⚠️ Alerta de spoiler: este artículo destripa prácticamente toda la película. Si todavía no la has visto y quieres descubrir por ti mismo cómo Superman pasa dos horas siendo humillado por el resto del reparto, vuelve más tarde.
Durante más de una década Warner Bros. intentó construir un universo cinematográfico de DC a base de reinicios, películas inconexas y decisiones empresariales dignas de un comité de chimpances. Tras el fracaso del universo iniciado por el Superman de Henry Cavill y el caos general del llamado DCEU, el estudio decidió empezar otra vez desde cero poniendo a James Gunn al mando del nuevo universo DC.
Y esta nueva película de Superman se convierte así en la piedra angular de todo el invento: un reinicio completo del personaje que intenta recuperar el tono más clásico, colorido y optimista del héroe… aunque por el camino también lo convierta en el saco de boxeo oficial del universo DC.
Un Superman más blando que la mierda de pavo
La película arranca fuerte: Superman cae hecho mierda en el Ártico después de que el Martillo de Boravia, un supervillano con armadura, le haya dado una paliza histórica. Se supone que este villano se está vengando porque el superhéroe detuvo la invasión de Borabia a Jarhanpur hace unas semanas. Superman no puede moverse, así que llama a Krypto, un perro con capa y superpoderes, WTF?? Este lo arrastra hasta la Fortaleza de la Soledad, donde unos robots médicos intentan recomponerlo mientras le ponen el famoso mensaje de sus padres kryptonianos… que necesitan traducirle. Vamos a ver, colega: ¿llevas treinta años escuchándolo y todavía no te has aprendido lo qué dice el mensaje de los huevos? ¿Y en serio tienen que volver a recordarte que el mensaje se estropeó durante el viaje? Es raro de cojones que durante un vuelo intergaláctico el hardware haya quedado intacto pero el software no… es como si se me cae el móvil al suelo y se rompen las canciones que llevo dentro. Mientras tanto, la Ingeniera, una esbirra de Lex Luthor, consigue seguir a Superman hasta la fortaleza.

Tras curarse, Superman decide volver a la pelea, a pesar de que no está a tope de power, y la primera vez le dieron palos hasta debajo de los sobacos. Y claro pasa lo que pasa, que le vuelven a machacar, gracias a que Luthor, le está dando instrucciones al Martillo de Boravia, quien en realidad es Ultraman, otro de sus matones, usando unos drones con cámaras cantosísimos que están revoloteando por la zona. ¿Y Superman no se cosca de esto? Además, el calvo malvado usa reconocimiento facial para identificar instantáneamente a Malik, un random que intenta ayudar a Superman. Pero curiosamente jamás se le ocurre usar exactamente la misma tecnología con Superman, para intentar dar con su alter ego Clark Kent, que digo yo que alguna foto antigua habrá rulando por internet de este sin gafas. Ya que se supone que cuando va de civil, usa unas hipnogafas, que alteran la percepción de la gente. Vale. ¿Y los vídeos y fotos que le hacen también tienen el poder de alterar la percepción? Joder que artilugio más potente.
Lex Luthor quiere matar a Superman, o puede que no
A pesar de que Superman está hecho mierda en el suelo, en vez de rematarlo, Luthor retira a Ultraman y decide convencer al gobierno de que el superhéroe es un peligro público y debe ser detenido. Pero cómo no tiene pruebas, Luthor decide ir a la Fortaleza de la Soledad para buscar algo que lo incrimine y así poner a la gente en su contra.
Mientras, Superman, decide darle una entrevista a su novia, Lois Lane, ya que esta le dice que es muy sospechoso que sólo le conceda entrevistas a su alter ego Clark Kent, y es cierto, ¿nadie se ha percatado que estos dos se parecen bastante y tienen la misma altura y complexión? ¿Por qué Luthor nunca ha ido a por Clark? El caso es que como el tío tiene la inteligencia emocional de un crío, se cabrea mogollón cuando Lois le dice que tal vez no debería haberse involucrado en un conflicto externo. Y es que el tío secuestró al presidente de Boravia, lo llevó al desierto y lo aplastó contra un cactus, diciéndole que se dejara de invasiones o se iba a enterar de lo que vale un peine. Muy diplomático el tipo.
Luthor consigue entrar en la fortaleza, y para asegurarse de que el kriptoniano no le molesta durante su incursión, suelta a un kaiju gigante en mitad de Metrópolis. Y mientras este lucha contra el monstruo, los ciudadanos se quedan mirando y haciéndole fotos en vez de huir del peligro. Que vale que están acostumbrados a esta clase de mierdas raras, pero joder, que estar tan cerca de un bicho descontrolado de treinta metros de alto es muy peligroso. Superman tiene que estar salvando a la gente en vez de enfrentarse contra el kaiju. Menos mal que hace su aparición la Banda de a Justicia y se cargan al bicho.
Y lo peor de todo es que la Ingeniera encuentra y restaura el mensaje completo de los padres de Clark, a pesar de que los robots mayordomos ultrafuturistas procedentes de un planeta más avanzado que el nuestro no fueron capaces de hacerlo. En el mensaje, que Luthor hace público, básicamente le dicen a Superman que conquiste la Tierra y se harte de follar para repoblarla con hijos supercachas. La humanidad pasa de amarlo a odiarlo en treinta segundos exactos, a pesar de que era un héroe muy querido que ha salvado la tierra mogollón de veces.

Un universo de bolsillo, un plan malvado y una investigación absurda de cojones
Como el villano también a secuestrado a su perro, Superman decide entregarse para ver si lo encierran en el mismo sitio que al chucho y así salvarlo. Lex lleva a Superman através de un portal, a un universo de bolsillo lleno de celdas con sus opositores. Mete al héroe en una de estas, junto con el Hombre Elemento, quién es capaz de transformarse en cualquier material, incluida la kryptonita, y gracias a esto, consiguen debilitar a Superman. Y el villano en vez de matarle, que lo tiene a huevo decide dejarlo allí para interrogarle, mientras inunda las redes sociales de mensajes en su contra, usando monos enfarlopados. ¿No era mejor usar bots o alguna inteligencia artificial, que no necesitan comer ni cagar? Además, ejecuta a Malik, el tipo que lo ayudó y al que tenía identificado con sus cámaras de reconocimiento.
El Hombre Garabato decide entonces ayudarlo, ya que le da muchisima pena la muerte de ese desconocido, así que crea un sol en miniatura para darle fuerzas. Y mientras tanto, en la celda de enfrente, uno de los guardias, que tenía secuestrado al hijo del metamorfo, se queda empanado sin hacer nada. Joder, un poco de sangre en las venas, que el superhéroe tarda un rato en recuperarse, y el sol ese de luz cegadora es un poquito llamativo. El caso es que consiguen escapar y rescatan al bebe y a Krypto.

Entretanto Lois va a pedir ayuda a la Banda de la Justicia, pero sólo acepta acompañarla Mister Terrific. Como este le ha puesto un localizador a Superman en el culo, logran llegar hasta el portal, y les ayudan a salir del universo de bolsillo. Después de llevar a Superman a casa de sus padre, Lois se pone a investigar junto con su compañero de curro, Jimmy Olsen. Y es que resulta que este salía casualmente con la actual novia de Luthor, y la tipa le ha mandado mogollón de fotos con información de los planes del malo. Pero, ¿por qué Luthor permitía que su novia le acompañara en todas sus fechorías y se las pasara haciéndose selfies? Vale que se supone que la tía es más tonta que un zapato, pero un poquito de discreción joder.
Los reporteros más dicharacheros de Metrópolis, descubren entonces que Luthor quiere apoyar la invasión de Borabia a Jarhanpur, para así agenciarse tierras en la zona. Pero es que este tipo ya es ultrarico y tiene tecnología del futuro. ¿No tiene suficiente espacio en su universo de bolsillo para edificar chalets? ¿De verdad necesita más terrenos y propiedades? Pero el agujero de guion más grande es que Jimmy Olsen, un tío que parece tener entre 12 y 58 años, y con una cara de pedófilo que no puede con ella, sea un ligón que tiene a todas las tías del Daily Planet enchochadas.
Superman es un secundario en su propia película
El caso es que el portal colapsa y el universo de bolsillo empieza a desparramarse por Metrópolis, creando una grieta espacio temporal gigantesca. Lo típico. Además, Boravia invade Yahampur con tanques y un ejército armado hasta los dientes, mientras sus vecinos se defienden con palos y piedras. Muy lógico todo.
Superman acude en ayuda de Mister Terrific, que no es capaz de detener la grieta interdimensional. ¿Has probado a destruir el portal? ¿O a desenchufarlo? ¿Encenderlo y apagarlo? A mí me funciona cuando se me queda pillado el ordenador en X Videos. Pero entonces llegan la Ingeniera y Ultraman y vuelven a calentarle el lomo a nuestro querido superhéroe. Vamos que si no llega a ser por el chucho que andaba por allí y le salva el culo, no lo cuenta. Resulta que Ultraman era en realidad un clon de Clark Kent, creado por Luthor tras encontrar un pelo de Superman. ¿Y con toda su tecnología no fue capaz de adivinar la identidad secreta del héroe? ¿No podía haber cotejado sus huellas dactilares o sus fotos con bases de datos a ver si había suerte? Entonces Superman va a las oficinas de Luthor, y tras dejar que Kripto le reviente, pide a Mister Terrific que cierre el portal, y este lo logra facilmente. Y mientras tanto, los otros miembros de la Banda de la Justicia se encargan de detener la invasión de una forma bastante bestia. Y es que Linterna Verde se carga a mogollón de soldados usando sus poderes, que muchos serían simples mandados sin culpa ninguna joder. Y la psicópata de la Chica Halcón, entra a saco en el palacio presidencial masacrando a todo quisqui incluido el presidente de Boravia. Y Luthor termina finalmente arrestado.

Resumiendo: Mr. Terrific arregla el portal, la Chica Halcón elimina al presidente enemigo, Linterna Verde y Metamorfo detienen la invasión de Boravia, Lois y Jimmy desenmascaran a Lex Luthor, Krypto derrota a Ultraman, y Superman… bueno, salva a una ardilla.
Y es que ni la escena post créditos tiene sentido. Superman y Krypto observan la Tierra sentados tranquilamente en la Luna. Lo cual queda muy bonito visualmente hasta que recuerdas que: no hay oxígeno, y se supone que Superman sólo puede aguantar una hora sin respirar. Es que ni de coña le ha dado tiempo a llegar a la luna tan rápido.
Un reinicio raro… pero muy entretenido
Una de las cosas negativas de la película es que este Superman no parece en absoluto el ser más poderoso de la tierra. Y es que el tío pierde absolutamente todas las peleas en las que se mete. Pero todas. El Martillo de Boravia le da una tunda. La Ingeniera casi se lo carga con sus nanobots. Ultraman le patea los huevos. Krypto lo arrastra por el suelo como si fuera un trapo. La Banda de la Justicia no se lo toma en serio. Hasta su propia prima lo vacila sin piedad. Es que es una humillación constante. Además, que tiene unos arranques de ira y una inteligencia emocional más propias de un adolescente que de un adulto hecho y derecho. El problema no es que intenten hacerlo más humano y vulnerable. El problema es que parece un becario más que un superhéroe curtido que lleva ya tres años ejerciendo.
Pero la cinta también tiene algo que muchas películas modernas de superhéroes han perdido: personalidad. Todo es colorido, exagerado, caótico y bastante divertido. Se nota muchísimo la mano de James Gunn intentando construir un universo más loco y desenfadado.
Además, visualmente tiene momentos muy potentes y consigue recuperar esa sensación de cómic clásico desmadrado que DC llevaba años evitando al priorizar el tono oscuro de Nolan y Snyder. Aquí hay robots absurdos, perros con capa, monstruos gigantes, ciencia ficción imposible y personajes actuando como si realmente vivieran en un universo superheroico delirante. Y aunque el guion tenga agujeros del tamaño de una catedral, al menos transmite la sensación de que alguien detrás de la cámara tenía ganas de hacer algo diferente y no simplemente otro blockbuster gris fabricado con plantilla. Y es que James Gunn, tendrá sus cosillas, pero es un director muy competente. Y con pelazo.
