Star Wars Episodio VI: El retorno del Jedi. Ositos antropófagos, babosas gigantes y más planes dementes

El Imperio ha aprendido la lección tras perder la Estrella de la Muerte: esta vez construirá otra Estrella de la Muerte. ¿Más grande y poderosa? ¡Sí, pero con el mismo defecto de explotar si le vuelan el reactor! El Emperador tiene un plan infalible, Vader espera resolver sus problemas familiares con un par de frases motivacionales y los rebeldes se preparan para una misión de la que depende el destino de la galaxia aliándose con unos peluches. ¿Qué podría salir mal?

Tras la estupendísima El Imperio contraataca, llegó El retorno del Jedi y nos regaló un cierre inolvidable para la trilogía original. También dejó unas cuantas preguntas incómodas y errores argumentales. Así que vamos a repasar los agujeros de guion y las decisiones más discutibles de la cinta. Porque nos encanta esta película, pero hay momentos en los que parece que la Fuerza está echándole una mano al guionista.

⚠️ Aviso de spoilers: vamos a destripar El retorno del Jedi con más saña que unos ewoks a un soldado imperial. Así que, si no has visto la peli, seguramente eres una persona horrible que merece arder en el infierno.

El rescate de Han Solo: un plan perfecto, sin fisuras

La historia arranca aproximadamente un año después de El Imperio contraataca. Han Solo sigue congelado en carbonita y colgado en el palacio de Jabba como si fuera un bodegón. La pregunta es inevitable: ¿qué coño han estado haciendo sus amigos durante todo ese tiempo? Pues elaborando un plan complejísimo, ya veréis. Primero, Luke envía a C-3PO y R2-D2 con un mensaje para Jabba. Jabba rechaza la oferta y se queda con los droides. Entonces Luke envía a Lando y Leia disfrazados de cazarrecompensas, llevando a Chewbacca como prisionero para ganarse la confianza del anfitrión. Por la noche, Leia consigue descongelar a Han, pero Jabba los descubre y la captura. De momento, el rescate ha consistido en entregarle al gánster cinco rehenes más.

Entonces aparece Luke, con nuevo outfit y con una seguridad en sí mismo digna de un cantante del trap. Intenta negociar la libertad de sus amigos, pero Jabba no cae en sus trucos jedi y lo arroja al foso del rancor. ¿Por qué el control mental no funciona con Jabba? ¿Por qué Luke no fue desde el principio en vez de enviar primero a todos sus amigos y familiares? ¿Y por qué entra en el palacio sin el sable láser, si sabe perfectamente con quién está tratando? Frente al rancor tampoco vemos que use la Fuerza para darle matarile al bicho: sobrevive aprovechando los recursos que encuentra en el foso. Jabba decide entonces ejecutar a los prisioneros en el desierto, junto al pozo del sarlacc, un bicho gigante que vive enterrado en la arena y que no está muy claro cómo ha llegado allí ni de qué se sustenta. Y ahí llega el gran giro del plan: R2, que casualmente está en la barcaza currando de camarero, tenía metido en el ojete el nuevo sable de Luke y se lo lanza justo a tiempo. Empieza la pelea, Leia estrangula a Jabba con su propia cadena y Boba Fett, uno de los cazarrecompensas más temidos de la galaxia, acaba en la boca del sarlacc porque Han le golpea la mochila propulsora sin querer. Una muerte bastante decepcionante para un personaje tan guay.

¿Ese era el plan de Luke? ¿Dejar que capturaran a todos sus amigos, confiar en que Jabba eligiera una ejecución al aire libre y esperar a que R2 anduviera por allí cerca para pasarle el sable? ¿Qué habría hecho si el gánster hubiera decidido matar a sus amigos inmediatamente? ¿Y por qué una babosa gigante tiene como esclava sexual a una humana? Y ya que estamos: ¿cuándo fabricó Luke su sable nuevo? ¿Fue Yoda quien le enseñó a hacerlo? ¿Desde cuando un granjero es experto en ingeniería electrónica?

Otra Estrella de la Muerte porque… ¿por qué no?

El grupo escapa del palacio de Jabba y Luke vuelve a Dagobah para terminar su entrenamiento o empezarlo, porque en la peli anterior tampoco hizo mucho. El problema es que Yoda se está muriendo. Antes de desaparecer, le confirma que Darth Vader es su padre y le dice que tendrá que enfrentarse a él. Curioso, porque en la película anterior le advirtió que no estaba preparado y que ni de coña se enfrentara a Vader, y desde entonces, entrenar, lo que se dice entrenar, no parece que haya entrenado demasiado. Después aparece Obi-Wan en forma de espíritu para soltarle otra bomba: Leia es su hermana gemela. Luke recuerda de golpe aquel beso en Hoth y todas las pajas que se ha hecho pensando en la princesa sabrosa, y empieza a desear que el suelo de Dagobah se lo trague.

Mientras tanto, el Imperio está construyendo una segunda Estrella de la Muerte. La primera saltó por los aires hace relativamente poco y estos ya tienen otra estructura gigantesca casi lista en tiempo récord. ¿De dónde han sacado los recursos? ¿Y de verdad a todos en la dirección les ha parecido buena idea volver a invertir cantidades ingentes de tiempo, recursos y obreros en montar otra estación capaz de destruir planetas después del desastre de la primera?

La nueva estación está protegida por un escudo generado desde la cercana luna de Endor. La Alianza Rebelde prepara un ataque en dos frentes: Han, Leia, Luke, Chewbacca y los droides bajarán a desactivar el escudo mientras la flota espera para destruir la estación. Para llegar hasta Endor, nuestros héroes utilizan una nave imperial robada y un código de acceso. El problema es que Vader detecta a Luke a bordo cuando pasan el control. Sabe que su hijo va camino de Endor, pero aun así deja pasar la nave. ¿Por qué? Porque la llegada de los rebeldes forma parte de la trampa del Emperador. Aun así, confiar en que el plan saldrá perfecto mientras dejas entrar al enemigo en tus instalaciones más importantes tiene algo de optimismo suicida.

Endor: motos voladoras, osos caníbales y secretos de familia

Nada más llegar a Endor, los rebeldes se topan con unos soldados imperiales que patrullan el bosque en unas motos voladoras to pepinas. Empieza una persecución to wapa porque tienen que impedir que escapen y den la alarma. Tras una pelea to épica, nuestros protas consiguen despachar a los imperiales. Pero aquí surge una duda: ¿por qué los soldados necesitan llegar físicamente a algún sitio para avisar? ¿No llevan comunicadores? El Imperio construye estaciones espaciales capaces de destruir planetas, pero a sus patrullas forestales no parece haberles dado ni un walkie-talkie.

Poco después, Han y los demás conocen a los ewoks, unas criaturas pequeñas y adorables que los capturan para matarlos y comérselos. Nuestros héroes caen en una red y Luke, que no es la farola que más alumbra de su barrio, le pregunta a Han si puede alcanzarle el sable láser. Luke, criatura, usa la Fuerza. Que eres capaz de mover objetos con la mente, copón. Los ewoks toman a C-3PO por una especie de dios, pero ni aun así quieren soltar a los prisioneros. Luke acaba usando la Fuerza para hacerlo levitar y los convence de que su dios está cabreado. Funciona, aunque también cabía la posibilidad de usar la Fuerza para romper la red antes de que los ositos caníbales empezaran el banquete. Al final, los ewoks se unen a los rebeldes para atacar el búnker imperial. Muy majos estos peluchitos achuchables que comen gente.

Esa noche montan un fiestón y Luke aprovecha para preguntarle a Leia si recuerda a su madre. Ella dice que sí, que murió cuando era muy pequeña y que recuerda que era hermosa y triste. El problema llega cuando ves las precuelas: Padmé muere justo después del parto. ¿Cómo puede Leia recordar su cara si acababa de nacer? Vaya memoria buena que tiene la princesa. Luke le cuenta a Leia que Vader es su padre y, acto seguido, que ellos dos son hermanos. Leia responde que, de algún modo, siempre ha sabido que eran hermanos. ¿Siempre? Leia, que le comiste los morros en Hoth delante de Han. Las cenas de Nochebuena de esta familia tienen que ser un espectáculo. Aunque, sabiendo quién es el padre y los genocidios galácticos que ha montado, igual lo del beso es el tema menos incómodo de la mesa.

El malo explica su plan maestro al héroe

Luke siente que Vader está cerca y decide entregarse. Cree que todavía queda algo bueno en su padre y quiere traerlo de vuelta del lado oscuro. Vader lo lleva ante el Emperador, que revela que conoce el ataque que preparan los rebeldes y que les ha preparado una trampa. Mientras, en Endor, los imperiales capturan a Han, Leia y los demás. ¿Por qué no los ejecutan inmediatamente si ya saben lo peligrosos y escurridizos que son y que quieren destruir el generador? Ya habrá tiempo, suponemos. Es prioritario dejarlos vivos y cerca del botón que puede arruinarlo todo.

Mientras la flota rebelde ataca a la nueva Estrella de la Muerte protegida por la flota imperial, y empieza una batalla espacial super épica. Pero las cosas se complican para los buenos tanto en el espacio como en Endor, mientras el Emperador intenta que Luke pierda los nervios. Le enseña cómo están masacrando a sus amigos y le insiste en que lo ataque con todo su odio para completar su caída al lado oscuro. Pero no se lo digas, hombre. Si explicas tu plan maligno en voz alta, Luke va a saber exactamente que no debe atacarte. Usa la psicología inversa y dile que se quede tranquilito y ya verás cómo chaval se mosquea y se lía a espadazos. Y, además, matar a un emperador genocida que se dedica a destruir planetas tampoco parece una decisión que vaya a convertirte automáticamente en un monstruo. La gente seguramente te daría las gracias. No creo que por matar a un monstruo psicópata para salvar a tus amigos te vaya a llevar al lado oscuro.

Luke se niega a luchar contra Vader, hasta que Vader descubre que Leia es su hermana y amenaza con llevarla al lado oscuro si él no cede. Ahí ya sí, el muchacho pierde el control. Padre e hijo se enfrentan en un duelo mítico, durante el cual Vader llega a decirle que Obi-Wan le ha enseñado bien. ¿Obi-Wan? Si al pobre hombre apenas le dio un par de clases en el Halcón Milenario antes de dejarse matar. Lo único que le regalo el puto viejo fueron un montón de mentiras sobre su familia y sus orígenes. Luke acaba derrotando a Vader y le corta una mano. Entonces ve la prótesis de su padre, mira su propia mano mecánica y comprende en qué puede convertirse. El Emperador le ordena que remate a Vader y ocupe su lugar, pero Luke arroja el sable láser. Por una vez, alguien en esta familia decide que los problemas no tienen por qué solucionarse con violencia.

Palos, piedras y una Estrella de la Muerte inflamable

Como Luke se niega a pasarse al lado oscuro, el Emperador empieza a torturarlo con rayos de la Fuerza. Vader contempla durante un buen rato cómo fríen a su hijo y, cuando ya no puede soportarlo, se vuelve contra su maestro: lo levanta con un único brazo, que ya tiene mérito y lo arroja a un abismo gigantesco que hay en mitad de la sala del trono. ¿Por qué hay un pozo mortal junto al sillón del Emperador? Porque los villanos de Star Wars consideran que una habitación no está terminada hasta que haya alguna trampa mortal en medio. El Emperador Palpatine muere en la caída. Para siempre. Y nunca más volveremos a saber de él. Jamás. Vader salva a Luke, pero los rayos lo dejan herido de muerte. Antes de palmarla, le pide a su hijo que le quite la máscara para poder verlo con sus propios ojos. Y entonces vemos que su cara parece una pizza cuatro quesos, aunque hay que reconocer que la escena es muy emotiva.

En Endor, los ewoks aparecen para salvar el día. Armados con palos, piedras, troncos y bastante mala leche, ayudan a los rebeldes a derrotar a las tropas imperiales y a destruir el generador del escudo. El ejército mejor equipado de la galaxia pierde contra unos ositos que miden lo mismo que una silla y que no tienen armas de fuego. Quizá el Imperio debería haber invertido menos en una segunda Estrella de la Muerte y más en entrenar un poco a sus soldados. Con el escudo desactivado, la flota rebelde puede atacar por fin. Lando y Wedge entran en la estación a saco y vuelan el reactor, provocando una explosión que se extiende por toda la estructura con una facilidad y velocidad que solo se explican si todo estuviera fabricado con nitroglicerina. Luke consigue escapar con el cuerpo de su padre justo antes de que todo salte a la mierda.

La película termina con celebraciones por la caída del Emperador. Luke despide a Vader en una pira funeraria y, durante la fiesta en Endor, ve los espíritus de Obi-Wan, Yoda y Anakin Skywalker. ¿Por qué Vader no desaparece como Obi-Wan y Yoda? Da igual. El caso es que el Imperio ha perdido su arma definitiva, Han y Leia están juntos y Luke ha conseguido salvar a su padre sin convertirse en él. Un final precioso, aunque alguien tendrá que explicar quién va a limpiar todos los restos de la Estrella de la Muerte antes de que acaben cayendo sobre Endor y matando a todos sus habitantes. Aunque tampoco se perdería mucho la verdad.

La Fuerza vuelve a hacer de las suyas

El retorno del Jedi tiene un rescate que solo funciona porque Jabba toma exactamente todas las decisiones que Luke necesita, una trama con los ewoks que frena la historia y soldados imperiales armados hasta los dientes que pierden contra palos, piedras y trampas para conejos. Por si fuera poco, Vader pasa de ayudar a construir el régimen más cruel de la galaxia a traicionar al Emperador y salvar a su hijo en un minuto. Una redención bastante exprés para alguien con semejante historial.

Y, sin embargo, funciona. Cuando Luke se niega a matar a su padre, cuando Vader lo salva y cuando por fin se miran a la cara, es difícil acordarse de los putos ewoks o de los agujeros de guion. La película consigue que queramos ver un poco de humanidad en el hombre que llevaba tres entregas empeñado en demostrar que no le quedaba ninguna.

Puede que el Imperio caiga porque sus soldados son unos inútiles incapaces de hacer frente a un puñado de ositos de peluche. Pero la trilogía termina con Luke negándose a rendirse con su padre. Y eso, por mucho que nos guste sacarle las costuras a la película, sigue emocionando.

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