El Libro del Sol Nuevo: resumen completo de la saga de Gene Wolfe (Parte 5: La Urth del sol nuevo)

Después de cuatro novelas repletas de símbolos, misterios y preguntas aparentemente imposibles de responder, cualquiera podría pensar que La ciudadela del Autarca cerraba definitivamente la historia de Severian. Pero Gene Wolfe todavía tenía guardado un último as bajo la manga. Urth del Sol Nuevo no es una simple continuación ni un epílogo al uso. Es la pieza que termina de completar el inmenso rompecabezas de El Libro del Sol Nuevo. Aquí Severian abandona definitivamente Urth para enfrentarse al juicio que decidirá el destino de toda la humanidad, viaja por el espacio y el tiempo, conoce a los enigmáticos Hierodulos y descubre la verdadera naturaleza del Sol Nuevo, en una novela que lleva la historia desde la fantasía oscura hasta la ciencia ficción más cósmica y filosófica.

Si las novelas anteriores ya exigían atención, esta eleva la apuesta todavía más. Wolfe juega con paradojas temporales, civilizaciones futuras, universos superpuestos y conceptos que obligan al lector a replantearse todo lo que creía haber entendido. Y, como suele ocurrir con él, muchas de las respuestas generan todavía más preguntas.

Vamos a repasar cronológicamente todo lo que ocurre en Urth del Sol Nuevo, la novela que pone el broche definitivo al viaje que comenzó con La sombra del torturador y a una de las sagas más fascinantes jamás escritas.

La Urth del Sol Nuevo

La historia comienza con Severian retomando el relato de sus memorias después de haber abandonado Urth. Ahora viaja a bordo de la inmensa nave de Tzadkiel, una colosal embarcación capaz de navegar entre las estrellas y atravesar el propio tiempo. Antes de continuar escribiendo, arroja el manuscrito original a los mares del tiempo y comienza a recorrer la nave, descubriendo una construcción gigantesca formada por innumerables cubiertas, bodegas y pasillos. Durante su exploración conoce a varios miembros de la tripulación, entre ellos Gunnie, Purn, Idas y el enigmático Sidero, mientras observa que la nave transporta extrañas criaturas capturadas durante sus viajes entre distintos mundos. Poco a poco comprende que aquel lugar es mucho más que un barco espacial: es un punto de encuentro entre civilizaciones, especies y épocas completamente diferentes.

Mientras intenta adaptarse a su nueva situación, Severian recibe la visita de Ossipago, Barbatus y Famulimus, los seres de otros mundos que conoció al final del tercer libro. Los hieródulos le revelan que Tzadkiel será el juez encargado de decidir si la humanidad merece recibir el Sol Nuevo, sin embargo, estos seres no experimentan el tiempo de forma lineal como los humanos: viajan en sentido contrario a través de él. Por eso, aunque Severian ya los conocía de sus aventuras anteriores, para ellos aquel era su primer encuentro con el antiguo torturador.

La conversación se ve interrumpida cuando un camarero aparece asesinado y alguien intenta acabar también con la vida de Severian. Tras varios ataques y una investigación por el interior de la nave, descubre que la responsable es Idas, una joven enviada por Abaia para impedir que complete su misión. La joven le confiesa que además de asesinar al camarero también destruyó la carta de Severian destinada a Tzadkiel. Tambiénn revela la existencia de la Otra Gente, los sirvientes de los Grandes Señores que viven bajo los mares de Urth y desean impedir la llegada del Sol Nuevo. Antes de que pueda obtener más información, la muchacha se suicida con veneno, dejando claro que los enemigos del Sol Nuevo han logrado infiltrarse incluso en la nave de Tzadkiel y que el juicio ha comenzado mucho antes de presentarse ante su verdadero juez.

En medio del caos, Severian descubre que Sidero no es un hombre, sino un sofisticado autómata creado por una antigua civilización. Tras ayudarlo a reparar los daños sufridos durante un motín de los llamados guiñadores, ambos son atacados por una gigantesca criatura alada que hiere gravemente al antiguo torturador. Cuando despierta, Gunnie le explica que la nave atraviesa continuamente distintas corrientes temporales, provocando que algunos tripulantes envejezcan, rejuvenezcan o incluso desaparezcan durante años antes de reaparecer. También le revela quiénes son los guiñadores, marineros y pasajeros que viven al margen de la disciplina de la nave tras haber quedado atrapados en esos extraños desplazamientos temporales. Con los conspiradores desenmascarados y la nave acercándose cada vez más a su destino, Severian comprende que el verdadero juicio sobre el futuro de Urth está a punto de comenzar.

Poco después estalla un violento enfrentamiento entre la tripulación y los guiñadores, y durante la guerra por el control de la nave, Severian vuelve a reunirse con Sidero y combate junto a los marineros contra los amotinados. La lucha alcanza incluso los mástiles exteriores de la nave, abiertos al vacío del espacio. Mientras combate entre las velas, Severian queda flotando en la inmensidad y presencia una visión sobrecogedora: contempla el final del universo, el nacimiento de uno nuevo y la inmensa estructura del cosmos antes de conseguir regresar a la nave. Poco después esta llega finalmente a Yesod, el mundo de los hierogramatos, los señores de los demás mundos.

Nada más llegar, Severian comprende que él, será el defensor de la causa por un sol nuevo, él es el verdadero Epítome de Urth. Tras llegar al Palacio de Justicia, donde contempla escenas de su propio pasado y vuelve a ver a numerosos personajes de su vida, ocupa finalmente el Sillón de Justicia y reclama su condición de legítimo Autarca de Urth. Antes de la audiencia definitiva, Severian conoce a Apheta, una de las habitantes de Yesod, quien le muestra la verdadera naturaleza de su pueblo y le explica que los hierogramatos y los hieródulos forman parte de un plan que abarca innumerables mundos y universos. Durante su conversación comprende mejor el funcionamiento de las Corrientes del Tiempo, descubre que el poder de la Garra procede en parte del futuro Sol Nuevo y recupera plenamente su capacidad. Apheta le advierte de que traer el Sol Nuevo salvará a Urth del futuro helado, pero también supondrá la destrucción del viejo mundo para dar paso a uno nuevo. Con esa revelación, ambos se dirigen hacia la Sala de Justicia, donde está a punto de comenzar el juicio que decidirá el destino de toda la humanidad.

La esperada audiencia ante Tzadkiel revela por fin el destino de Severian y de toda la humanidad. El juez le explica que la prueba ya ha concluido y que ha sido elegido para convertirse en el portador del Sol Nuevo. Regresará a Urth acompañado por la Fuente Blanca para devolver la vida al mundo, aunque ese renacimiento provocará una inmensa catástrofe que hundirá continentes y acabará con gran parte de la humanidad. Tras marcharse Tzadkiel, los marineros que representaban a los condenados de Urth intentan asesinar a Severian, pero son detenidos por una multitud formada por personajes de su propio pasado, entre los que están Dorcas, Thecla, Calveros, el doctor Talos y Agia. Después, Apheta le revela que aquellas figuras fueron creadas a partir de los recuerdos de Severian para garantizar un juicio justo y confirma que ha superado la prueba, salvando no solo el futuro de Urth, sino también el de la raza de los hierogramatos.

De regreso a la nave, Severian mantiene una última conversación con Tzadkiel, que también es el capitán de la embarcación, y comprende mejor la naturaleza de aquellos seres capaces de recorrer el tiempo. Más tarde vuelve a encontrarse con Gunnie, aunque también conoce a Burgundofara, una versión más joven de la misma mujer, ya que ambas existen simultáneamente debido a los viajes temporales de la nave. Durante esa conversación resuelve uno de los mayores misterios de la saga: Apu-Punchau, el legendario personaje al que vio resucitar años atrás, era en realidad él mismo viajando hacia el pasado. Finalmente se despide de Gunnie, que decide permanecer en la nave, mientras él y Burgundofara emprenden juntos el regreso a Urth.

Una vez de vuelta en su mundo, Severian contempla la Fuente Blanca acompañando al viejo Sol y comienza el camino hacia Nessus. Atraviesa varias aldeas castigadas por el frío y las malas cosechas, donde utiliza el poder recibido en Yesod para curar enfermos y sanar el brazo de una joven llamada Herena. También explica a los aldeanos que el deterioro de Urth es consecuencia de los antiguos crímenes cometidos por la humanidad y que el Sol Nuevo representa una oportunidad para comenzar de nuevo. El viaje continúa hasta la localidad de Os, donde conoce al misterioso Ceryx, un supuesto mago que lo desafía públicamente a demostrar sus poderes. Severian rechaza el reto, pero esa misma noche un cadáver irrumpe violentamente en su habitación, y tras derrotarlo, utiliza el poder del Sol Nuevo para devolverle la vida. El joven resucitado resulta ser Zama, un muchacho que había muerto ahogado tiempo atrás. Sin embargo, el misterioso Ceryx reaparece y, tras un extraño enfrentamiento, Zama acaba muriendo de nuevo a manos de una multitud aterrorizada.

Poco después Severian embarca en el Alcyone, y continua su viaje hacia Nessus y descubre que sus nuevos poderes han aumentado hasta el punto de calmar una violenta tormenta que amenaza con hundir el barco. Al llegar a Saltus, Severian es reconocido como el nuevo Conciliador y detenido por las autoridades. Tras un duro enfrentamiento es conducido nuevamente a la Ciudadela de Nessus, donde numerosos visitantes acuden a verlo como si ya fuera una figura legendaria. Mientras permanece encarcelado, explica el significado del Sol Nuevo y empieza a comprender que él mismo está disperso a través del tiempo. Finalmente es trasladado hasta una gigantesca excavación, donde se encuentra cara a cara con Tifón, el antiguo tirano al que derrotó en La Garra del Conciliador, aunque muchos siglos antes del primer encuentro, por lo que Severian descubre que ha viajado al pasado.

Tras escapar de Tifón y ayudar a varios soldados a huir, Severian llega a un misterioso arroyo situado entre Briah y Yesod, donde vuelve a encontrarse con una diminuta manifestación de Tzadkiel. El hierogramata le confirma que no puede morir hasta cumplir su misión y le explica que el Sol Nuevo nacerá cuando la Fuente Blanca entre en el viejo Sol. Siguiendo sus indicaciones, Severian atraviesa aquel extraño lugar hasta comprender que está a punto de regresar a otra época de la historia de Urth.

Tras atravesar los Corredores del Tiempo, Severian aparece en la Casa Absoluta y descubre un inquietante monumento dedicado a Severian el Grande, prueba de que en esa época todos lo creen muerto. Mientras recorre los pasadizos secretos del palacio presencia cómo varios cadáveres vuelven a la vida gracias al poder del Sol Nuevo y acaba irrumpiendo en el Hipogeo Amarantino, donde su esposa Valeria, ocupa el Trono del Fénix. Allí escucha a Calveros explicar que la llegada del Sol Nuevo provocará el hundimiento de los continentes. Poco después aparece la ondina Juturna para advertir del desastre, pero ya es demasiado tarde: el mar invade Nessus y un asesino hiere mortalmente a Valeria y a Severian. Sin embargo, la Garra del Conciliador reaparece y el antiguo torturador sobrevive mientras contempla el nacimiento del nuevo mundo.

Cuando las aguas se calman, Severian despierta en la recién nacida Ushas, acompañado por un pequeño grupo de supervivientes. Poco después se reencuentra con Eata, un antiguo compañero, aprendiz de torturador que ahora es viejo y que le cuenta lo ocurrido durante los años que pasó buscando el Sol Nuevo: Valeria gobernó como Autarca, mientras el mundo continuó deteriorándose hasta la gran inundación. Incapaz de aceptar la desaparición de la antigua Urth, Severian se sumerge entre las ruinas de Nessus y contempla la ciudad donde pasó toda su vida descansando bajo las aguas, comprendiendo por fin que el viejo mundo ha desaparecido para siempre.

Después de separarse de sus compañeros, Severian llega a unas tierras primitivas habitadas por los primeros pobladores de Ushas. Allí ayuda a levantar un asentamiento y acaba descubriendo la verdad sobre Apu-Punchau y sobre sí mismo. Los hieródulos le explican que el Severian original murió, pero Tzadkiel reconstruyó su cuerpo y su mente, convirtiéndolo en un éidolon perfecto. También comprende que Apu-Punchau era él mismo en un pasado remotísimo y que el ciclo temporal de su existencia se ha cerrado. Finalmente regresa a Ushas, donde encuentra una nueva civilización que ya lo recuerda como una figura divina, mientras el mundo comienza una nueva era bajo la luz del Sol Nuevo.

Un final que cambia por completo la saga

Pocas novelas consiguen cerrar una historia de forma tan ambiciosa como Urth del Sol Nuevo. Lo que en un principio parecía el simple viaje de un torturador desterrado termina convirtiéndose en un relato sobre el fin de un mundo, el nacimiento de otro y el auténtico papel que Severian ha desempeñado desde el principio. Gene Wolfe responde aquí a muchos de los grandes misterios planteados en los cuatro libros anteriores —la identidad de Apu-Punchau, el verdadero significado del Sol Nuevo, la naturaleza de Tzadkiel o el destino de Urth—, aunque, fiel a su estilo, deja abiertas suficientes incógnitas como para invitar a una segunda lectura.

Más que una continuación, Urth del Sol Nuevo funciona como el último acto de toda la saga. Es una novela todavía más extraña, filosófica y simbólica que sus predecesoras, pero también la que ofrece la recompensa definitiva a quienes han acompañado a Severian desde las mazmorras de la Ciudadela hasta el nacimiento de Ushas. Un cierre tan complejo como fascinante que confirma por qué El Libro del Sol Nuevo sigue siendo una de las obras más importantes e influyentes de la literatura fantástica y de ciencia ficción.

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