Star Wars: Episodio I: La Amenaza Fantasma, es una película fascinante. No porque sea perfecta. No porque tenga un guion impecable. Y desde luego no porque tenga sentido todo el rato. Es fascinante porque solo George Lucas podía coger una de las sagas más épicas de la historia del cine y decidir que el gran conflicto que inicia la nueva trilogía sea… una disputa por impuestos comerciales. Claro que sí, George.
Después de décadas esperando el regreso de Star Wars, millones de personas entraron al cine preparadas para ver naves de guerra metiendo cañonazos, duelos épicos con sables láser y batallas legendarias… y se encontraron con una reunión de gestores administrativos hablando sobre bloqueos comerciales y rutas fiscales. Aunque hay que reconocer que, una vez la película arranca, empieza a sacar artillería pesada: persecuciones espaciales, carreras de vainas absurdamente espectaculares, planetas exóticos, jedis repartiendo estopa y probablemente uno de los mejores combates con sables láser de toda la saga gracias al puto amo, Darth Maul. Porque sí, el guion puede ser un caos extraño a ratos… pero cuando La Amenaza Fantasma se pone épica, se pone MUY épica.
La Federación de Comercio: mercaderes pacifistas con ejército privado y flota de guerra
La República está en crisis porque la Federación de Comercio ha bloqueado el planeta Naboo por culpa de la subida de impuestos. Ya de entrada surgen varias preguntas maravillosas. ¿Por qué Naboo exactamente? ¿Qué culpa tiene el pobre? Si el tema de los impuestos ha sido cosa de Coruscant, la capital de la República. ¿Y desde cuándo unos comerciantes tienen destructores espaciales gigantescos, ejércitos de robots y capacidad para invadir planetas enteros?
Entonces, el Canciller Supremo decide enviar en secreto a dos jedi para resolver el conflicto. Pero, ¿cómo se han enterado de la movida si se supone que han cortado las comunicaciones del planeta? ¿Y desde cuando los jedi obedecen a este tipo? Se supone que el Consejo Jedi no rinde cuentas ante nadie. ¿Y por qué en secreto, si es una misión oficial de observación? El caso es que la Federación ha sido instigada por el misterioso sith Darth Sidious, quién sabremos que es el canciller Palpatine en la tercera película, y este les dice a sus socios que maten a los jedi. ¿Por qué? Se supone que Palpatine quiere que el Senado se entere de lo que está pasando allí para debilitar al Canciller Supremo y que lo expulsen por su ineptitud, pero para eso necesita que los jedi regresen para explicar todo el percal. ¿Y cómo vainas se ha enterado de que iban a mandar dos jedi a Naboo? La misión era supuestamente secreta.
El caso es que la Federación intenta matar a los jedi, Qui-Gon y Obi-Wan, pero en vez de destruir su nave mientras se acerca, esperan a que los dos desembarquen en la de la Federación, y tras agasajarlos y traerles un picoteo, revientan su nave delante de ellos. Muy discretos estos tipos. Y después intentan envenenarlos con un gas mortal de necesidad, pero, ¿por qué no los envenenan primero y se cargan la nave después? Ni puta idea. El caso es que los jedi sobreviven al gas, no sabemos muy bien cómo y empiezan a cargarse droides con una facilidad pasmosa. Es que, si pensábamos que los Stormtrooper eran la tropa más puto inútil de la galaxia, al lado de estos parguelas, son soldados de élite ultra competentes. Luego los jedi usan supervelocidad para escapar de unos nuevos robots to tochos que han aparecido, una habilidad que después desaparece del universo Star Wars. ¿Por qué nunca más un jedi vuelve a usar la supervelocidad si es tan útil? Es un misterio muy misterioso. Además, que se supone que Obi-Wan fue entrenado por el mismísimo Yoda, pero aquí es el padawan de Qui-Gon.
Madre mía, acabamos de empezar y ya me va a explotar la cabeza con tanta cosa rara.

Naboo: un planeta protegido con un escudo de optimismo y un ejército de buenas intenciones
La invasión de Naboo también tiene tela. Los droides ocupan el planeta entero sin que se les oponga ninguna resistencia. Normal, es que, ¿a quién se le ocurre poner de reina a una niña de 14 años? Porque si, la monarquía en Naboo es electiva, entonces ¿en serio no había mejor opción? Que vale que la chavala sea lista, pero joder, no tiene experiencia ninguna, si aún no ha terminado ni la ESO. Así que la tía se opone a luchar porque no quiere que su pueblo sufra y confía ciegamente en que el Senado va a salvarles el culo. Vas lista.
Los jedi se separan, y cada uno se cuela en una nave distinta para llegar a Naboo y, aunque las naves están aterrizando a lo largo y ancho del planeta, los dos terminan casualmente en el mismo lugar. Mientras huyen de los enemigos, aparece Jar Jar Binks, posiblemente el personaje más querido de toda la saga, al que Qui-Gon salva de morir, y como “deuda de honor” decide acompañarlos. Jar Jar los lleva entonces a la ciudad submarina de los gungan, su pueblo, para que puedan contactar con Amidala, y allí descubren que Jar Jar está desterrado por ser increíblemente torpe. Esta ciudad submarina consiste en unas esferas llenas de aire donde viven estos seres, pero, si son capaces de respirar bajo el agua… ¿por qué viven en burbujas gigantes llenas de aire? Y si en realidad prefieren este estilo de vida… entonces ¿por qué demonios viven debajo del océano y no en la superficie, donde se ahorrarían esas estructuras tan complejas? Que no creo que sea por un tema de seguridad, porque están rodeados de criaturas acuáticas super chungas. Los jedi piden ayuda a los gungan para avisar a la superficie, pero como ambos pueblos se llevan mal, el rey le dice que no, y entonces Qui-Gon utiliza el control mental jedi para convencerlo de prestarles un vehículo. ¿Por qué no mejor usar el control para que avise a la reina Amidala de la invasión?
El caso es que les explican que deben cruzar el núcleo del planeta para llegar a la corte, lo cual es raro de cojones, pero vale, y el jedi pide que le entreguen a Jar Jar como guía. En mitad del trayecto los ataca un pez gigante. Ese pez es devorado por otro pez aún más gigante. Y luego aparece otro pez todavía más ultra gigante. Y así están un buen rato. Y además el coche se les estropea. Vamos que es un puto milagro que consigan llegar a donde está Amidala. Mientras tanto, el ejército droide ha tomado la capital sin mucho problema. Ya sé que la reina es pacifista, pero mujer, aunque seas amante de la diplomacia quizá estaría bien hacer algo. Pero lo mejor es el plan de la Federación de Comercio: quieren obligar a la reina a firmar un documento para legalizar la invasión. ¿De verdad una invasión galáctica se vuelve legal simplemente porque la reina firme un papel? ¿No podrían falsificar la firma y ya está? ¿En serio creen que el Senado se va a tragar esta mierda sin sospechar que ha habido coacción o chantaje?
Los jedi llegan entonces a la ciudad y rescatan a la reina, que casualmente estaba en la calle de al lado con una vigilancia bastante regulera para ser la persona más importante del planeta. Deciden coger una nave y escapar hacia Coruscant y consiguen atravesar el bloqueo enemigo gracias a que un robot mecánico, que resulta ser R2-D2, arregla el escudo de la nave. Y aquí surgen más dudas desconcertantes: si escapar era tan sencillo … ¿nadie más en Naboo había intentado huir? ¿No hay más naves con escudo en el planeta? Y es que, el tema del escudo tiene tela, porque si el escudo estaba funcionando… ¿cómo consiguen destruir el generador del escudo? ¿No se suponía precisamente que el escudo servía para evitar que destruyeran cosas importantes de la nave, como el generador del escudo? ¿O es que el generador del escudo estaba fuera del escudo? Me estoy mareando.

Un jedi decide arriesgar la vida de un niño para sacarse unos dineros
Como la nave esta averiada, deciden hacer una parada técnica en un planeta cercano, Tatooine, aprovechando que la Federación no los persigue, lo cual no se entiende, ya que lo tienen a huevo. Y lo de intentar contactar con la capital, ahora que han huido de Naboo y las comunicaciones ya no están bloqueadas tampoco se contempla.
El caso es que Qui-Gon va con Jar Jar y Padmé, una sirvienta de la reina, a la ciudad de Mos Espa, a comprar recambios. Entran en una tienda donde conocen a Anakin Skywalker, un niño esclavo que trabaja para el chatarrero Watto. Y el chaval que no da puntada sin hilo, enseguida empieza a tirarle ficha a Padmé, la cual no es otra que la reina, que ha veces se viste de plebeya para darse un garbeo por ahí sin ser reconocida. Como Watto no acepta los créditos de la Républica como pago, y el control mental no funciona con él, porque patatas, el grupo decide ir a casa de Anakin para buscar otra estrategia. ¿Pero en serio en un planeta lleno de traficantes, esclavistas y mercenarios no se acepta la moneda oficial de casi toda la galaxia? En la casa del chaval, conocen a la madre, que les cuenta que el crio no tiene padre y que nació por generación espontánea. Por allí también anda C-3PO, un droide que está construyendo Anakin desde cero, pero es que al principio de la peli ya vimos a uno igual en la nave de la Federación. Se supone que estos droides de protocolo se construyen en masa, entonces, ¿cómo es posible que el chaval haya fabricado el mismo modelo de la nada? ¿Y por qué construir un droide de protocolo? Si el chaval es tan pro, ¿por qué no construye un droide asesino para que ahostie a Watto y así puedan escapar?
Qui-Gon se entera que Anakin participa en las carreras de vainas, una competición ultrapeligrosa muy popular en el planeta, así que decide apostar por el chaval para conseguir las piezas de la nave. Muy ético todo. Y ojo: Anakin jamás ha ganado una carrera. Nunca. Es que ni siquiera ha sido capaz de terminar una. Pero el jedi decide confiar ciegamente en él porque la fuerza es muy poderosa en el chaval. ¿Pero cómo sabe el jedi que el crio es especial, si no ha hecho nada que lo demuestre? Y la madre que al principio se negaba en redondo a que su hijo participara, cambia de repente de opinión y le anima a que se juegue la vida por unos tipos a los que acaban de conocer. A la única que le parece mal es a Padmé, pero en vez de revelar que es la reina y obligar a Qui-Gon a que busque otra solución, como encontrar otro chatarrero que acepte su dinero, o intercambiar su nave por una más pequeña, frunce el ceño y poco más.
Aparece Darth Maul, pero no mucho
Qui-Gon se apuesta entonces la libertad de Anakin con Watto. Si el chaval gana la carrera será libre… y a su madre que le den. Porque lo más increíble de todo es que el puto jedi ni siquiera se plantea la posibilidad de rescatarla también. Hermano, métele un espadazo al Watto de los cojones y llévatelos a los dos, que es un puto esclavista. En vez de eso decide arriesgar la vida del niño en una carrera peligrosisima en la que suelen morir casi todos los participantes.
El caso es que Sebulba, el mejor corredor de todos, sabotea la vaina del chaval antes de empezar, pero, ¿por qué precisamente la de Anakin? Se supone que el crio es un manta, seguro que hay rivales más fuertes a los que putear. Pero Anakin, a pesar de salir media hora tarde, consigue remontar a todos los corredores, mientras conduce con una mano y con la otra va reparando el vehículo. Y todo esto mientras esquiva los disparos de francotiradores, embestidas de sus contrincantes y explosiones de vainas descontroladas. Claro que sí guapi.

El caso es que la pandilla regresa a la nave, con Anakin, que se va a ir de aventuras espaciales con ellos, y con las piezas de la nave. Pero en mitad del camino aparece el sith Darth Maul, el aprendiz de Palpatine, y empieza una lucha épica a muerte con sables laser con Qui-Gon que dura casi cinco segundazos. Pero ¿cómo diablos los ha encontrado si nadie sabía que se habían detenido en Tatooine? Supongo que gracias a la fuerza.
Entonces el jedi pega un triple salto mortal y se sube a la nave, dejando tirado al sith. Y la nave despega rumbo a Coruscant.
Otro plan absurdo que milagrosamente sale bien
Después el grupo a la capital, donde son recibidos por Palpatine, el cual también es de Naboo y convence a Amidala de que el Canciller Supremo Valorum es un inútil y no va a ayudarles. Y es que el Senado dice que no hay pruebas de que el planeta esté siendo invadido… vamos no me jodas. Hay un bloqueo comercial gigantesco visible desde el espacio y mogollón de testigos que lo han visto todo, entre ellos la reina de Naboo y dos jedi. ¿Qué más pruebas necesitan? La única solución es que la reina presente una moción de censura para echar al Canciller Supremo del cargo. ¿Y ya está? ¿Con una simple moción el otro debe dimitir por cojones? ¿Y no debería ser un senador quien planteara la moción en vez de Amidala, que allí ni pincha ni corta? El caso es que Palpatine resulta elegido para el cargo, ya que los demás senadores sienten simpatía por la situación de su planeta. Y es que este era el plan del villano desde el principio, instigar una invasión a su planeta para poder echar a Valorum, que ya ves que culpa tendría el pobre hombre, y poder ocupar él el cargo. Pero es que había mogollón de variables que no podía controlar, como que Qui-Gon se encontrara con Jar Jar, que los gungan ayudaran a los jedi, que estos lograran rescatar a Amidala y que ninguno muriera en el bloqueo. Y si el Senado no cree el tema de la invasión, ¿por qué piensan que Valorum es un incompetente y deciden echarlo?
Mientras tanto, Qui-Gon va ante el Consejo Jedi y les cuenta que ha encontrado a un niño con niveles altísimos de midiclorianos, que son unos bichitos encargados de otorgar la fuerza. Y es que aquí George Lucas decidió que la Fuerza ya no era una energía espiritual mística… sino unos microbios con esteroides. El Consejo reconoce que Anakin podría ser el Elegido destinado a traer equilibrio a la Fuerza, pero Yoda dice que el niño puede ser peligroso porque siente miedo y echa de menos a su madre. Vamos a ver, Yoda. Tiene nueve años. Lo habéis arrancado de su planeta natal después de toda una vida de esclavo, separado de su madre, el único familiar que tiene y llevado a un lugar donde no conoce a nadie. ¿Qué cojones esperabas, que se pusiera a tocar las palmas?
Pero lo mejor viene después. El Consejo Jedi sospecha que Darth Maul podría ser un sith, los cuales se creían extintos desde hacía mucho tiempo, y decide mandar a Qui-Gon y Obi-Wan de vuelta con Amidala a Naboo para identificarlo. Pero vamos a ver, si creéis que ha reaparecido un sith por primera vez en siglos… ¿POR QUÉ SOLO MANDÁIS A DOS JEDIS? ¿Dónde está el resto? ¿Estaban ocupados echando la quiniela? ¿Había torneo de pádel en el Templo Jedi?
Y ojo, que las ordenes del Consejo son sólo identificar al sith, no ayudar a Amidala en la lucha. ¿Y cual es el plan de la tía esta? Si al principio dejó que le conquistaran el planeta entero por negarse a luchar… ¿ahora ha cambiado de opinión y va a oponer resistencia? Y por supuesto se llevan también a Anakin a una zona de guerra llena de destructores espaciales, androides asesinos y sith psicópatas. Parece que Qui-Gon no le tiene mucho aprecio al chaval.
Un crio se carga toda la flota de la Federación
Cuando regresan a Naboo ocurre otra cosa extrañísima: el bloqueo espacial ha desaparecido por la cara, y el grupo llega sin problemas a donde los gungan. Estos se han refugiado en un bosque sagrado en la superficie para estar más seguros que en su ciudad super secreta en el fondo del océano… muy lógico. ¿Y cómo los han encontrado si se suponen que se estaban escondiendo? Y entonces Padmé revela que en realidad ella es la auténtica reina Amidala y no la sirvienta y le pide a los gungan que se jueguen la vida en una batalla terrestre contra los androides mientras ellos se cuelan en palacio para detener al virrey de la Federación. ¿Por qué los gungan aceptan ir a morir tan alegremente por una gente a la que hasta hace dos días odiaban? ¡Porque sí joder! Y es que además, el plan de infiltración en palacio consiste simplemente en entrar por un túnel secreto y luego ya una vez dentro ya si eso que el jefe de seguridad se invente algo para infiltrarse. Unos genios de la estrategia.
Mientras los gungan luchan en tierra, en el espacio los pilotos de Naboo atacan la flota enemiga, acompañados de Anakin, que se había escondido en uno de los cazas que tenía puesto el piloto automático. Y el chaval consigue aprender a manejar la nave en cuestión de segundos y empieza a reventar naves enemigas con ensañamiento y alebosía. El puto crio resulta ser el mejor piloto de toda la galaxia, además de conducir vainas como un pro y tener un master en robótica. Y por si fuera poco también es un maestro de la seducción, porque cada vez que tiene a la Padmé a huevo le tira la caña.
Y luego está Jar Jar, que no deja de hacer el imbécil durante toda la batalla. Tropieza, grita, se cae y accidentalmente destruye más droides que medio ejército gungan junto. En un momento dado, se le engancha medio droide en el pie y empieza a pegar saltos mientras el robot dispara aleatoriamente a todos los enemigos de alrededor. Una fumada total.
Y por último, en el palacio, mientras la reina busca a los líderes de la Federación, los dos jedi se encuentran con Darth Maul y se lían a espadazos con él. Pero en cuestión de minutos todo empieza a salir mal: los gungan pierden la batalla y se tienen que rendir, Padmé es capturada durante su incursión en palacio, la nave de Anakin se estropea y Maul asesina a Qui-Gon, aprovechando que Obi-Wan se había quedado rezagado por unos campos de energía. ¿Por qué no usó su super velocidad para llegar a tiempo de salvar a su maestro? Se le habrá olvidado. El caso es que el sith también lo derrota y lo deja colgando del borde de un pozo, y mientras, el jedi está mirando descaradamente el sable de luz de su maestro que está por ahí tirado. Y aprovechando que el villano ha sufrido una extraña parálisis, Obi-Wan decide pegar un salto mortal, convocar el arma de Qui-Gon con el poder de la fuerza y partir al otro por la mitad. No me jodas Darth Maul, ¡reacciona!

Finalmente, la nave de Anakin “casualmente” vuelve a funcionar, entra “casualmente” en la nave principal enemiga y destruye “casualmente” el núcleo central. Y claro, allí estaba el router y como todos los droides del ejército funcionan con wifi, se apagan automáticamente, dándoles a los gungan la victoria. Y mientras la reina aprovechando una argucia, logra capturar al virrey y sus acólitos. Al final todo ha salido bien.
Y tras el funeral de Qui-Gon, ascienden a Obi-Wan y le permiten entrenar a Anakin en los caminos de la fuerza, y todos celebran la victoria, incluidos los jedi del templo, a pesar de que ellos no han hecho una mierda. Y Yoda confirma que Maul era un sith, y que siempre hay dos, el maestro y el aprendiz… pero, ¿cómo sabe esto Yoda, y por qué sólo dos? Joder que si estos quieren conquistar la galaxia y derrotar a los jedi que son legión, van a necesitar algo más de ayuda. Fin
CGI regulero, comercio intergaláctico y un villano épico
Y aquí viene lo mejor de todo: pese a sus agujeros de guion, sus diálogos simplones, las conveniencias absurdas y algunas decisiones completamente cuestionables, Star Wars: Episodio I. La Amenaza Fantasma, tiene algo que muchas películas modernas no consiguen: personalidad.
Los planetas, las naves y las razas alienígenas son memorables, la música de John Williams es espectacular y toda la película desprende una sensación de aventura espacial gigantesca. Coruscant, Naboo o Tatooine tienen muchísimo encanto visual y las escenas de acción funcionan de maravilla. Las carreras de vainas siguen siendo divertidísimas y Darth Maul tiene más carisma sin abrir la boca que todos los demás villanos de la saga juntos. A excepción de Darth puto amo Vader.
Sí, el CGI canta a veces, Jar Jar puede resultar insufrible y toda la parte política puede hacerse bastante pesada. Mucha gente cuestionó la necesidad de resucitar una saga cuya trilogía original ya había quedado perfectamente cerrada. Pero claro, entre dejar descansar a la gallina de los huevos de oro para siempre o comprarse un chalet gigantesco con piscina climatizada y una estatua de Yoda en la entrada, George Lucas lo tuvo claro. Pero también se agradece que el director intentara hacer algo distinto y ampliara el universo en lugar de limitarse a copiar las películas originales.
Porque La Amenaza Fantasma podrá ser rara, caótica y absurda a ratos… pero lo que no es ni de coña, es un musical.