Dragon Ball nos ha enseñado muchas cosas importantes a lo largo de los años: que una buena pelea sirve para solucionar cualquier problema, que la muerte es simplemente un inconveniente administrativo y que, si un enemigo es demasiado poderoso, siempre puedes irte a entrenar a algún lugar dejado de la mano de Dios hasta lograr una nueva transformación épica.
Pero si hay algo que nunca ha faltado en la obra de Akira Toriyama son cabrones con ganas de liarla. Emperadores galácticos, androides asesinos, científicos tarados, demonios, extraterrestres genocidas y algún que otro desgraciado que pretende conquistar el mundo a veces un poco porque sí.
Hoy vamos a elegir a los 10 mejores villanos de Dragon Ball. Y ojo, porque hablamos exclusivamente del manga original de Akira Toriyama, no de las series de televisión ni de la infame y perversa película Dragon Ball Evolution. Así que aquí no quiero lloros. Nos ceñimos al tebeo de toda la vida, desde que Goku era un chiquillo con rabo hasta la épica despedida tras la derrota del malvado chicle rosa.
¿Y cómo decidimos quién es mejor? Pues esto no será simplemente una competición de fuerza bruta. Tendremos en cuenta su carisma, diseño, importancia en la historia, nivel de amenaza, maldad y, por supuesto, la cantidad y calidad de ensaladas de hostias que haya repartido. Y en caso de duda, lo que digan mis huevos morenos.
10. Dr. Gero: cuando guardar rencor se convierte en un proyecto científico
Abrimos nuestro prestigioso ranking con el Dr. Gero, científico de la Red Ribbon y posiblemente una de las personas más rencorosas de la historia de la humanidad. Goku destruyó la organización cuando era apenas un chiquillo y Gero decidió reaccionar de la manera más madura posible: dedicar toda su vida a construir máquinas superpoderosas para asesinarlo. Porque ir a terapia es de parguelas.
Y hay que reconocer que el hombre se tomó el asunto bastante en serio. Creó androides capaces de superar a los Super Saiyans, diseñó a Célula utilizando células de algunos de los guerreros más poderosos del universo y terminó convirtiéndose a sí mismo en un robot, porque quería participar personalmente en la ensalada de hostias.
Como villano quizá dure poco y quede rápidamente eclipsado por sus propias creaciones, pero su importancia es enorme: toda la saga de los androides y Célula existe por culpa suya. Gero no fue el enemigo más poderoso ni el más carismático, pero pocos personajes han provocado semejante cantidad de mierda desde un laboratorio.
😈 Cumbre de la maldad: secuestrar a dos adolescentes y someterlos a todo tipo de malvados experimentos y modificaciones hasta convertirlos en los androides Nº 17 y Nº 18 y obligarlos a servirle.

9. Pilaf: el mal en formato llavero
Antes de que Dragon Ball se llenara de genocidas espaciales, monstruos capaces de destruir planetas y tipos que podían reventar montañas estornudando, estaba Pilaf. Un pequeño dictador azul que quería conquistar el mundo acompañado de Mai y Shu y que, contra todo pronóstico, estuvo bastante cerca de conseguirlo.
Pilaf pertenece a una época completamente distinta de Dragon Ball, cuando los villanos todavía intentaban dominar el planeta mediante trampas, castillos, robots gigantes y planes absurdamente complicados en lugar de limitarse a levantar un dedo y lanzar una bola de energía capaz de reventar continentes. Su gran objetivo era reunir las Bolas de Dragón para pedirle a Shenron que lo convierta en rey del mundo, porque era bien cabrón y punto.
Lo maravilloso es que, pese a ser un completo inútil, Pilaf llegó a reunir las siete Bolas de Dragón y convocar a Shenron. Es decir, estuvo a unos segundos de conseguir sus objetivos, fracasando finalmente porque Oolong se adelantó y pidió unas bragas. Pilaf nunca fue especialmente peligroso, pero tiene algo que muchos villanos posteriores no consiguieron: ser absolutamente memorable. Es ridículo, mezquino, tramposo, perseverante y representa perfectamente aquella primera etapa de Dragon Ball donde la aventura y el cachondeo todavía estaban por encima de calcular quién tenía el ki más gordo y venoso. Por ser el primer gran villano de Dragon Ball merece un puesto en esta lista.
😈 Cumbre de la maldad: encerrar a Goku y sus amigos en una habitación diseñada para que murieran abrasados por el sol cuando llegara el día.

8. Nº 17 y Nº 18: estilazo, rebeldía y palizones a Super Saiyans
Hay adolescentes que atraviesan una etapa complicada y se ponen un pendiente, llegan tarde a casa o empiezan a escuchar reguetón. Y luego están Nº 17 y Nº 18, que tras ser convertidos en androides se dedican a matar a su creador, robar ropa, conducir sin el cinturón de seguridad y buscar a Goku para cargárselo.
Su aparición supuso uno de esos momentos en los que Dragon Ball dejó claro que la escala de poder acababa de irse nuevamente a tomar por culo. Hasta entonces, convertirse en Super Saiyan era el máximo nivel imaginable. Freezer había recibido una somanta de hostias en Namek y nuestros héroes parecían preparados para cualquier amenaza. Entonces llegan estos dos chavales y le dan sopas con honda a Vegeta sin despeinarse.
Y eso es precisamente lo que los hace tan memorables. Nº 17 y Nº 18 no parecen monstruos ni conquistadores intergalácticos. Tienen aspecto de dos jóvenes normales y afrontan toda la situación con una tranquilidad casi insultante. Además, tenemos la versión de tarados hijos de puta nivel titán de la línea temporal de Trunks. Los Nº 17 y Nº 18 que conocemos en la historia principal son peligrosos y bastante cabrones, pero no llegan ni de lejos al nivel genocida de sus versiones del futuro.
😈 Cumbre de la maldad: en la línea temporal de Trunks, Nº 17 y Nº 18 convierten la Tierra en su parque de atracciones particular y asesinan a gran parte de la población incluyendo a Gokú y la mayoría de sus amigos.

7. Raditz: el hermano al que no invitarías a una cena de nochebuena
Hasta la llegada de Raditz, Goku era simplemente un chaval muy fuerte con cola de mono y tendencia a solucionar cualquier desacuerdo mediante una patada voladora. Entonces aparece este melenudo del espacio y, en apenas un capítulo, cambia por completo todo el lore y lo que creíamos saber sobre el protagonista.
Raditz revela que Goku es en realidad un saiyan llamado Kakarot, que procede del planeta Vegeta y que fue enviado a la Tierra cuando era pequeño para conquistarla. Y como tarjeta de presentación tampoco está mal: llega al planeta, se carga a un pobre desgraciado que pasaba por allí, humilla a Piccolo, secuestra a Gohan y exige a su hermano que asesine a cien humanos si quiere recuperarlo. Reencuentro familiar de los que dejan huella.
Su llegada introduce a los saiyans, amplía de golpe el universo de la obra y obliga a Goku y Piccolo, hasta entonces enemigos, a colaborar para detenerlo. Y aun juntando fuerzas, las pasan putas para derrotarlo. El saiyan termina muriendo relativamente pronto y después queda completamente eclipsado por Vegeta, pero su aparición marca una frontera clarísima en la historia: antes de él, Dragon Ball era fundamentalmente una aventura simpática llena de personajes extravagantes; después de Raditz, descubrimos que ahí fuera hay planetas misteriosos, razas extraterrestres y auténticos animales dispuestos a reventar mundos enteros.
😈 Cumbre de la maldad: secuestrar a su sobrino de cuatro años y encerrarlo en una cápsula para obligar a Goku a asesinar a cien personas.

6. Tao Pai Pai: el asesino que viaja en columnas voladoras porque ¿por qué no?
Este asesino profesional contratado por la Red Ribbon aparece cuando Goku parecía haberse convertido en una pequeña apisonadora imparable y se encarga rápidamente de demostrarle que todavía quedaban hijos de puta bastante más peligrosos sueltos por el mundo.Tao Pai Pai no quiere conquistar la Tierra, alcanzar la inmortalidad ni justificar un genocidio mediante una complicada filosofía. Le pagan por matar gente y mata gente. Sencillo, eficiente y sin papeleos innecesario. Cuando se enfrenta con Goku lo derrota con una facilidad insultante, dejándolo prácticamente muerto.
Pero lo que convierte a Tao Pai Pai en una auténtica leyenda es su peculiar sistema de transporte. Cuando necesita desplazarse cientos de kilómetros, el hombre arranca una columna, la lanza por los aires y se sube encima. Ni nube Kinton, ni cápsulas, ni billete de avión. Infraestructura pública convertida en transporte personal. Genio y figura.
Además, su aspecto elegante y su tranquilidad lo diferenciaban de los matones habituales de la Red Ribbon. Tao Pai Pai fue uno de los primeros enemigos que transmitieron la sensación de que Goku podía morir de verdad. Y aunque posteriormente el aumento demencial de poder de la serie lo dejó convertido casi en una reliquia histórica, durante su aparición fue un auténtico animal.
😈 Cumbre de la maldad: cargarse al general Blue utilizando únicamente la lengua durante su entrevista de trabajo para entrar en la Red Ribbon.

Y hasta aquí la primera parte de nuestro ranking. Pero no os vayáis muy lejos, porque todavía quedan los cinco primeros y es ahora cuando la cosa empieza a ponerse verdaderamente seria.
👉 Continúa con la segunda parte y descubre quién se lleva el prestigioso título de mayor motherfucker de Dragon Ball.