Los mejores anime subidos de tono. A ver cómo explicas esto si tu madre entra en la habitación

Explicar qué es un anime ecchi sin que la conversación se vuelva incómoda tiene bastante mérito. El término japonés ecchi se utiliza para describir series cargadas de humor sexual y situaciones subidas de tono que juegan constantemente con la insinuación, pero sin llegar a convertirse en hentai. Dicho de otra forma, aquí encontrarás escotes imposibles, caídas perfectamente calculadas, situaciones incómodas en baños públicos y una física que hace tiempo decidió abandonar este universo.

Sin embargo, reducir el ecchi a una simple colección de escenas provocativas sería bastante injusto. Detrás de esa fama se esconden algunas de las comedias más divertidas del anime, historias de acción sorprendentemente sólidas e incluso obras que terminaron convirtiéndose en auténticos clásicos del medio. Porque sí, algunos espectadores llegaron por el fan service… pero muchos acabaron quedándose por todo lo demás.

Después de repasar los mejores animes de los años 70, 80, 90 y 2000, toca adentrarse en uno de los géneros más peculiares y polémicos de la animación japonesa. En esta lista repasamos diez de los mejores animes ecchi de la historia, desde clásicos imprescindibles hasta series que llevaron el género a límites tan absurdos como inolvidables. Eso sí, un consejo: si vas a ver alguno de ellos, procura echar el pestillo a la puerta de tu habitación. Nunca se sabe cuándo alguien puede decidir entrar en el peor momento posible.

10. Rosario + Vampire (2008)

Tsukune Aono tiene tan malas notas que acaba matriculado en un instituto muy peculiar. El problema es que no es un centro cualquiera, sino una academia exclusiva para monstruos donde vampiros, hombres lobo, súcubos, brujas y toda clase de criaturas conviven con aparente normalidad. El único inconveniente es que Tsukune es el único humano del lugar y, si alguien descubre su secreto, lo más probable es que termine convertido en el almuerzo de algún compañero.

La serie mezcla comedia romántica, acción sobrenatural y una enorme cantidad de escenas subidas de tono, pero buena parte de su éxito se debe al carisma de sus personajes, especialmente Moka, la enigmática vampira de doble personalidad. Además, el desfile constante de criaturas de la mitología consigue que cada episodio presente nuevos enemigos y situaciones cada vez más disparatadas.

Puede que no sea el ecchi más profundo de la historia, pero sí uno de los más populares e influyentes de finales de los 2000. Si buscas una serie divertida, ligera y con un toque de fantasía, Rosario + Vampire sigue siendo una apuesta segura.

9. Heaven’s Lost Property (2009)

Tomoki Sakurai solo quería llevar una vida tranquila, pero todo cambia cuando del cielo cae una misteriosa chica con alas llamada Ikaros. Lo que parece el comienzo de una historia romántica acaba convirtiéndose en una disparatada mezcla de ciencia ficción, humor y situaciones tan absurdas como inolvidables, donde cada episodio parece dispuesto a superar al anterior.

Gran parte de su éxito reside en que, detrás de sus constantes escenas subidas de tono y su humor gamberro, esconde una historia sorprendentemente emotiva. Conforme avanza la serie, los personajes evolucionan y empiezan a aparecer temas como la libertad, la identidad o el sentido de la existencia, algo poco habitual dentro del género.

Puede que su aspecto haga pensar que se trata de otra comedia picante más, pero Heaven’s Lost Property terminó convirtiéndose en una de las obras de culto del ecchi moderno. Una serie tan divertida como inesperadamente emocionante que todavía hoy conserva una legión de seguidores.

8. To Love Ru (2008)

Si existe un anime que definió el harem ecchi moderno, ese es To Love Ru. Todo comienza cuando Rito Yūki, un estudiante incapaz de declararse a la chica que le gusta, ve cómo una princesa alienígena aparece completamente desnuda en su bañera. A partir de ese momento, su vida se convierte en una sucesión inagotable de malentendidos, situaciones imposibles y personajes cada vez más extravagantes.

Buena parte de su éxito reside en su enorme galería de protagonistas femeninas, cada una con una personalidad muy marcada. Sin embargo, lo que realmente convirtió a To Love Ru en un fenómeno fue su capacidad para llevar las situaciones absurdas al límite. Hay momentos en los que uno se pregunta seriamente cómo es posible que el protagonista termine metido en semejantes líos… y aun así resulta imposible dejar de ver el siguiente episodio.

Con el paso de los años, la serie se ha convertido en uno de los grandes referentes del género y en una clara influencia para multitud de animes posteriores. Puede que no inventara el ecchi, pero sí ayudó a definir muchas de las fórmulas que todavía siguen utilizándose hoy.

7. Prison School (2015)

Pocas series han conseguido llevar la comedia absurda tan lejos como Prison School. La historia comienza cuando cinco chicos se convierten en los primeros alumnos de un prestigioso instituto femenino. Lo que parecía el sueño de cualquier adolescente dura exactamente unos días, hasta que son descubiertos espiando en los baños y condenados a ingresar en una peculiar prisión situada dentro del propio colegio.

A partir de ahí todo se convierte en una escalada constante de locura. Castigos ridículos, planes de fuga imposibles, persecuciones delirantes y un humor completamente desvergonzado convierten cada episodio en una sucesión de situaciones tan exageradas que resulta imposible no acabar riéndose. Además, el enfrentamiento entre los estudiantes y el implacable Consejo Estudiantil es uno de los grandes aciertos de la serie.

Bajo toda esa locura se esconde una de las mejores comedias que ha dado el anime en los últimos años. Incluso quienes no suelen disfrutar del ecchi reconocen que Prison School es desternillante, demostrando que, a veces, un buen guion puede ser mucho más importante que cualquier escena subida de tono.

6. Highschool of the Dead (2010)

¿Qué pasaría si mezclaras una película de zombis al estilo de George Romero con un anime ecchi? La respuesta es Highschool of the Dead, una serie que arranca cuando un misterioso virus convierte Japón en un auténtico infierno. Un grupo de estudiantes y profesores consigue escapar del instituto y emprende una desesperada huida mientras el mundo se derrumba a su alrededor.

Aunque la serie es famosa por sus exageradas escenas subidas de tono, sería injusto quedarse solo con eso. También ofrece un ritmo frenético, escenas de acción muy bien animadas y algunos de los momentos más espectaculares que ha dado el género zombi. De hecho, muchos aficionados la consideran uno de los mejores animes de muertos vivientes jamás realizados.

Lamentablemente, la historia quedó incompleta tras el fallecimiento de Daisuke Satō, autor del manga original, por lo que nunca tuvo la continuación que merecía. Aun así, Highschool of the Dead sigue siendo un clásico imprescindible para quienes disfrutan de la acción, el terror y, por supuesto, el ecchi.

5. Monster Musume (2015)

¿Qué ocurre cuando el gobierno decide integrar a las criaturas mitológicas en la sociedad y, por un error burocrático, un chico normal acaba viviendo con ellas? Esa es la delirante premisa de Monster Musume, una comedia romántica protagonizada por lamias, centauros, arpías, sirenas, arañas y otras criaturas del folclore convertidas en chicas tan peculiares como encantadoras.

La serie aprovecha la personalidad y las características de cada especie para crear situaciones absurdas y mucho humor. Lejos de limitarse a enseñar piel, juega constantemente con las diferencias entre humanos y monstruos, dando lugar a algunos de los momentos más divertidos del género. Además, el diseño de sus protagonistas sigue siendo uno de los más reconocibles del anime moderno.

Monster Musume se convirtió rápidamente en una de las grandes referencias del ecchi contemporáneo y ayudó a popularizar el fenómeno de las «monster girls» mucho más allá de Japón. Si buscas una comedia desenfadada, llena de imaginación y sin complejos, es difícil encontrar una opción mejor.

4. Food Wars! (2015)

¿Quién iba a imaginar que un anime sobre cocina podía convertirse en uno de los mayores referentes del ecchi? Food Wars! sigue a Sōma Yukihira, un joven cocinero que ingresa en la prestigiosa Academia Tōtsuki, donde los alumnos resuelven sus diferencias mediante espectaculares duelos culinarios. Allí descubre que preparar un buen plato puede ser tan intenso como librar una batalla.

La gran seña de identidad de la serie son las exageradísimas reacciones de quienes prueban la comida. Cada bocado provoca escenas completamente desatadas que juegan con el humor y la sensualidad de una forma tan absurda que resulta imposible tomárselas en serio. Sin embargo, detrás de esa extravagancia se esconde un anime con personajes carismáticos, competiciones muy emocionantes y un enorme cariño por el mundo de la gastronomía.

Gracias a esa mezcla de cocina, comedia y escenas subidas de tono, Food Wars! consiguió atraer incluso a espectadores que normalmente no se acercan al ecchi. Una propuesta tan original que demuestra que, en el anime, hasta un simple plato de comida puede convertirse en un espectáculo.

3. Golden Boy (1995)

Puede que Golden Boy sea bastante anterior al resto de animes de esta lista, pero dejarlo fuera sería poco menos que un sacrilegio. Con solo seis episodios, esta mítica OVA sigue las aventuras de Kintaro Oe, un joven que abandonó la universidad cuando ya había aprendido todo lo que podía y que ahora recorre Japón aceptando los trabajos más variopintos mientras intenta aprender algo nuevo en cada uno de ellos.

La serie mezcla humor, picardía y situaciones completamente disparatadas con un protagonista tan salido como increíblemente inteligente. Lo curioso es que, detrás de todas sus perversiones, Kintaro suele acabar resolviendo los problemas gracias a su esfuerzo, su ingenio y unas ganas insaciables de aprender, lo que termina convirtiéndolo en uno de los personajes más carismáticos del anime de los noventa.

Pocas obras han influido tanto en el ecchi posterior. Golden Boy demostró que el género podía ser muchísimo más que escenas provocativas y que una buena comedia podía convertir un anime subido de tono en un auténtico clásico. Más de treinta años después, sigue siendo una recomendación obligatoria.

2. Highschool DxD (2012)

Si existe un rey indiscutible del ecchi moderno, ese es Highschool DxD. La serie sigue a Issei Hyōdō, un estudiante tan pervertido como desafortunado que muere en su primera cita. Lo que podría haber sido el final de cualquier protagonista es, en realidad, el comienzo de una nueva vida como demonio al servicio de la poderosa Rias Gremory, entrando de lleno en una guerra entre demonios, ángeles caídos y criaturas sobrenaturales.

Aunque muchos la recuerdan únicamente por sus constantes escenas subidas de tono, Highschool DxD sorprende por el enorme universo que construye. Dragones legendarios, artefactos sagrados, torneos espectaculares y un reparto de personajes muy carismático convierten la serie en mucho más que una simple comedia picante. De hecho, muchos aficionados terminaron enganchados por la historia mucho antes que por el ecchi.

Pocas obras representan tan bien este género. Divertida, exagerada y completamente consciente de lo que pretende ofrecer, Highschool DxD se ha convertido en el referente con el que inevitablemente se comparan todos los ecchi que han llegado después.

1. Kill la Kill (2013)

Decir que Kill la Kill es un anime ecchi es quedarse muy corto. La serie de Studio Trigger utiliza la provocación como una herramienta narrativa para construir una historia frenética sobre el poder, la libertad y la rebeldía. Todo comienza cuando Ryūko Matoi llega a la Academia Honnōji en busca del asesino de su padre, una investigación que la enfrenta a un sistema donde la ropa concede poderes sobrenaturales.

A simple vista parece un desfile constante de uniformes imposibles y escenas exageradas, pero detrás de esa estética se esconde una de las series de acción más espectaculares de la última década. Sus combates son una auténtica locura, la animación rebosa personalidad y el ritmo apenas da un respiro. Además, personajes como Ryūko, Satsuki Kiryūin o Mako consiguen que la historia nunca pierda fuerza entre tanta explosión visual.

Kill la Kill representa la evolución del ecchi. No utiliza las escenas subidas de tono únicamente para provocar, sino que las convierte en parte del propio discurso de la obra, parodiando y llevando al extremo muchos de los clichés del género. Por eso, además de ser uno de los animes más divertidos y espectaculares de los últimos años, también merece ocupar el primer puesto de esta lista.

Mucho más que escenas subidas de tono

Puede que el ecchi nunca haya gozado del prestigio de otros géneros, pero sería un error reducirlo a una sucesión de escenas calentonas tontorronas. A lo largo de las últimas décadas nos ha dejado comedias desternillantes, animes de acción sorprendentes e incluso alguna que otra obra maestra capaz de demostrar que el fan service y una buena historia no tienen por qué estar reñidos.

Como siempre ocurre con cualquier ranking, muchos echarán de menos títulos como Shinmai Maou no Testament, Freezing, Seikon no Qwaser, Date A Live o Valkyrie Drive: Mermaid. Y seguramente tengan buenos argumentos para defenderlos. Al fin y al cabo, pocas categorías del anime generan tantos debates como esta.

Eso sí, si decides darle una oportunidad a cualquiera de las series de esta lista, solo puedo darte un último consejo: asegúrate de cerrar la puerta de la habitación antes de darle al play. Tu reputación puede depender de ello.

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