesas clásicas. No tiene poderes mágicos ni hadas ayudándola constantemente. Está aterrada casi toda la película y aun así sigue adelante porque literalmente no le queda otra.
Además, Shan Yu continúa siendo uno de los villanos más intimidantes del estudio, mientras Mushu demuestra que Eddie Murphy podía mejorar cualquier película simplemente gritando cosas absurdas. También se nota muchísimo la evolución técnica del estudio en las escenas de acción y batalla.

4. La Bella y la Bestia
La Bella y la Bestia fue la primera película de animación de la historia nominada al Óscar a mejor película. Y viendo el nivel visual que tiene, se entiende perfectamente. Es una de las historias más emotivas y bonitas de la historia del estudio.
La secuencia del baile sigue siendo una barbaridad técnica incluso hoy en día. Disney mezcló animación tradicional con escenarios digitales cuando casi nadie hacía eso todavía y el resultado quedó precioso. Y cómo consiguen que objetos animados tengan esa expresividad única sigue siendo digno de estudio.

3. Blancanieves y los siete enanitos
Blancanieves y los siete enanitos prácticamente inventó el largometraje de animación moderno. Cuando Walt Disney anunció la película, muchísima gente pensaba que era una locura absoluta y que nadie aguantaría tanto tiempo viendo dibujos animados.
Pues claro. Solo acabó convirtiéndose en una de las películas más importantes de la historia del cine. Y además sigue teniendo momentos inquietantísimos. La transformación de la reina en bruja continúa dando más miedo que mucho cine de terror moderno. Para una película de casi un siglo, tiene muchísimo mérito.

2. Aladdín
Aladdín es básicamente Robin Williams completamente desatado durante hora y media. El Genio revolucionó la animación Disney porque parecía funcionar con una energía caótica ilimitada. Chistes constantes, imitaciones, referencias absurdas y una velocidad cómica completamente salvaje.
Y lo increíble es que la película consigue equilibrar perfectamente toda esa locura con aventura, romance y probablemente una de las mejores bandas sonoras de Disney. Las canciones son memorables y siguen transmitiendo emociones difíciles de explicar.

1. El Rey León
El Rey León es directamente la cima absoluta. Una de esas películas donde prácticamente todo salió bien. La música es legendaria, ganó el Óscar, Scar es uno de los mejores villanos jamás creados y la animación continúa siendo impresionante décadas después.
La estampida sigue traumatizando generaciones, “Hakuna Matata” continúa incrustado en el cerebro colectivo y la pelea final bajo la lluvia es puro cine épico dibujado a mano. Y lo más increíble es que Disney pensaba originalmente que esta película iba a fracasar. Una obra absoluta no solo de la animación, sino del séptimo arte en general.
