Vivimos una época curiosa para la fantasía. Nunca se han invertido tantos millones en series sobre dragones, magos, reinos medievales y criaturas imposibles y, sin embargo, cada vez cuesta más encontrar una historia que se sienta realmente especial. Muchas parecen salir de la misma fábrica: un puñado de referencias populares, personajes diseñados para gustar a todo el mundo, nostalgia cuidadosamente medida y un ejército de ejecutivos calculando qué es lo que más posibilidades tiene de funcionar. El resultado suele ser espectacular a la vista, pero bastante olvidable. Y entonces apareció La leyenda de Vox Machina y nos restregó la chorra por la cara.
A simple vista podría parecer otra serie más de espada y brujería. Tiene dragones, demonios, hechiceros, artefactos mágicos, ciudades fantásticas y batallas que te ponen los pelos de punta. Pero basta con ver unos pocos minutos para darse cuenta de que aquí hay mandanga de la buena. Sus personajes discuten, improvisan, meten la pata, hacen el ridículo y toman decisiones completamente estúpidas, como cualquier grupo de amigotes reunidos alrededor de una mesa. Y eso, precisamente, es lo que eran.
Porque esta historia no nació en Hollywood. Ni siquiera fue concebida para convertirse en una serie. Todo empezó cuando un grupo de actores de doblaje decidió reunirse para echar una partida de rol. Lo que ninguno de ellos imaginaba era que aquella campaña improvisada acabaría convirtiéndose en Critical Role, uno de los mayores fenómenos del rol moderno, rompería todos los récords de Kickstarter y terminaría dando el salto a Amazon Prime Video con una de las mejores series de fantasía de los últimos años. Casi ná.
Y quizá esa sea la razón por la que Vox Machina funciona tan bien. Antes de ser una serie, ya era una historia que había vivido cientos de horas de aventuras, decisiones improvisadas y giros completamente imprevisibles. Sus protagonistas no fueron creados para vender figuras o llenar una plataforma de streaming. Crecieron de forma natural, igual que lo hacen los personajes en cualquier buena campaña de rol. Esa autenticidad se nota en cada episodio y convierte a La leyenda de Vox Machina en algo mucho más interesante que otra producción de fantasía con dragones de por medio.
De una partida entre amigos a un fenómeno mundial
Todo comenzó en 2012, cuando un grupo de actores de doblaje decidió reunirse para celebrar el cumpleaños de uno de ellos jugando una partida de rol. Lo que iba a ser una tarde cualquiera terminó convirtiéndose en una campaña que siguieron disfrutando durante años. Nadie pensaba en series, plataformas de streaming o campañas de marketing. Solo querían pasarlo bien matando monstruos, saqueando mazmorras y riéndose de las meteduras de pata de sus propios personajes.
Aquellas partidas llamaron la atención de Geek & Sundry, que les propuso retransmitirlas en directo por Twitch y YouTube bajo el nombre de Critical Role. La idea parecía una auténtica locura. ¿Quién iba a pasarse varias horas viendo a un grupo de personas sentadas alrededor de una mesa tirando dados? La respuesta fue cientos de miles de espectadores, que quedaron enganchados a unas locas aventuras donde nada estaba preparado y cualquier tirada podía cambiar el rumbo de la historia.
Gran parte del mérito estaba en que todos eran actores de doblaje profesionales capaces de interpretar a sus personajes de forma brillante. Pero también en que aquello era completamente auténtico. No existían guionistas decidiendo quién debía morir, enamorarse o protagonizar el siguiente giro inesperado. Todo dependía de la imaginación de los jugadores, del director de juego Matthew Mercer y del capricho de un dado de veinte caras. Esa mezcla de improvisación y narrativa fue la que convirtió Critical Role en el mayor fenómeno que ha vivido el rol moderno.

El siguiente paso fue casi inevitable. Lanzaron un Kickstarter con la intención de financiar un pequeño especial animado protagonizado por Vox Machina. Sin embargo, la respuesta de los fans fue tan descomunal que recaudaron millones de dólares y llamaron la atención de Amazon Prime Video, que decidió convertir aquella aventura nacida alrededor de una mesa en una serie de televisión. Lo que empezó como una partida entre colegas acabó transformándose en una de las adaptaciones de fantasía más sorprendentes de los últimos años.
Y lo mejor es que toda esa historia sigue notándose en la serie. La leyenda de Vox Machina no parece una aventura escrita para una plataforma de streaming, sino una campaña de Dungeons & Dragons que, por casualidades de la vida, terminó llegando a millones de personas. Quizá por eso resulta tan fácil coger cariño a sus personajes y sentir que, más que ver una serie, estás acompañando a un grupo de amigos en una de las partidas más épicas jamás jugadas.
Mucho más que otra serie de fantasía
Si todo esto no hubiera servido para crear una buena serie, probablemente hoy nadie se acordaría de Vox Machina. Por suerte, ocurre justo lo contrario. Desde el primer episodio queda claro que aquí hay una aventura de fantasía con personalidad propia. Dragones gigantes, demonios, hechizos, reliquias legendarias y un grupo de héroes tan valientes como expertos en meterse en cagarla fuerte forman un cóctel tremendamente divertido.
Uno de sus mayores aciertos es el equilibrio entre el humor y la épica. Tan pronto estás viendo una batalla espectacular como a los protagonistas haciendo el imbécil o enseñando el culo. Esa mezcla hace que los personajes resulten muy humanos y que sea fácil cogerles cariño. No son héroes perfectos, sino un grupo de amigos que intenta salir vivo de situaciones cada vez más imposibles.
Tampoco conviene dejarse engañar por su aspecto. Aunque sea una serie de animación, La leyenda de Vox Machina está dirigida claramente a un público adulto. Hay violencia bastante explícita, litros de sangre, tacos y un humor bastante gamberro. Si te interesa este tipo de animación, puedes echar un vistazo también a nuestro artículo sobre anime subido de tono, aunque aquí el enfoque está mucho más cerca de la fantasía épica que del fan service.
Visualmente también entra por los ojos. Quizá no alcance la belleza artesanal de las películas de Studio Ghibli, pero demuestra que la animación occidental atraviesa uno de sus mejores momentos. Y, si después de verla te quedas con ganas de seguir explorando mundos llenos de magia, reinos y criaturas imposibles, probablemente también disfrutes de nuestra selección de las mejores novelas de fantasía.

¿Merece la pena ver La leyenda de Vox Machina?
La respuesta corta es sí. Y no solo si eres aficionado al rol. De hecho, una de las mayores virtudes de la serie es que funciona incluso para quien no ha tocado un dado de veinte caras en su vida. Si alguna vez has disfrutado con El Señor de los Anillos, Juego de Tronos, La Dragonlance o cualquier otra gran aventura fantástica, aquí vas a encontrar muchos de los ingredientes que hacen grande al género: personajes carismáticos, un mundo enorme por descubrir y la sensación constante de que cualquier cosa puede pasar.
Eso sí, conviene saber dónde te estás metiendo. Aquí hay violencia, sangre, humor bastante bruto y un lenguaje que haría sonrojar a más de un paladín. No esperes una serie familiar al estilo de muchas películas de animación. Vox Machina apuesta por un tono adulto sin perder nunca el sentido del humor, algo que la diferencia de buena parte de las producciones actuales.
Y si, después de terminarla, te quedas con ganas de vivir una aventura parecida, no hace falta que esperes a una nueva temporada. Puedes reunir a unos cuantos amigos y probar una campaña de Dungeons & Dragons o cualquier otro juego de rol. Porque esa es la mayor enseñanza que deja la serie: las mejores historias no siempre se leen ni se ven… a veces también se juegan. Y también que hay partidas que duran una tarde y otras que se van completamente de las manos.
Un grupo de héroes tan carismáticos como incompetentes
Buena parte del éxito de La leyenda de Vox Machina está en sus protagonistas. Olvídate del típico grupo de héroes perfectos elegidos por una profecía. Aquí nadie parece tener muy claro lo que está haciendo. Discuten, improvisan, beben más de la cuenta, toman decisiones reguleras y, aun así, consiguen que quieras acompañarlos hasta el final de la aventura.
Cada miembro del grupo tiene una personalidad muy marcada y acaba encontrando su momento para brillar. Vex’ahlia es una arquera letal, inteligente y tremendamente pragmática. Siempre intenta mantener los pies en la tierra y proteger a quienes quiere, aunque eso signifique tomar decisiones difíciles. Su hermano gemelo, Vax’ildan, es todo lo contrario: impulsivo, sarcástico y experto en colarse donde nadie le ha invitado. Bajo esa fachada de pícaro despreocupado se esconde uno de los personajes con mayor evolución emocional de toda la serie.

Percival de Rolo, o simplemente Percy, es probablemente el personaje más complejo del grupo. Su deseo de venganza, los fantasmas de su pasado y su brillante inteligencia lo convierten en uno de los grandes protagonistas de la historia. En el extremo opuesto está Grog Strongjaw, un bárbaro enorme que parece resolver todos los problemas a hachazos. Sin embargo, detrás de su aparente simpleza se esconde un personaje noble, leal y responsable de algunos de los momentos más divertidos de la serie.
La druida Keyleth representa la inseguridad de alguien destinado a hacer grandes cosas sin sentirse preparado para ello. A medida que avanza la historia gana confianza y termina convirtiéndose en una pieza fundamental del grupo. Pike Trickfoot, por su parte, es el corazón de Vox Machina. Su bondad y su fe mantienen unido al equipo incluso cuando todo parece venirse abajo, demostrando que no hace falta ser la más fuerte para convertirse en uno de los personajes más importantes.
Y luego está Scanlan Shorthalt, posiblemente el mayor sinvergüenza de todo Exandria. Mujeriego, bocazas, egocéntrico y obsesionado con hacer chistes en el peor momento posible, parece el típico personaje creado únicamente para hacer reír. Sin embargo, conforme avanza la serie demuestra una profundidad inesperada y protagoniza algunos de los momentos más emotivos de toda la aventura.
Conclusión
La leyenda de Vox Machina demuestra que las mejores historias no siempre nacen en el despacho de un guionista ni detrás de una inversión multimillonaria. A veces basta un grupo de amigos, un puñado de dados y la imaginación suficiente para crear un mundo capaz de enganchar a millones de personas. Lo que empezó como una simple partida de Dungeons & Dragons terminó convirtiéndose en un fenómeno mundial y en una de las series de fantasía más divertidas, épicas y carismáticas de los últimos años.
Si además eres un amante del género, aquí encontrarás prácticamente todo lo que hace grande a la fantasía: dragones, magia, reinos en guerra, artefactos legendarios, héroes imperfectos y un mundo con personalidad propia. Exandria consigue transmitir esa sensación de aventura que solo logran los grandes universos fantásticos y que también hemos visto en muchas de las mejores novelas de fantasía de la historia.
Y si después de terminar la serie te quedas con ganas de más, la buena noticia es que la aventura no acaba ahí. Puedes descubrir las campañas originales de Critical Role, leer los cómics y novelas ambientados en Exandria o, mejor todavía, reunir a unos cuantos amigos y montar tu propia partida. Quién sabe, quizá dentro de unos años seas tú quien acabe diciendo que todo empezó una tarde cualquiera… y que la partida también se fue completamente de las manos.
