Las 10 mejores series de animación para adultos protagonizadas por familias (porque Homer Simpson creó escuela)

Hubo una época en el que decir que veías dibujos animados siendo adulto era la forma más rápida de conseguir que la gente te mirara con pena y se plantearan hacerte una intervención. Luego llegaron Los Simpson y demostraron que una serie de animación podía ser mucho más inteligente, irreverente y crítica que la mayoría de comedias con actores de carne y hueso. A partir de ese momento se abrió la veda y comenzaron a aparecer familias capaces de insultarse, meterse en líos imposibles, criticar la sociedad y hacer auténticas barbaridades sin dejar de ser, en el fondo, increíblemente humanas.

Como ya vimos en nuestro artículo sobre las mejores series animadas de los 90, aquella década cambió para siempre la forma de entender la animación televisiva. Desde entonces hemos conocido padres incompetentes, madres con una paciencia infinita, hijos imposibles, bebés diabólicos, peces que hablan, alienígenas alcohólicos y hasta perros mucho más inteligentes que el resto de la familia. Algunas series apostaron por la sátira política, otras por el humor más absurdo y otras prefirieron contar historias mucho más realistas. Pero todas demostraron que la familia seguía siendo el escenario perfecto para hacer reír… y, de vez en cuando, también para lanzar una crítica bastante afilada a la sociedad.

En este artículo repasamos las diez mejores series de animación para adultos protagonizadas por familias, ordenadas de muy buenas a auténticas leyendas de la televisión.

10. Bless the Harts

Competir contra gigantes como Los Simpson, Padre de familia o Bob’s Burgers nunca fue una tarea sencilla. Bless the Harts lo intentó y, aunque solo duró dos temporadas, dejó una de las comedias familiares más simpáticas de los últimos años.

La serie sigue a la familia Hart, una familia de clase trabajadora que intenta salir adelante en un pequeño pueblo de Carolina del Norte. Aquí no encontrarás alienígenas, bebés diabólicos ni humor salvaje. Su fuerza reside en situaciones mucho más cercanas: problemas económicos, trabajos mal pagados y el caos cotidiano de cualquier hogar.

Puede que nunca alcanzara la popularidad de otras series de esta lista, pero precisamente esa sencillez es lo que la hace especial. Bless the Harts demuestra que no hace falta recurrir al humor más exagerado para construir una familia divertida y entrañable. Una pequeña joya que mereció mucha más suerte de la que tuvo.

9. Duncanville

La adolescencia ya es bastante caótica de por sí. Ahora imagina vivirla con unos padres incapaces de entenderte, una hermana pequeña que parece más madura que tú y una imaginación capaz de convertir cualquier problema cotidiano en una auténtica película épica. Esa es la premisa de Duncanville, una de las series de animación para adultos más infravaloradas de los últimos años.

Creada por Amy Poehler, Mike Scully y Julie Scully, la serie sigue las desventuras de Duncan, un adolescente de quince años que intenta sobrevivir a esa etapa en la que uno quiere comportarse como un adulto… pero sigue tomando decisiones rematadamente estúpidas. Gran parte de su encanto reside precisamente en ese equilibrio entre el humor absurdo y situaciones con las que resulta sorprendentemente fácil identificarse.

Aunque nunca alcanzó la popularidad de otras producciones de esta lista, Duncanville consiguió construir una familia muy creíble, donde cada personaje tiene personalidad propia y los conflictos nacen de algo tan sencillo como convivir bajo el mismo techo. Quizá no revolucionó el género, pero sí dejó una comedia divertida, cercana y con bastante más corazón del que muchos esperaban. Una lástima que solo durara tres temporadas.

8. The Cleveland Show

Cuando Cleveland Brown abandonó Padre de familia para protagonizar su propia serie, muchos pensaron que Seth MacFarlane volvería a repetir el éxito de los Griffin. Sobre el papel parecía una apuesta segura: un personaje muy querido, una nueva familia y el mismo estilo de humor irreverente. Sin embargo, The Cleveland Show nunca terminó de encontrar una identidad tan marcada como la de su hermana mayor.

Eso no significa que fuera una mala serie. Al contrario, supo aprovechar muy bien la dinámica entre Cleveland, su nueva esposa Donna y el resto de la familia para construir situaciones bastante divertidas. El humor seguía siendo reconocible, aunque menos salvaje que en Padre de familia y con un mayor protagonismo para las relaciones familiares y la vida en comunidad.

Quizá ese fue su mayor problema. Mientras Los Simpson, Padre de familia o American Dad encontraron rápidamente una personalidad inconfundible, The Cleveland Show siempre dio la sensación de no encontrar su lugar. Aun así, dejó cuatro temporadas llenas de buenos momentos y merece bastante más reconocimiento del que suele recibir.

7. Close Enough

Después de revolucionar la animación con Historias corrientes (Regular Show), J. G. Quintel volvió a demostrar su talento con Close Enough, una serie que cambia los parques y los mapaches parlantes por un problema mucho más aterrador: la vida adulta.

Josh y Emily son un matrimonio treintañero que intenta criar a su hija mientras comparte casa con otra pareja de amigos. A partir de esa premisa aparentemente normal, la serie convierte las preocupaciones más cotidianas —buscar trabajo, pagar facturas, mantener viva la relación o simplemente intentar dormir ocho horas— en situaciones completamente disparatadas que rozan el surrealismo.

Lo mejor de Close Enough es que consigue conectar especialmente con quienes crecieron viendo Regular Show. Sus protagonistas ya no son veinteañeros sin responsabilidades, sino adultos que descubren que la madurez tampoco viene con manual de instrucciones. El resultado es una comedia divertidísima, creativa y sorprendentemente cercana que, pese a durar solo tres temporadas, se ha convertido en una pequeña obra de culto para muchos aficionados a la animación.

6. F Is for Family

Muchas series de animación para adultos utilizan a la familia como excusa para encadenar chistes. F Is for Family hace algo más difícil: consigue que te rías de sus personajes mientras entiendes perfectamente por qué actúan como actúan. Ambientada en los Estados Unidos de los años setenta, la serie sigue a los Murphy, una familia tan caótica como cualquier otra, pero marcada por una época en la que educar a los hijos, mantener un trabajo estable y llegar a fin de mes era muy diferente a como lo entendemos hoy.

Creada por el cómico Bill Burr, la serie combina un humor ácido y políticamente incorrecto con momentos sorprendentemente emotivos. Frank Murphy está muy lejos de ser el padre perfecto, pero tampoco pretende serlo. Es un hombre desbordado por las responsabilidades, incapaz de expresar sus emociones y atrapado entre las expectativas de la sociedad y las necesidades de su propia familia.

Precisamente ahí reside la grandeza de F Is for Family. Bajo su apariencia de comedia gamberra esconde un retrato bastante honesto sobre las frustraciones, los sueños rotos y las dificultades de una familia corriente. Es una serie que consigue hacerte reír con auténticas barbaridades y, unos minutos después, dejarte pensando en lo complicada que puede llegar a ser la vida adulta.

5. Bob’s Burgers

En una lista dominada por padres incompetentes, discusiones constantes y humor salvaje, Bob’s Burgers juega una partida completamente distinta. La familia Belcher también vive rodeada de problemas, pero, a diferencia de la mayoría de protagonistas de este ranking, sus miembros realmente se quieren y hacen todo lo posible por apoyarse unos a otros, incluso en las situaciones más absurdas.

Bob intenta sacar adelante una modesta hamburguesería mientras Linda mantiene el optimismo incluso en las peores situaciones. A su alrededor orbitan Tina, Gene y Louise, tres hijos tan extravagantes como inolvidables, capaces de convertir cualquier día normal en una aventura absurda llena de situaciones surrealistas.

Lejos de apostar por la provocación constante, Bob’s Burgers basa gran parte de su éxito en unos personajes extraordinariamente carismáticos y en un humor mucho más cálido que el de otras series de esta lista. Puede que nunca alcance el nivel de crítica social de Los Simpson ni el ritmo frenético de Padre de familia, pero pocas producciones consiguen transmitir tanta humanidad. Y precisamente por eso se ha convertido, por derecho propio, en una de las grandes referencias de la animación para adultos.

4. El rey de la colina

Mientras otras series apostaban por extraterrestres, bebés diabólicos o situaciones cada vez más disparatadas, El rey de la colina decidió hacer justo lo contrario. Mike Judge construyó una comedia sobre una familia completamente normal que vive en un tranquilo barrio de Texas. Puede parecer una premisa poco emocionante, pero precisamente ahí reside su enorme mérito.

Hank Hill es uno de los personajes más peculiares de la animación para adultos. Conservador, trabajador, obsesionado con las barbacoas y con vender propano, intenta mantener a flote una familia que no siempre comparte su forma de ver el mundo. A su alrededor orbitan Peggy, Bobby y un grupo de vecinos tan corrientes que terminan resultando absolutamente inolvidables.

A diferencia de otras series de esta lista, El rey de la colina no busca provocar una carcajada cada diez segundos. Su humor nace de pequeñas situaciones cotidianas, de los choques generacionales y de una sátira tan sutil que muchas veces pasa desapercibida. Quizá nunca fue la más escandalosa ni la más gamberra, pero sí una de las mejor escritas. Con el paso de los años se ha convertido en una auténtica obra de culto y en una de las comedias más inteligentes que ha dado la televisión.

3. American Dad!

Cuando American Dad! se estrenó en 2005, muchos la recibieron como una simple versión de Padre de familia. No era una comparación descabellada: ambas compartían creador, estilo de animación y un padre de familia bastante incompetente. Sin embargo, bastaron unas pocas temporadas para demostrar que aquella etiqueta se quedaba muy corta.

La familia Smith terminó encontrando una personalidad completamente propia gracias a un reparto de personajes extraordinario. Stan es un agente de la CIA tan patriótico como exagerado, Francine intenta mantener la cordura dentro del caos, Hayley representa el choque generacional constante, Steve intenta sobrevivir como puede al instituto y, por encima de todos ellos, aparecen Roger, probablemente uno de los personajes más imprevisibles y divertidos de toda la historia de la animación, y Klaus, un pez con bastante mala leche.

Con el paso de los años, American Dad! abrazó el surrealismo sin complejos y empezó a experimentar con historias cada vez más disparatadas. Eso le permitió diferenciarse de otras series y desarrollar un humor mucho más creativo y menos dependiente de los famosos cutaway gags. Puede que nunca alcanzara la popularidad de los Griffin, pero muchos aficionados consideran que, desde hace años, es incluso una serie mejor.

2. Padre de familia

Si Los Simpson cambiaron la historia de la televisión, Padre de familia se encargó de demostrar que todavía era posible ir un paso más allá. Creada por Seth MacFarlane, la serie convirtió el humor políticamente incorrecto, las referencias a la cultura popular y los absurdos más delirantes en su principal seña de identidad. Aquí prácticamente todo vale: viajes en el tiempo, pollos gigantes, famosos ridiculizados, parodias de películas y chistes que aparecen de la nada solo porque sí.

La familia Griffin está formada por algunos de los personajes más reconocibles de la animación moderna. Peter es un desastre con piernas, Lois intenta mantener el equilibrio dentro del caos, Chris y Meg sobreviven como pueden a una familia completamente disfuncional y Stewie, el bebé con delirios de grandeza, junto al brillante Brian, forman una de las parejas más míticas de la televisión.

Uno de los grandes aciertos de la serie fue popularizar los famosos cutaway gags, esos pequeños sketches que interrumpen la historia principal para enlazar un chiste con otro. A muchos espectadores les parecen una genialidad; otros consideran que rompen demasiado el ritmo. Lo cierto es que terminaron convirtiéndose en una de las señas de identidad de Padre de familia y han sido imitadas hasta la saciedad.

Puede que su humor no sea para todo el mundo y que la calidad haya sido bastante irregular con el paso de los años, pero resulta imposible negar su influencia. Padre de familia cambió la forma de entender la comedia televisiva y dio vida a algunos de los personajes más icónicos de la animación para adultos.

1. Los Simpson

Hablar de Los Simpson es hablar de una de las series más importantes de la historia, independientemente de que sea de animación o no. Lo que comenzó en 1989 como una irreverente sátira de la familia estadounidense terminó convirtiéndose en un fenómeno cultural que ha marcado a varias generaciones y ha influido en prácticamente todas las comedias animadas que llegaron después.

La genialidad de Matt Groening consistió en crear una familia que, pese a sus enormes defectos, resultaba increíblemente cercana. Homer es probablemente el padre más incompetente de la televisión, Marge representa el equilibrio dentro del caos, Bart convirtió las travesuras en un estilo de vida, Lisa aportó inteligencia y sensibilidad a la serie y Maggie demostró que incluso un bebé podía protagonizar algunos de los mejores momentos de la animación moderna.

Pero Los Simpson nunca fueron únicamente una serie sobre una familia. Durante sus mejores temporadas construyeron un universo lleno de personajes inolvidables, episodios capaces de mezclar humor, crítica social y emoción, y una cantidad casi infinita de referencias al cine, la literatura, la historia y la cultura popular. Muy pocas producciones han conseguido ser tan accesibles para el gran público y, al mismo tiempo, esconder tantas capas para quienes disfrutan descubriendo pequeños detalles.

Es cierto que muchos aficionados consideran que la serie lleva años muy lejos del nivel que alcanzó durante su época dorada. Sin embargo, incluso aceptando ese debate, su legado resulta incuestionable. Sin Los Simpson probablemente nunca habrían existido Padre de familia, American Dad!, Bob’s Burgers o buena parte de las series que forman este ranking. Porque, al final, todas ellas crecieron a la sombra de la familia amarilla más famosa de la historia de la televisión.

Conclusión

Durante décadas nos repitieron que los dibujos animados eran cosa de niños. Por suerte, estas diez familias decidieron demostrar exactamente lo contrario. Desde la sátira social de Los Simpson hasta el surrealismo de American Dad!, pasando por el humor salvaje de Padre de familia, el costumbrismo de El rey de la colina o el enorme corazón de Bob’s Burgers, todas ellas han demostrado que la animación puede hacer reír, emocionar y criticar la sociedad con la misma o incluso mayor eficacia que cualquier serie de acción real.

Lo más curioso es que, pese a compartir una estructura muy similar, ninguna intenta parecerse demasiado a las demás. Cada una encontró su propia personalidad, su propio tipo de humor y una forma distinta de retratar las alegrías y miserias de la vida familiar. Quizá por eso siguen acumulando millones de seguidores en todo el mundo y continúan siendo una referencia imprescindible dentro de la comedia televisiva.

Y si todavía hay alguien que sigue pensando que la animación es un género exclusivamente infantil, quizá ha llegado el momento de recordarle que también existen auténticas obras maestras para todos los públicos, como las películas de Studio Ghibli, capaces de emocionar tanto a un niño como a un adulto. Al final, la animación no entiende de edades. Solo entiende de buenas historias.

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